lunes, 18 de abril de 2011

Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra zombi... Una Novela de Max Brooks


Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra zombi, es una novela de terror escrita por Max Brooks que relata una ficticia guerra mundial contra los zombis. Continúa la temática de la primera novela del autor Zombi - Guía de supervivencia. No obstante, mientras que el planteamiento de la Guía es imitar los manuales de supervivencia para situaciones peligrosas, “Guerra Mundial Z” se presenta como un conjunto de entrevistas a los supervivientes entre los que se encuentran doctores, militares, científicos, industriales, políticos, ecologistas, contrabandistas, supermodelos, y gente ordinaria de culturas alternativas. Esas entrevistas están agrupadas en capítulos presentados cronológicamente, cada uno relativo a una gran época del conflicto, desde la aparición del llamado “paciente cero” hasta el fin de la guerra, una década después.

Max Brooks ha escrito un relato insólito y muy inteligente, que en vez de hacer una narración sangrienta –los zombis son una mera excusa-, se centra en detallar las connotaciones políticas y sociales del conflicto, desgranando con maestría, a modo de falso documental, como el mundo se desmorona debido a las propias  miserias del ser humano.

El libro salió a la venta en los EEUU el día 12 de septiembre de 2006, en dos formatos: libro y audiolibro. El audiolibro es una versión abreviada del libro, y en el mismo han puesto su voz no sólo el propio Max Brooks como entrevistador, sino actores célebres como Alan Alda, Mark Hamill, Jurgen Prochnow, o John Turturro, poniendo las voces de los entrevistados. El libro ha sido publicado en España en mayo de 2008 por Editorial Almuzara.

SOBRE EL AUTOR:

Max Brooks nació el 22 de mayo de 1972 en Nueva York (EE UU) es hijo del notable director Mel Brooks y de la galardonada actriz Anne Bancroft. Se licenció en 1994 en el Pitzer College

Brooks ha seguido los pasos de su padre creando parodias en forma literaria. Desde 2001 a 2003, fue miembro del equipo de guionistas del programa de televisión estadounidense Saturday Night Live. 

También ha trabajado ocasionalmente como actor en películas y series de televisión (Roseanne o Pacific Blue) y ha puesto su voz en series de dibujos animados (Batman Beyond,  Buzz Lightyear of Star Command y Justice League).

En 2008 salió en el documental "Zombimanía" junto a gente especializada en el género como George A. Romero, Tom Savini, o Gregory Nicotero. El fantástico documental de 45 minutos indaga en el fascinante mundo de los zombies que alimenta nuestro miedo. Peliculas como ''La Noche de los Muertos Vivientes'' y ''28 Días Después'' han avivado la pasión por los zombies, la zombiemanía, y muchas personas siguen libros, videojuegos, y cómics especializados.

Es autor de dos novelas, "Zombi - Guía de superviviencia", publicada en el año 2003 y "Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra zombi". La productora de Brad Pitt "Plan B" junto con la productora Paramount Pictures, prepara una adaptación cinematográfica con Marc Foster (director de "007: Quantum of Solace" 2008), y un guión de J. Michael Straczynski, autor del libreto del film de Clint Eastwood "El Intercambio" 2008. Está previsto su estreno en cines en el 2012.   FRAGMENTO DEL LIBRO:

Y eso fue lo que hice, investigué. Al principio no fue fácil. Con China fuera del juego… la crisis en Taiwán había cortado cualquier fuente de inteligencia… me quedaron muy pocos lugares para conseguir información. La mayoría era basura, especialmente la de Internet; zombies del espacio y el Área 51… ¿Cuál es la obsesión qué tienen en su país con el Área 51? Después de un tiempo comencé a conseguir datos más útiles: casos de “rabia” similares a los de Ciudad del Cabo… el nombre de “rabia africana” se lo pusieron luego. Descubrí las evaluaciones psicológicas de de una tropa de soldados canadienses que habían regresado poco antes desde Kirguiztán. Encontré un artículo en el blog de una enfermera brasileña, en el que les contaba a sus amigos sobre el asesinato de un cardiólogo.

 La mayor parte de mi información salió de la Organización Mundial de la Salud. Las Naciones Unidas son una obra maestra de la burocracia, con miles de fragmentos de información valiosa, enterrados bajo montañas de reportes que nadie lee. Encontré incidentes similares por todo el mundo, todos ellos descartados por medio de otras explicaciones más “posibles.” Todos esos casos me permitieron formar un único mosaico de esa nueva amenaza. Los sujetos en cuestión estaban muertos de verdad, eran hostiles, y se estaban esparciendo sin lugar a dudas. También hice un descubrimiento muy esperanzador: cómo eliminarlos.

 Destruir el cerebro.

 [Se ríe.] Hablamos de eso hoy en día como si fuera cosa de magia, como el agua bendita o una bala de plata, ¿Pero por qué no sería lógico pensar que destruir el cerebro acabaría con esas criaturas? ¿Acaso no es la mejor manera de eliminarnos a nosotros?

 ¿Los seres humanos?

 [Asiente.]  ¿No es eso todo lo que somos? Un cerebro que es mantenido con vida por una compleja y vulnerable máquina llamada cuerpo. El cerebro no puede seguir vivo si parte de la máquina es destruida, o por lo menos privada de algunos elementos básicos como comida y oxígeno. Esa es la única diferencia considerable entre nosotros y “los muertos vivientes.” Sus cerebros no necesitan de todo ese sistema de soporte para vivir, así que es necesario atacar el órgano directamente. [Su mano derecha, imitando una pistola, se levanta y apunta hacia su sien.] ¡Una solución muy simple, pero sólo si se conoce el problema! Debido a la velocidad con la que se estaba propagando la plaga, pensé que sería prudente verificar mis datos con los círculos de inteligencia extranjeros.

 Paul Knight había sido mi amigo por muchos años, desde que trabajamos juntos en Entebbe. La idea de usar una copia del Mercedes negro de Amín fue suya. Paul había dejado de trabajar para el gobierno desde las “reformas” de su agencia, y se había ido a trabajar con una firma privada de consultoría en Bethesda, Maryland. Cuando llegué hasta su casa, me sorprendió ver que no sólo había estado trabajando en el mismo asunto que yo, en su tiempo libre, claro, sino también que su archivo era tan grueso y pesado como el mío. Nos pasamos toda una noche leyendo cada uno los descubrimientos del otro. Ninguno de los dos habló. No creo que ninguno fuese consciente de la presencia del otro, o del mundo a nuestro alrededor, excepto por las palabras que teníamos frente a nuestros ojos. Terminamos de leer casi al mismo tiempo, justo cuando el cielo comenzaba a aclarar por el oriente.

 Paul pasó la última página, luego me miró y dijo muy convencido: “¿Esto se ve mal, eh?” Asentí, él también, y luego dijo, “¿Entonces qué vamos a hacer al respecto?”

 Y así fue como se escribió el informe “Warmbrunn-Knight.”

 Desearía que la gente dejara de llamarlo así. Había al menos otros quince nombres en ese informe: epidemiólogos, agentes de inteligencia, analistas militares, periodistas, incluso un árbitro de la ONU que había estado vigilando las elecciones en Yakarta cuando ocurrieron los primeros casos en Indonesia. Cada uno era un experto o experta en su campo, y todos habían llegado a una conclusión similar antes de que los contactáramos. Nuestro informe tenía menos de cien páginas. Era conciso, incluía todo lo esencial, y era todo lo que pensamos que había que saber para evitar que la infección se convirtiese en una epidemia. Sé que gran parte del crédito se lo han dado al plan de guerra sudafricano, y eso es justo, pero si más gente hubiese leído nuestro informe y trabajado para hacer realidad sus recomendaciones, ese plan nunca hubiese tenido que existir.

 Pero algunas personas sí leyeron y creyeron en su informe. Su propio gobierno…

 Pero fueron muy pocos, y vea lo que eso nos costó.

Fuentes:
Fragmento extraido del propio libro.
http://es.wikipedia.org/wiki/Max_Brooks
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_mundial_Z_%28novela%29
http://www.filmaffinity.com/es/film735972.html

2 comentarios:

  1. Parece un libro para fanáticos de los zombies, hay muchas películas maravillosas de las que he gozado, leer sobre el tema debe ser entretenido, se ve que es un libro algo extravagante, se me ha abierto cierta curiosidad, por ahí que lo veo y me lo llevo. Un abrazo.

    Mario.

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  2. La verdad es que es para incondicionales del género, pero también puede ser válido para todo tipo de gente, porque no se centra en la violencia gore típica del género zombi, sino que se centra en las consecuencias políticas y sociales del conflicto. También es muy recomendable su primera novela "Zombi - Guía de superviviencia"... Gracias por pasarte de nuevo. Un abrazo.

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