miércoles, 31 de agosto de 2011

Especial Mejores Bandas de la Historia: The Beatles 2ª Parte: Controversia, años finales y separación (1966-1970)

En junio de 1966 salió a la venta Yesterday and Today, una álbum creado por Capitol Records para el mercado estadounidense. El disco causó gran impacto por su portada, al retratarlos vestidos de carniceros rodeados de piezas de carne y muñecas de plástico mutiladas. Una popular historia, aunque apócrifa, fue que la foto de la portada habría que entenderla como una respuesta satírica al modo que empleó Capitol en masacrar los álbumes originales del grupo. Ante la controversia y escándalo que la portada de este álbum despertó, decidieron cambiarla por una nueva más convencional. Una copia original sin censura fue subastada en 10.500 dólares en diciembre de 2005. Durante una gira por Filipinas, un mes después de que saliera a la venta Yesterday and Today, fueron invitados a un desayuno en el Palacio Presidencial por parte de la primera dama del país, Imelda Marcos. Cuando se presentó la invitación, Epstein la rechazó cortésmente en nombre del grupo, ya que nunca había sido su política el aceptar este tipo de invitaciones oficiales. The Beatles se dieron cuenta pronto de que el régimen de Marcos no estaba acostumbrado a tomar un «no» por respuesta. Como resultado de esto, tuvieron que escapar del país a causa de los disturbios que se habían ocasionado.


Al poco tiempo, a punto de comenzar la tercera gira por Estados Unidos, se encontraron con la reacción furibunda de algunos de los religiosos y conservadores de aquel país, debido a un comentario que Lennon había hecho el marzo pasado: en una entrevista con la periodista británica Maureen Cleave, opinó que la religión cristiana estaba por entonces en franco declive, y que The Beatles eran en ese momento más populares que Jesucristo. El comentario pasó prácticamente desapercibido en Inglaterra, pero cuando la revista Datebook la publicó en Estados Unidos, se creó una gran controversia entre los grupos religiosos del sur de Estados Unidos. Al mismo tiempo, ocasionó también que en Sudáfrica el gobierno prohibiera la publicación de grabaciones de The Beatles, acta que se extendió hasta 1971. Epstein criticó públicamente a Datebook, diciendo que habían interpretado las palabras de Lennon fuera de contexto. Finalmente, Lennon tuvo que disculparse públicamente por su comentario en una conferencia de prensa en Chicago el 11 de agosto de 1966.

Rubber Soul había marcado un gran paso hacia adelante en la música de The Beatles; Revolver, lanzado en agosto de 1966, una semana antes de su última gira, marcaría otro paso más para el grupo. Pitchfork lo identifica como 

«el sonido de una banda que estaba creciendo con suprema confianza en sí misma» y «la redefinición de lo que cabía esperar de la música popular».

En Revolver se destacan las sofisticadas composiciones y un repertorio muy amplio de estilos musicales, que van desde innovadores arreglos de cuerda clásica hasta el rock psicodélico. Abandonando la típica fotografía que hasta ese momento era norma, la portada del álbum —diseñada por Klaus Voormann, un amigo que conocían desde sus días en Hamburgo— consistió ahora en un «collage artístico en blanco y negro que tenía caricaturizada la imagen de The Beatles en un corral de tinta al estilo de Aubrey Beardsley».  El álbum fue precedido por el sencillo «Paperback Writer», con «Rain» en la cara B del disco. The Beatles rodaron cortometrajes promocionales para ambas canciones, que están considerados como «auténticos primeros videos musicales de entre los que se rodaron en aquella época», y que fueron transmitidos en los programas Top of the Pops y The Ed Sullivan Show.



Uno de los temas más experimentales de Revolver fue «Tomorrow Never Knows», cuya letra fue inspirada por el libro The Psychedelic Experience: A Manual Based on the Tibetan Book of the Dead, de Timothy Leary. En la creación de la canción se vieron involucradas ocho pletinas distribuidas por el edificio de estudio de grabación, cada una manejada por un ingeniero o un miembro de la banda, que variaba aleatoriamente el movimiento del bucle de una cinta. «Eleanor Rigby», de McCartney, contiene un uso prominente de un octeto de cuerda en la canción; el tema ha sido descrito como «un verdadero híbrido musical, ya que no es reconocible algún estilo o género concreto en la canción». Harrison se estaba desarrollando como compositor, y tres de sus composiciones habían ganado lugar en el álbum. En 2003, Rolling Stone situó a Revolver como «el tercer mejor álbum de todos los tiempos». En la gira que siguió en Estados Unidos, The Beatles no tocaron ninguna de las canciones del álbum. The Beatles dieron su último concierto en vivo el 29 de agosto de 1966 en el Candlestick Park de San Francisco. Marcó el final de un período de cuatro años dominado por giras que incluyeron cerca de 1.400 apariciones en conciertos a nivel internacional.





En menos de siete meses, después de grabar Revolver, volvieron a los estudios de grabación de EMI el 24 de noviembre de 1966 para empezar a grabar su octavo álbum, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Emerick recordó: «The Beatles insistieron en que todo en el Sgt. Pepper tenía que ser diferente. Teníamos instalados micrófonos dentro de las campanas de los instrumentos de metal, y los auriculares se convirtieron en micrófonos unidos a los violines. Solíamos usar gigantes osciladores primitivos para variar la velocidad del sonido de los instrumentos y la voz, y teníamos cintas cortadas en pedazos y pegadas de nuevo aleatoriamente y al revés». Algunas partes de «A Day in the Life» requirieron una orquesta de cuarenta personas. Cerca de 700 horas de tiempo de estudio se dedicaron a las sesiones. Primero se produjo el sencillo independiente de doble lado A «Strawberry Fields Forever»/«Penny Lane» en febrero de 1967; el Sgt. Pepper le siguió en junio. La complejidad de las grabaciones musicales, creadas usando sólo tecnología de grabación a cuatro pistas, asombró a artistas contemporáneos que buscaban superar a The Beatles. Para el líder de The Beach Boys, Brian Wilson, en medio de una crisis personal y dificultades para completar su ambicioso álbum Smile, el oír «Strawberry Fields» fue un duro golpe y pronto abandonó todos los intentos de competir con The Beatles. El Sgt. Peppers recibió la aclamación de la crítica. En 2003, la revista Rolling Stone lo situó como el mejor álbum de todos los tiempos, y es ampliamente considerado como una obra maestra.  

Jonathan Gould lo describe como:

«Una obra rica, continua y desbordante de genialidad colaborativa, cuya audaz ambición y sorprendente originalidad hacen que se amplíe notablemente sus posibilidades, aumentando así las expectativas de lo que puede ser la experiencia de escuchar la música popular en una grabación. Sobre la base de esta percepción, el Sgt. Pepper devino en el catalizador de una explosión de gran entusiasmo por parte de las masas para con el formato de álbum de rock, que iba a revolucionar tanto la estética como la economía de la industria discográfica que sobrepasaría las anteriores explosiones pop provocadas por el fenómeno de Elvis en 1956 y el fenómeno de la Beatlemanía en 1963».


Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band es probablemente el álbum más famoso por su portada en la historia de la música popular. Fue uno de los primeros en su género en incluir las letras de las canciones en su funda. Esas letras fueron objeto de intenso análisis; los fans especularon, por ejemplo, que el «célebre Señor K.» en «Being for the Benefit of Mr. Kite!» de hecho podría ser el escritor de ficción surrealista Franz Kafka. El crítico literario norteamericano y profesor de inglés Richard Poirier escribió un ensayo, Aprender de The Beatles, en el que señalaba que sus estudiantes estaban «escuchando la música del cuarteto con tal grado de compromiso, que él, como maestro de literatura, sólo podía envidiarles». Poirier ha identificado lo que él llamó las «alusiones mixtas» del material musical: «Siempre es poco prudente asumir que solo están haciendo una sola cosa o que se están expresando en un único estilo [...] un solo tipo de sentimiento acerca de un tema no es suficiente [...] tiene que existir a menudo cualquier sentimiento inducido dentro del contexto de las alternativas aparentemente contradictorias». McCartney dijo en ese momento: 
«Nosotros escribimos canciones. Sabemos lo que queremos decir en ellas. Pero en una semana alguien más dice algo al respecto, y no lo puedes negar [...] Tú pones tu propio significado a tu propio nivel a nuestras canciones». 
La muy elaborada portada del Sgt. Pepper's ocasionó gran interés y un estudio profundo sobre ella. Los bigotes que en esta época llevaban los miembros del grupo se convirtieron rápidamente en un sello distintivo del estilo hippie. El historiador cultural Jonathan Harris describió «el coloreado intenso y paródico de los uniformes militares» usados por The Beatles en el disco como una visualización cómplice en contra de la autoridad y el sistema.



El 25 de junio interpretaron su nuevo sencillo, «All You Need is Love», para los televidentes de todo el mundo a través de Our World, el primer programa transmitido vía satélite para todo el mundo. Su aparición en medio del Verano del Amor hizo que lo adoptasen como himno del flower power. Dos meses después sufrieron una pérdida que lanzó su carrera al caos. Después de ser presentados al Maharishi Mahesh Yogi, viajaron a Bangor (Gales) para retirarse a la meditación trascendental. Durante el retiro, el asistente de Epstein, Peter Brown, llamó para informarles de que Epstein había muerto. El médico forense dictaminó que su muerte fue ocasionada por una sobredosis accidental de anfetaminas, pero también se rumoreó de que se había descubierto una nota de suicidio entre sus posesiones. Epstein se había encontrado en un estado emocional frágil, tanto por cuestiones personales como por el estado de su relación de trabajo con The Beatles. Le preocupaba que no fueran a renovar su contrato de gestión con él, que expiraba en octubre, basado en el descontento que tenían con su supervisión en los asuntos de negocios. Se expresaron dudas concretas sobre Seltaeb, la empresa que manejaba los derechos de comercialización de The Beatles en los Estados Unidos. La muerte de Epstein los dejó desorientados y temerosos por su futuro. Poco después, Lennon dijo: «No tuve ningún concepto erróneo acerca de nuestra capacidad para hacer otra cosa que no fuera tocar música, y tenía miedo». Recapitulando, comprendió que la muerte de Epstein sería el comienzo del fin del grupo: «Sabía que estábamos en apuros [...] Entonces pensé, estamos jodidos a partir de este momento».

Magical Mystery Tour, la banda sonora de una próxima película de The Beatles, apareció como un doble EP de seis temas a principios de diciembre de 1967. En los Estados Unidos las seis canciones aparecieron en un LP titulado de la misma manera, en el que se incluyeron también los temas de sus últimos sencillos. Allmusic opina sobre el Magical Mystery Tour americano: «El sonido psicodélico de este disco está muy a la par del Sgt. Pepper, e incluso se encuentra más acentuado en algunas partes de él (especialmente en los collages de sonido de 'I Am the Walrus')», y califica a sus cinco canciones extraídas de los sencillos que publicaron en 1967 como «enormes, gloriosas e innovadoras». El álbum estableció un nuevo récord en sus primeras tres semanas de venta inicial en los Estados Unidos, el más alto de cualquier otro LP de Capitol, y es una compilación de Capitol que después fue adoptada en el canon oficial de los álbumes de estudio de The Beatles. Transmitida el Día de San Esteban, la película Magical Mystery Tour, dirigida básicamente por McCartney, les trajo la primera crítica negativa por parte de la prensa del Reino Unido, con artículos despectivos hacia su filme. Fue llamada «una indudable basura» por el Daily Express, que la describió como «una sucesión de imágenes sin editar mostrando a un grupo de gente subiendo y bajando de un autobús y viajando todo el tiempo en él». Sin embargo, el Daily Mail la calificó como «un proyecto vanidoso», mientras que The Guardian la calificó como «una especie de juego de fantasía moral sobre la grosería, la calidez y la estupidez de la audiencia». Le fue tan rotundamente mal que fue cancelada en ese momento en Estados Unidos. En enero, filmaron un corto para la película animada Yellow Submarine, una versión animada y fantasiosa de The Beatles. La otra y última participación que llevaron a cabo en la película fue con la contribución de varias grabaciones de estudio inéditas. Estrenado en junio de 1968, el filme fue bien recibido por su innovador estilo visual y humorístico, además de su música. Sin embargo, tuvieron que pasar siete meses hasta que se publicó la banda sonora de la película.



Entre tanto, apareció lo que sería el álbum The Beatles, un doble LP popularmente conocido como el White Album —Álbum Blanco— debido a su funda totalmente blanca. La inspiración creativa para este trabajo llegó de un lugar inesperado, cuando, faltando la presencia rectora de Epstein, regresaron con Maharishi Mahesh Yogi para hacerlo su gurú. En su ashram en Rishikesh, India, la impartición de un «curso-guía» de tres meses se convirtió en uno de sus períodos más creativos, produciendo allí un gran número de canciones, incluyendo la mayor parte de las treinta grabadas para el álbum. Starr se marchó después de diez días de estancia allí, comparando aquel lugar con un campamento familiar de verano, y McCartney finalmente se aburrió con el procedimiento de sus compañeros en aquel lugar y se fue un mes después. Para Lennon y Harrison la creatividad se tornó en cuestionamiento cuando Yanni Alexis Mardas, técnico de electrónica conocido como Magic Alex, sugirió que el Maharishi estaba tratando de manipularles. Después de que Mardas alegara que el Maharishi había hecho proposiciones sexuales a varias asistentes, Lennon quedó convencido y se fue abruptamente, llevándose a Harrison y al resto de la comitiva consigo. En su ira, Lennon escribió una canción llamada «Maharishi», pero luego la modificó para evitar una demanda legal, convirtiéndola en la canción «Sexy Sadie». McCartney dijo: «Hemos cometido un error. Pensábamos que había algo más en el Maharishi de lo que realmente había».



Durante las sesiones de grabación para el álbum, que se extendieron desde fines de mayo hasta mediados de octubre de 1968, las diferencias y los desacuerdos comenzaron a dividirlos. Starr los dejó por un tiempo, lo que hizo que siguiesen adelante con McCartney tocando la batería en varios temas. El romance de Lennon con la artista vanguardista Yoko Ono contribuyó a crearles tensiones, haciendo que Lennon perdiese el interés en escribir canciones con McCartney. Desobedeciendo el acuerdo que ellos mismos establecieron de no llevar parejas al estudio, Lennon insistió en llevar a Ono a todas las sesiones de grabación, situación que no le agradaba a Harrison. También era cada vez más despectivo con los aportes creativos de McCartney, al que empezó a identificar como «autor de música para abuelitas», calificando la canción «Ob-La-Di, Ob-La-Da» como «música-basura para abuelitas». Recordando las sesiones del White Album, Lennon ofreció un curiosamente abreviado resumen de la historia que había vivido con sus compañeros a partir de ese momento, diciendo: «Es como si sacaras cada tema de ahí y lo convirtieras en todo mío y todo de Paul [...] solamente yo con músicos de acompañamiento por un lado y Paul igualmente por otro; y me lo pasé bien. Entonces fue cuando nos disolvimos». McCartney también recordó que las sesiones marcaron los comienzos de la ruptura, diciendo: 

«Hasta ese momento, el mundo era un problema, pero nosotros no lo éramos», lo cual siempre había sido «la mejor cosa de The Beatles».

Publicado en noviembre, el White Album fue el primer álbum de The Beatles editado por Apple Records. El sello discográfico era una de las divisiones de la empresa Apple Corps, formada por el grupo a su regreso de la India, cumpliendo así un plan previo de Epstein de crear una estructura empresarial efectiva para administrar mejor los impuestos a pagar. El álbum tuvo más de dos millones de pedidos anticipados, vendiendo casi cuatro millones de copias en los Estados Unidos en poco más de un mes, y sus temas dominaron las listas de las emisoras de radio estadounidenses. A pesar de su popularidad, no recibió comentarios halagadores en su época. Según Jonathan Gould:

«La respuesta de la crítica [...] osciló entre la confusión y el desencanto. En intenso contraste con Sgt. Pepper, que había contribuido a establecer todo un género de crítica erudita del rock, el White Album no inspiró literatura crítica digna de mención. Incluso los recensores más simpatizantes [...] claramente no sabían qué hacer con esta efusión amorfa de canciones. Hubert Saal, del Newsweek, citó la alta proporción de parodias, y los acusó de exceso de ironía soterrada».



La opinión general de la crítica se decantó finalmente a favor del White Album, y en 2003 la revista Rolling Stone lo consideró el décimo mejor álbum de todos los tiempos. Pitchfork describe el álbum como «grande, rebosante de ideas y lleno de una enorme variedad musical [...] sus defectos son tan esenciales a su carácter como sus virtudes». Allmusic señala: «Claramente, las dos fuerzas compositoras de The Beatles ya no estaban en la misma página, pero tampoco lo estaban George y Ringo»; a pesar de todo «Lennon crea una de sus dos mejores baladas, las letras de las canciones de McCartney son sorprendentes», es visible que Harrison se ha convertido en «un compositor que merecía una demostración más amplia» y la composición de Starr «es un placer».



Para ese entonces, el interés por las letras de The Beatles estaba tomando un aspecto serio. Cuando la canción de Lennon «Revolution» se había publicado como sencillo en agosto, como anticipo del White Album, su mensaje parecía claro: «libera tu mente» y «no cuentes conmigo» para cualquier conversación sobre la destrucción como medio para alcanzar un fin. En un año caracterizado por protestas estudiantiles que se extendían desde Varsovia hasta París y Chicago, la respuesta de la izquierda radical fue mordaz. Sin embargo, la versión de la canción en el White Album, «Revolution 1», añadía una palabra extra: «count me out... in» (traducible por: «no cuentes conmigo..., cuenta conmigo»), lo que implicaba un cambio de ideas desde la publicación del sencillo. De hecho, la cronología se había invertido: la ambigua versión del álbum se había grabado antes, pero algunos creyeron que The Beatles ahora decían que la violencia política podía ser, a pesar de todo, justificable.



El LP Yellow Submarine apareció finalmente en enero de 1969. Contenía sólo cuatro de sus canciones inéditas, junto a la pista del título, ya aparecida en Revolver; una canción editada en sencillo en 1967; y siete piezas instrumentales compuestas por George Martin e interpretadas con su orquestada. Debido a la escasez de música nueva que la agrupación proporcionaba, Allmusic sugirió que quizás el álbum «no fuese esencial», salvo por el tema «It's All Too Much» de Harrison, «la joya de las nuevas canciones [...] resplandecida por un mellotron envolvente, una percusión increíble, y un feedback de guitarra fastuoso [...] una excursión virtuosa en la por otra parte confusa psicodelia reinante».



Aunque Let It Be fue el último álbum que lanzaron, la mayor parte de su contenido fue grabado antes de Abbey Road. Inicialmente llamado Get Back, Let It Be se originó de una idea que Martin atribuye a McCartney: preparar nuevo material e interpretarlo por primera vez en un concierto, grabarlo para un nuevo álbum y filmar sus sesiones de grabación. En este caso, mucho del contenido del disco vino del trabajo en estudio, muchas horas de las cuales fueron capturadas en película por el director Michael Lindsay-Hogg. Martin dijo que los ensayos y la grabación para el proyecto, que ocuparon gran parte de enero de 1969, «no eran en absoluto una experiencia feliz. 

Fue una época en la que las relaciones entre los miembros de The Beatles estaban en su punto más bajo». Agravado por las relaciones entre McCartney y Lennon, Harrison abandonó los ensayos durante una semana. Regresó con el teclista Billy Preston, que participó en los últimos diez días de las sesiones del álbum y que fue acreditado en el sencillo «Get Back», el único músico en recibir tal reconocimiento en una grabación oficial de The Beatles. Pensando en la localización para realizar el concierto, a los miembros de la banda se les agotaron todas las ideas, rechazando, entre otros escenarios, un barco en el río Támesis, el desierto de Túnez y el Coliseo de Roma. Finalmente, acompañados por Preston, llevaron a cabo y filmaron la actuación en la azotea del edificio de Apple Corps en el 3 de Savile Row, Londres, el 30 de enero de 1969.



El ingeniero Glyn Johns trabajó durante meses reuniendo varias iteraciones posibles para poder publicar un álbum definitivo de Get Back, mientras que ellos trataban otros asuntos. El problema llegó con la necesidad de nombrar un asesor financiero, necesidad que se había hecho evidente al no estar ya Epstein para gestionarles sus asuntos de negocio. Lennon estaba a favor de Allen Klein, que había negociado los contratos de The Rolling Stones y otras bandas del Reino Unido durante la invasión musical británica en los Estados Unidos. La elección de McCartney fue John Eastman, hermano de Linda Eastman, con quien McCartney se casaría el 12 de marzo de 1969 (ocho días antes de que lo hicieran Lennon y Ono). No se pudo llegar a ningún acuerdo, así que ambos candidatos fueron nombrados para el mismo puesto. A causa del conflicto, se perdieron varias oportunidades de operaciones financieras.

Martin se sorprendió cuando McCartney se puso en contacto con él y le pidió que produjera un nuevo álbum, ya que las sesiones de Get Back habían sido —según el productor— «una experiencia desagradable» y que había «pensado que era el final del camino para todos nosotros [...] se habían convertido en personas desagradables - para ellos mismos como para las demás personas.» Las sesiones de grabación de Abbey Road se iniciaron a finales de febrero de 1969. Lennon rechazó el formato propuesto por Martin de «una obra musical continua», y quería que sus propias canciones y las de McCartney ocuparan partes separadas del álbum. El formato final, con canciones individuales en la primera parte y la segunda comprendiendo un largo medley, fue un concepto sugerido por McCartney. El 4 de julio, mientras iba progresando el trabajo en el álbum, apareció el primer sencillo de un miembro de The Beatles en solitario: «Give Peace a Chance» de Lennon, acreditado a la Plastic Ono Band. La complementación de «I Want You (She's So Heavy)», de Abbey Road, el 20 de agosto, fue la última vez que los cuatro Beatles estuvieron juntos en el mismo estudio. Lennon anunció su retirada de la formación el 20 de septiembre de 1969, pero se llegó a un acuerdo por el cual no se haría ningún anuncio público hasta que no se resolvieran algunos asuntos legales aún pendientes.

Lanzado seis días después de la declaración de Lennon, Abbey Road vendió cuatro millones de copias en dos meses y encabezó las listas del Reino Unido durante once semanas. Su segunda pista, la balada «Something», se publicó también como sencillo, la primera y única composición de Harrison en aparecer como un lado A en los sencillos de The Beatles. Abbey Road recibió críticas muy variadas, aunque el medley se llevó el aplauso general. Allmusic considera que es «un oportuno canto de cisne para el grupo» con «algunas de las mejores armonías que pueden ser oídas en cualquier disco de rock». MacDonald lo resaltó como «errático y, a menudo hueco»: «Si no hubiera sido por la entrada de McCartney como diseñador del largo medley [...] Abbey Road carecería de la semblanza de unidad y coherencia que hace que parezca mejor de lo que es». Martin lo colocó como su favorito entre todos los álbumes de The Beatles; Lennon dijo que era «competente», pero «no tenía vida en él», llamando a «Maxwell's Silver Hammer» «más de la música de abuela de Paul». El ingeniero de grabación Geoff Emerick señaló que la sustitución de la válvula en la mezcladora de audio del estudio hizo que el transistorizado produjese un sonido con menos garra, dejando a los músicos frustrados por el tono más delgado y la falta de efecto.



El 3 de enero de 1970 se grabó la última nueva canción de The Beatles, «I Me Mine», de Harrison, para el aún incompleto álbum Get Back. No había participado Lennon, que se encontraba entonces en Dinamarca. Para completar el álbum, ahora retitulado Let It Be, Klein dio en marzo las cintas de grabación de Get Back al productor estadounidense Phil Spector. Conocido por su característico muro de sonido, Spector había producido recientemente el sencillo en solitario de Lennon «Instant Karma!». Además de remezclar el material de Get Back, Spector editó, empalmó y sobregrabó en varias de las pistas que The Beatles habían concebido como grabaciones «en vivo». McCartney estaba insatisfecho con el tratamiento que Spector le dio al material, y particularmente con la orquestación en «The Long and Winding Road», que involucró a un conjunto de un coro y una orquesta de treinta y cuatro piezas instrumentales. Por ello, intentó sin éxito detener el lanzamiento del álbum en la versión de Phil Spector. Finalmente, McCartney anunció públicamente la separación del grupo el 10 de abril de 1970, una semana antes de la publicación de su primer álbum en solitario, McCartney. Las primeras copias de su álbum debut en solitario incluían una nota de prensa con una autoentrevista explicando el final de The Beatles y sus esperanzas cara al futuro.



El 8 de mayo se lanzó el álbum Let It Be, con producción final de Spector. El sencillo extraído de él, «The Long and Winding Road», fue su última publicación en los Estados Unidos, ya que en Gran Bretaña no se había publicado como tal. La película documental Let It Be le siguió más tarde en ese mes; en la ceremonia de los Premios Óscar del siguiente año ganaría el Óscar a la mejor banda sonora. The Sunday Telegraph la calificó como «una película muy mala, pero al mismo tiempo enternecedora [...] sobre la ruptura de esta tranquila, geométricamente perfecta, y alguna vez atemporal familia de compañeros». Más de una reseña crítica había comentado que algunas pistas de Let It Be sonaban mejor en la película que en el propio álbum.  Observando que Let It Be es el único álbum de The Beatles que solía ocasionar reseñas negativas, incluso hostiles, Allmusic lo describió como «en conjunto, un álbum menos valorado [...] McCartney, en particular, ofrece algunas joyas: la canción al estilo gospel «Let It Be», que contiene alguna de sus mejores letras; 'Get Back', uno de sus temas más roqueros; y la melódica 'The Long and Winding Road', arruinada por la sobreproducción de Spector». McCartney presentó una demanda para la disolución de The Beatles el 31 de diciembre de 1970. Las disputas legales continuaron mucho tiempo después de la ruptura, y la disolución de la asociación no surtiría efecto hasta 1975.



Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Beatles#Incidentes_que_condujeron_a_la_.C3.BAltima_gira
http://es.wikipedia.org/wiki/Beatles#Revolver_y_Sgt._Pepper.27s_Lonely_Hearts_Club_Band
http://es.wikipedia.org/wiki/Beatles#Magical_Mystery_Tour.2C_The_White_Album_y_Yellow_Submarine
http://es.wikipedia.org/wiki/Beatles#El_proyecto_de_Let_It_Be.2C_Abbey_Road_y_la_separaci.C3.B3n

martes, 30 de agosto de 2011

Especial Cine de Zombies... 2ª Parte: El Zombie Moderno: George A. Romero & La Década de 1980

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En la primera parte de este especial (Si quieres verlo, HAZ CLICK AQUÍ...) vimos las características principales de las películas pertenecientes al género de zombies y del llamado “zombie clásico”, aquellos autómatas que cumplían los mandatos de sus amos y que frecuentemente estaban relacionados con un ambiente haitiano o con el vuduísmo. La aparición del “zombie moderno” parece haber sido consecuencia directa de su evolución. A finales de los años 50 la película "Invisible Invaders" (1959) de Edward Cahn mostró el ataque de un grupo de zombies (que no eran otros que los seres humanos fallecidos) como parte del plan de conquista de unos seres extraterrestres. Ese mismo año se estrenó "Plan 9 from Outher Space" de Ed Wood Jr. que argumentalmente era similar. Estos filmes, a pesar de haber sido realmente malos, sus tramas fueron proféticas con respecto a los filmes que seguirían a lo largo de los siguientes treinta años.

viernes, 26 de agosto de 2011

Super 8 (2011)... Una Película de J. J. Abrams

Super 8 es la última película dirigida por J.J. Abrams, el talentoso responsable de una de las mejores series que se han emitido por televisión, la muy inteligente “Lost” (Perdidos), director de la muy digna tercera parte de Misión Imposible y la genial precuela de “Star Trek” (de la que un servidor ya está esperando una segunda parte, como buen aficionado trekkie), y productor del filme de su amigo Matt Reeves, la estimulante “Monstruoso”.

Como bien sabéis todos, esta película la produce Steven Spielberg, rey midas de Hollywood, director de muchos clásicos cinéfilos como “Tiburón” (1975), “Encuentros en la Tercera Fase” (1977), “E.T El Extraterrestre” (1982), la saga de Indiana Jones,  las dos primeras entregas de Parque Jurásico, “Inteligencia Artificial” (2001) o “Minority Report” (2002); también es director de obras maestras de visionado obligatorio como “El Color Púrpura” (1984), “El Imperio del Sol” (1987), “La Lista de Schindler” (1994), “Salvar al Soldado Ryan” (1995), o “Munich” (2005); y uno de los mejores productores ejecutivos del celuloide, produciendo films imprescindibles como “Los Goonies” (1985) de Richard Donner, , “Gremlins” (1984) de Joe Dante, la saga de Regreso al Futuro de Robert Zemeckis, “Poltergueist” (1984) de Tobe Hooper, etc… que forman parte de una época y una forma de hacer cine que ha quedado extinta.

SINÓPSIS:

Ohio, 1979. Un grupo de seis niños pretende hacer una película casera de zombis con una cámara Super 8. Una noche en que filman una escena en una estación de trenes en el campo, un tren se aproxima desde la lejanía. Y de forma totalmente imprevista, llega un coche y su conductor circula por las vías, haciendo que el tren entero descarrile y se haga pedazos. Los muchachos no sufren daño alguno, pero a distancia llegan a ver algo sorprendente: de entre uno de los vagones de carga desplomados emerge algo, algo enigmático y peligroso que no es humano.

Lo que pretende J.J. Abrams, y consigue, es hacer ese tipo de cine clásico extinto ochentero realizando un gran homenaje al maestro Spielberg, con muchos guiños cinéfilos y referencias a “ET”(1982) de S. Spielberg, “Los Goonies” (1985) de Richard Donner, “El Secreto de la Pirámide” (1985) de Barry Levinson, etc…; y lo hace con respeto hacia su homenajeado, pasión por el cine, y con personalidad. Me gustaría destacar la impresionante banda sonora de Michael Giacchino, responsable de la música de las series Lost (Perdidos), y  Fringe (Al Límite), o de la maravillosa obra maestra animada “Up” (2009) de Disney-Pixar; también la labor que desempeñan el reparto actoral infantil, sobretodo una maravillosa Elle Fanning (hermana de la prodigiosa Dakota Fanning) y Joel Courtney, que destilan ternura, naturalidad, y sensibilidad (en especial la mágica escena en la que la chica maquillada de muerto viviente que le pregunta al chico como tiene que hacer de zombi…, lo dicho, magia pura); también destacar la notable puesta en escena (sobretodo la espectacular secuencia del accidente de tren, o la buena utilización de las luces y sombras); también los logrados pasajes dramáticos (atención al emotivo momento cuando el chico (Joel Courtney) ve la cinta de su madre); y el divertido epílogo (del que me reí bastante).

Por  contra, lo más flojo de la película es su historia (también escrita por J.J. Abrams), muy previsible y sencilla, aunque bastante eficaz; y los actores adultos, como Kyle Chandler, o Noah Emmerich por poner algún ejemplo, cumplen sin más.

Huelga decir que a mí me gustó bastante, sabiendo de antemano lo que iba a ver, un regreso a la década de los ochenta, a los buenos tiempos, a la infancia; una película familiar que si en vez de haberse hecho en este 2011 la hubieran hecho hace 25 o 30 años, sería sin duda alguna, todo un clásico.

En Definitiva, Super 8 es una muy buena película, entrañable y emotiva, que sin ser una obra maestra contiene momentos realmente sublimes, y con un director, J.J. Abrams que se reafirma como uno de los realizadores más talentosos y con más tablas del Hollywood actual, junto con Christopher Nolan, que de seguir por este camino, puede que dentro de algunos años llegue a firmar alguna obra maestra, y quizás se convierta en el sustituto de Spielberg. Tiempo al tiempo.

Para terminar me gustaría destacar el fragmento de una crítica que he leído en internet, escrita por Miguel A. Delgado para la web “labutaca.net” titulada [“Super 8”: Abrams, el predilecto], que me ha llamado bastante la atención:

Tampoco debe extrañarnos que el mago de “Jurassic Park: Parque Jurásico” (Spielberg, 1993) no haya dudado en ponerle bajo su ala. Entendámonos: una cosa es hacer caja con Michael Bay, pero otra muy distinta es entregar tus referencias artísticas, ésas que te hicieron grande. Y el tío Steven lo ha dicho: éste es J.J. Abrams, mi predilecto.

FICHA TÉCNICA:
  • TÍTULO ORIGINAL: Super 8
  • DIRECTOR: J.J. Abrams
  • GUIÓN: J.J. Abrams
  • REPARTO: Joel Courtney, Riley Griffiths, Elle Fanning, Ryan Lee, Gabriel Basso, Zach Mills, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, David Gallagher, Glynn Turman, Amanda Michalka.
  • MÚSICA: Michael Giacchino
  • FOTOGRAFÍA: Larry Fong
  • PAÍS: Estados Unidos
  • AÑO: 2011 
Fuentes:
http://www.filmaffinity.com/es/film685396.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Super_8_%28pel%C3%ADcula%29
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Filmograf%C3%ADa_de_Steven_Spielberg
http://opinion.labutaca.net/2011/08/22/super-8-abrams-el-predilecto/

jueves, 25 de agosto de 2011

Especial sobre la Saga de El Planeta de los Simios...

Tras el reciente estreno en cines hace más o menos un mes de la estupenda "El Origen del Planeta de los Simios" (Si quieres ver la reseña sobre está película, haz click aquí...), el blog ha querido realizar un especial donde repasamos una de la sagas de culto más significativas en la historia del cine fantástico.

Todo ello empezó en 1963, con una notable novela distópica de ciencia-ficción del escritor francés Pierre Boulle llamada "Le Planeta des singes", autor también de la muy recomendable "El Puente sobre el río Kwai" que fue llevada a la gran pantalla por el prestigioso realizador David Lean en 1957, que se ha visto eclipsado con frecuencia por la difusión alcanzada por las películas que adaptan sus obras. En referencia a la que nos ocupa, uno de los aspectos mas chocantes reside en el escaso conocimiento que existe entorno a la novela, siendo esta una más que recomendable digna de ser leída, bien escrita, excelentemente desarrollada, y con notables diferencias argumentales sobre los filmes que la hacen, si cabe, mucho más interesante.

En la excelente novela se relata como una pareja de enamorados, llamados Jinn y Phyllis, cruzan el espacio en plena luna de miel, en una época donde los viajes interespaciales estaban a la orden del día. En el mensaje que dicha pareja encuentra en el interior de una botella, se relata la historia de Ulysse Mérou, un cosmonauta que junto con otros dos compañeros, el profesor Antelle y el físico Arthur Levain, en el año 2500 aterrizaron en un planeta desconocido, idéntico a la Tierra -pero que no lo es-, llamado Soror ("hermana" en latín) en el que los simios son la especie dominante. Que aparte de hablar, tienen una civilización moderna y sotisficada (con ciudades, con rascacielos, transportes públicos, aviones, medios de comunicación, etc...), en el cual, el ser humano es poco menos que un animal, mudo, y de escasa inteligencia. Al morir sus compañeros de viaje, Ulysse decide seguir un astuto plan para sobrevivir, fingiendo ser un humano más de ese mundo mientras se esfuerza por aprender el idioma de los simios. De este modo, y con la ayuda de la investigadora chimpancé Zira, y el prometido de esta, Cornelius, Ulysse preparará a conciencia su presentación, la cual tendrá lugar en el curso de una multitudinaria convención científica. Pasada la sorpresa inicial tras oírle hablar, los simios acogen a Ulysse con interés y satisfacción, pero los mismos no tardarán  en dar paso a recelos, sobretodo a raíz de los discursos en contra de una eminencia científica de Soror, el orangután Zaius, que ve en Ulysse una hipotética amenaza para el futuro de la supervivencia de los simios en el planeta. Antes de que las suspicacias se conviertan en hostilidad, y de nuevo con la ayuda de Zira y Cornelius, Ulysse decide abandonar Soror, acompañado de Nova, la silenciosa muchacha humana de la que se ha enamorado. Cuál no será su sorpresa cuando, de regreso al planeta Tierra, el comité de bienvenida que le espera esté formado por... simios! Ulysse aterrorizado, decide volver a despegar, junto con Nova, rumbo a un punto desconocido del espacio. Jinn y Phyllis terminan de leer el relato de Ulysse..., y no pueden menos que reírse del mismo: ¿Humanos que hablan y piensan como simios?, ¡Que ridículo!: Jinn y Phyllis también son chimpancés.

Como se puede apreciar, la trama ideada por Boulle y las que convirtieron en guiones Michael Wilson y Rod Serling (para el estimulante primer film), Paul Dehn (para sus cuatro secuelas), Wiliam Broyles Jr., Lawrence Konner, y Mark Rosenthal (para la versión de Tim Burton), y Rick Jaffa y Amanda Silver (para El Origen del Planeta de los Simios), guardan entre sí unas singulares relaciones. En puridad de conceptos, ninguna de las películas ha adaptado fielmente el argumento del original literario, pero todas ellas han bebido de un modo u otro del mismo. Se conservan los aspectos básicos, como la división social de la sociedad simia en chimpancés, orangutanes, y gorilas o la condición primitiva de los seres humanos, pero se difiere en otros, como la representación de dicha sociedad con rasgos tecnológicos propios de los siglos XX y XXI (los cuales tan solo se repetan en parte, y curiosamente en la serie animada "Return to the Planet of the Apes"). Pese a ello, puede verse en el golpe de efecto final de la novela de Boulle una indirecta inspiración del clímax de la versión de Franklin J Schaffner e, incluso más claramente, la de Tim Burton, la cual es la que hasta la fecha ha respetado más la idea original de Boulle en este sentido. Asimismo, tampoco cuesta hallar en la novela de Boulle la inspiración de no pocos momentos clave de la franquicia: por ejemplo, la famosa secuencia del juicio a Taylor en "El Planeta de los Simios" (1968), que puede entenderse como una variante del ya mencionado fragmento del libro en el que Ulysse se presenta ante la comunidad científica simia; por otro lado, las escenas en las cuales el protagonista del libro se integra en la sociedad, visita sus ciudades, y viaja en sus transportes urbanos anticipan a otras muy similares de "Huida del planeta de los simios" (1971).

Aunque sin duda, hay que reconocer que gracias a la excelente adaptación de Franklin J. Schaffner que realizó en 1968, meritoriamente la mejor película hasta la fecha de la franquicia, El planeta de los Simios se ha convertido en una saga de referencia en la historia del cine de ciencia-ficción, y también en general, sentando las bases de la space opera, de la que años más tarde, un joven George Lucas, realizaría la impresionante "La Guerra de las Galaxias (Star Wars)" (1977).

Un factor a tener en cuenta que la hizo popular, es que coincidió en el mismo año de su estreno con otras tres carismáticas producciones fantásticas que marcaron un antes y un después en la historia del cine fantástico: la impresionante "2001, Una Odisea en el Espacio" del maestro Stanley Kubrick, la genial "La Noche de los Muertos Vivientes" de George A. Romero, y la notable "La Semilla del Diablo" del maestro Roman Polanski. Otros factores que también cabe destacar, residen en el culto cinéfilo alrededor de los elemento de configuración de la película, tales como la espectacular labor de caracterización de los personajes de los simios, premiada con un Oscar especial, llevada a cabo por el maquillador John Chambers; la presencia al frente del reparto de una estrella de Hollywood, Charlton Heston, lo cual vendría a simbolizar el final del viejo Hollywood y el inicio del nuevo; la celebrada partitura atonal y con elementos electrónicos -asimismo candidata al Oscar- de Jerry Goldsmith; la contribución al guión realizada por Rod Serling, famoso creador de la mítica serie de televisión "Dimensión desconocida (The Twilight Zone, 1959 - 1965); y por descontado, el impresionante y aterrador descubrimiento de Taylor (Charlton Heston) de los restos de la Estatua de la Libertad en la playa medio enterrada, que ha devenido en una de las imágenes más facilmente reconocibles no ya del género fantástico, sino de la historia del cinematográfico en general.





Después del fenomenal éxito de la película de Schaffner en 1968, el realizador estadounidense Ted Post realizo la segunda parte, la bastante estimable "Regreso al Planeta de los Simios" en 1970, que volvería a estar protagonizada por Charlton Heston, acompañado por James Franciscus, Kim Hunter, Maurice Evans, Linda Harrison, y Paul Richards en los papeles principales.

La historia continúa donde quedó su antecesora: una nave espacial, enviada para rescatar a la de Taylor y que sufrió el mismo destino, se estrella en el planeta. Sólo un tripulante sobrevive: el capitán Brent (James Franciscus). Brent encuentra a Nova -pareja de Taylor en la anterior película-, que porta la chapa de identificación de Taylor (Charlton Heston). Al ver que no puede hablar, intenta convencerla por signos de que le conduzca hasta su amigo, pero capturados por los simios, son llevados al poblado, donde contemplan cómo el malvado general gorila Ursus está exterminando a todos los humanos que puede y se prepara para invadir la Zona Prohibida con el apoyo del Consejo. Aurelio y Zira pronto se percatan de que Brent posee el don de la palabra y le ayudan a escapar junto a la chica. Ambos se dirigen a la Zona Prohibida en busca del desaparecido Taylor, donde Brent, caminando por las ruinas del metro de Nueva York, comprende por fin donde se encuentra. Pero no terminan ahi los problemas, pues una raza de mutantes con poderes psíquicos, fruto de milenios de radiación nuclear, les atrapa y encierra. En las mazmorras de los subterráneos encuentran por fin a Taylor. Los mutantes, que ocultan su deformidad tras unas máscaras que simulan caras normales, viven en una sociedad teocrática y mística, siendo su dios una bomba atómica capaz de reducir el planeta a escombros, bomba que piensan hacer estallar si los simios atacan, cosa que saben que pronto ocurrirá. En efecto, las tropas simias, comandadas por Ursus y Zaius, entran en las ruinas de la ciudad matando a todos los mutantes que se encuentran. Taylor, Brent y Nova logran escapar de las mazmorras, pero se topan con un grupo de simios y, en la refriega, Nova muere. Desesperados, los dos astronautas intentan llegar al altar de la bomba para impedir que sea detonada, ya sea por los mutantes de manera intencionada, o por los simios accidentalmente. Llegan justo para ver cómo el Sumo Sacerdote de la bomba es asesinado cuando se disponía a apretar el botón rojo de detonación. Ursus ordena a los suyos destruir la bomba, que él toma por un vulgar totem. Brent, al ver como Zaius va a poner la mano sobre el detonador, se parapeta tras el órgano del altar y dispara contra los simios para distraer su atención. Taylor intenta aprovechar para llegar hasta Zaius y explicarle la situación, pero Ursus le ve y le dispara. Brent, furioso, sale de la protección de su parapeto y mata a Ursus, siendo acribillado a los pocos segundos. Taylor, herido de muerte, suplica a Zaius que le ayude, pero éste se niega, insultando a la raza humana por ser "germen de la maldad y la destrucción". Ante la negativa, Taylor se deja caer sobre el detonador, haciendo estallar la bomba.

En 1971, el director Don Taylor realizó una floja tercera parte llamada "Huida del Planeta de los Simios", que argumentalmente se desmarcaba de sus dos predecesoras. La historia narra como tres simios, la doctora Zira, Cornelius y el doctor Milo, han conseguido sobrevivir al desastre nuclear en su planeta y, tras arreglar la nave de los humanos, viajan en el tiempo hasta llegar a la Tierra de finales del siglo XX. Al llegar se niegan a revelar lo que saben sobre la civilización humana mientras son estudiados en un centro de investigación para determinar su nivel de inteligencia. 

Pese a ser bastante sosa y desangelada, debido en cierta medida al bajo presupuesto, la película realiza una metáfora a la brutalidad del ser humano, y su final abierto, dejaba una puerta abierta a otra continuación.

Esta sería "La Rebelión de los Simios" realizada por J. Lee Thompson en 1972, que se sitúa en una Norteamérica futurista ambientada en el año 1991. La Historia narra como una epidemia ha matado a todos los gatos y perros de la Tierra. La necesidad de mantener mascotas llevó a los hombres a adoptar a los monos, que acabaron convertidos en sirvientes. Se crea además un centro de entrenamiento en el que los monos salvajes son civilizados a partir de coacción, palizas y terapias de electroshock. Mientras tanto Armando ha criado en secreto a César, el hijo de los simios parlantes Zira y Cornelius. Haciéndole pasar por otro chimpancé irracional, le saca de su circo y le lleva a la ciudad. Al ver lo que los humanos están haciendo con los de su especie, les maldice en público y queda en evidencia, obligado desde entonces a ocultarse por su seguridad. Pronto descubrirá que puede comunicarse con los suyos telepáticamente y comienza a gestar una insurrección, incita a la desobediencia general, arma a los suyos y empieza a entender que la inteligencia es poder.


Huelga decir que esta es la película que más próxima está argumentalmente de la nueva precuela realizada en este 2011 por Rupert Wyatt "El Origen del Planeta de los Simios", especialmente la relación padre-hijo que se establece entre el simio César y el empleado circense amigo de los animales que porta una medalla de San Francisco de Asís, interpretado por Ricardo Montalbán, equilibrando con este papel positivo y humanitario su brillante trayectoria como villano del género de ciencia-ficción interpretando al Khan de la saga de Star Trek. También cabe destacar que es la más política de toda la saga.


Y la última entrega de la saga clásica es la no estrenada en los cines españoles, pero si en Vhs y posteriormente en Dvd, "La Conquista del Planeta de los Simios", realizada también por J. Lee Thompson en 1973. La historia narra como César, el simio que capitaneó la revuelta contra la raza humana, es un benévolo gobernante que fomenta la convivencia con la humanidad, a pesar de las protestas del jefe militar de los simios, el General Aldo (Claude Akins). Los hombres, supervivientes de un holocausto nuclear que casi los destruye, son considerados ciudadanos de segunda clase. César decide realizar un viaje a la "Ciudad Prohibida" con el humano MacDonald (Austin Stoker) y el sabio Virgil (Paul Williams) en busca de unas cintas en la que estaría grabada la muerte de sus padres. Aunque Caesar encuentra lo que está buscando, capta la atención de hombres mutantes que se encuentran en la devastada zona de guerra. De regreso a casa comienza una dura batalla en la que el General Aldo desafía a la autoridad de César. Simios y humanos se enfrentarán para definir quién gobernará el planeta. 

Huelga decir que la saga estaba más que agotada cinematograficamente, continuando en un serial de comics que se publicaron sobre el planeta de los simios.

SERIES DE TELEVISIÓN:


En la televisión se realizaron dos series sobre el universo simiesco.


Una de ellas fue realizada en 1974 por Arnold Laven, Don McDougall, Bernard McEveety y Don Weis llamada "El Planeta de los Simios" que fue un auténtico fracaso en los Estados Unidos, siendo cancelada en su primera temporada cuando se habían emitido catorce episodios. Huelga decir que en la televisión británica, y en España fue todo un éxito, quizá porque en Europa se ve la Ciencia-ficción de otro modo. El propio autor de la novela original, el escritor francés Pierre Boulle participó en el proyecto, firmando algunos de los guiones. La historia estaba ambientada en las dos primeras películas de la saga, narrando como un grupo de astronautas viajan en el tiempo y llegan a un planeta en el que se encuentran con una civilización avanzada conformada por simios, y esclavos humanos bajo su dominación. Aunque ellos no lo saben, en realidad están en el planeta Tierra.


La otra serie de televisión se trata de "Return to the Planet of the Apes" (1975 - 76), realizada por Doug Wildey, en dibujos animados firmados por DePatie Freleng, y con guiones coescritos por varios guionistas junto con el escritor de la novela original, el francés Boulle. Esta serie distribuida por la Fox, hoy en día es criticada por la limitación de sus dibujos animados, pero huelga decir que en los años setenta era toda una cita de culto para los aficionados al Planeta de los Simios. La serie contó con una temporada de trece episodios, y la historia nos ubica con los personajes de la segunda película: Cornelio, Zira, General Urko,  Dr. Zaius, Krador (lider de los Subterráneos en la Zona Prohibida) y la humana Nova.
 

Los astronautas Bill Hudson, Judy Franklin, Jeff Allen y Ronald Brent (expedición de Franklin.)

Al contrario de las películas y la serie de Televisión en la serie animada los  Simios son más tecnológicos  cuentan con cañones, aviones, vehículos motorizados, puntos en común con la novela de Boulle.



EL PLANETA DE LOS SIMIOS EN LA ACTUALIDAD:


En 2001, el prestigioso director estadounidense Tim Burton quiso revitalizar la saga simiesca, realizando un remake de la película de 1968 de Franklin J. Schaffner, y acercándose bastante a la novela de Boulle. Burton contó con un excepcional reparto, aunque bastante desaprovechado, en el que estaban Mark Wahlberg, Tim Roth, Helena Bonham Carter, Michael Clarke Duncan, Paul Giamatti y Estella Warren. La cinta narra la historia del astronauta Leo Davidson quien tiene un aterrizaje forzoso en un planeta habitado por simios inteligentes. Los monos tratan a los humanos como esclavos, pero con la ayuda de una hembra mono llamada Ari, Leo inicia una rebelión.




Huelga decir que lo único salvable de este despropósito es el buen hacer en el maquillaje de los simios realizado por Rick Baker.

El desarrollo de una nueva versión de cinematográfica de El planeta de los simios comenzó en 1988 con Adam Rifkin. En el momento de la preproducción el proyecto fue cancelado. El guión de Terry Hayes, titulado Retorno de los simios, iba a ser protagonizado por Arnold Schwarzenegger, bajo la dirección de Phillip Noyce. Oliver Stone, Don Murphy y Jane Hamsher fueron escogidos para producir la cinta. Entre tanto Hayes tuvo diferencias creativas con el distribuidor 20th Century Fox. Chris Columbus, Sam Hamm, James Cameron, Peter Jackson y los hermanos Hughes se involucraron luego. Con el guión de William Broyles Jr. y Tim Burton como director, empezó el rodaje de la cinta. Lawrence Konner y Mark Rosenthal reescribieron el guión y el rodaje tuvo lugar entre noviembre de 2000 y abril de 2001. El planeta de los simios recibió varias críticas, pero fue un éxito financiero. A pesar del éxito en taquilla, la Fox se retractó y no produjo una secuela. Cuando se le preguntó al director Tim Burton si estaría interesado en trabajar en la continuación de esta cinta este contesto: 


«Prefiero saltar de una ventana». Mark Wahlberg y Helena Bonham Carter habrían participado de una secuela si Burton también lo hacia. Paul Giamatti se había interesado en retomar su papel. «Creo que sería bueno tener monos conduciendo coches, fumando puros, usando gafas, sentados en una sala de juntas, cosas así».


Y cuando parecía que la saga ya no iba a dar más de si, el director Rupert Wyatt, junto con la productora de efectos especiales de Peter Jackson Weta Digital, realizó una muy digna precuela llamada "El Origen del Planeta de los Simios" en 2011, revitalizando la saga y modernizandola. Por primera vez se cambió el maquillaje de los simios por la captura de movimiento digital, a cargo de la productora de Jackson, y al excelente trabajo del fenomenal actor especialista en esta tecnología Andy Serkis, responsable de otros personajes como el Golum de la saga de "El Señor de los Anillos" y el King Kong de la nueva versión realizada por Peter Jackson.


Huelga decir que de acuerdo con Fox, es una nueva versión de la historia y no tiene relación con la saga El planeta de los simios (1968-1973) ni con la versión de Tim Burton estrenada en 2001. 


Si quieres leer la reseña realizada por el blog de esta película, HAZ CLICK AQUÍ...

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/El_planeta_de_los_simios_%28pel%C3%ADcula_de_1968%29
http://es.wikipedia.org/wiki/Regreso_al_planeta_de_los_simios_%281970%29
http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Boulle
http://es.wikipedia.org/wiki/El_planeta_de_los_simios_%28pel%C3%ADcula_de_2001%29
http://www.imdb.es/title/tt0133152/fullcredits
http://es.wikipedia.org/wiki/Rise_of_the_Planet_of_the_Apes
http://www.filmaffinity.com/es/film612757.html
http://captainmauricio.wordpress.com/2011/04/16/el-planeta-de-los-simios-y-mas-alla/
http://www.filmaffinity.com/es/film731272.html
http://www.filmaffinity.com/es/film373699.html
http://www.filmaffinity.com/es/film101175.html
Especial "El Planeta de los Simios La saga y sus variantes" escrito por Miguel Juan Payán extraido de la Revista Acción nº 1108
Especial Dossier "La Saga de El Planeta de los Simios" escrito por Tomás Fernández Valentí extraido de la Revista Scifiworld nº 41

WEB OFICIAL DE REVISTA ACCIÓN: http://www.accioncine.net/
WEB OFICIAL DE REVISTA SCIFIWORLD: http://www.scifiworld.es/indice.php

miércoles, 24 de agosto de 2011

Especial Mejores Bandas de la Historia: The Beatles 1ª Parte: Beatlemanía y años de gira (1963–66)

The Beatles fue una banda inglesa de Rock formada en Liverpool en 1960. Es frecuentemente reconocida como la más comercialmente exitosa y críticamente aclamada en la historia de la música popular. Desde 1962 estuvo integrada por John Lennon (guitarra rítmica, vocalista), Paul McCartney (bajo, vocalista), George Harrison (guitarra solista, vocalista) y Ringo Starr (batería, vocalista). Aunque en sus inicios tocaban skiffle y rock and roll de los años cincuenta, a lo largo de su carrera trabajaron con distintos géneros musicales, interpretando desde el folk rock hasta el rock psicodélico. La naturaleza de su enorme popularidad, que había emergido primeramente con la moda de la «Beatlemanía», se transformó al tiempo que sus composiciones se volvieron más sofisticadas. Llegaron a ser percibidos como la encarnación de los ideales progresistas, extendiendo su influencia en las revoluciones sociales y culturales de la década de 1960.

Con una formación inicial de cinco componentes que incluía a Lennon, McCartney, Harrison, Stuart Sutcliffe (bajo) y Pete Best (batería), construyeron su reputación en los clubes de Liverpool y Hamburgo en un período de tres años a partir de 1960. Sutcliffe abandonó la formación en 1961, y Best fue reemplazado por Starr al año siguiente. Establecidos como grupo profesional después de que Brian Epstein les ofreciera ser su representante, y con su potencial musical mejorado por la creatividad del productor George Martin, lograron éxito comercial en el Reino Unido a finales de 1962 con su primer sencillo, «Love Me Do». 


A raíz del moderado éxito de «Love Me Do», «Please Please Me» recibió una acogida más enfática, alcanzando el número dos en el Record Retailer en enero de 1963 después de su lanzamiento. Martin originalmente tenía previsto grabar el disco debut de The Beatles en vivo en el Cavern Club. Finalmente esta idea fue cambiada, y se eligió crear un álbum «en vivo» de una sola sesión en los EMI Studios. Diez canciones fueron grabadas para Please Please Me, acompañadas en el álbum por los cuatro temas que ya habían sido publicados en los dos sencillos. Recordando la «urgencia que tenían por publicar su álbum de debut, y dándose la paliza para grabar Please Please Me en un solo día», una crítico de Allmusic comentaba: 

«Décadas después de su lanzamiento, el álbum todavía suena fresco, precisamente a causa de su origen tan intenso». Lennon dijo que apenas se estrujaron la cabeza a la hora de componer las canciones en aquel tiempo; él y McCartney estaban «simplemente escribiendo canciones a lo Everly Brothers, al estilo de Buddy Holly, canciones pop sin tener más complicaciones que eso: crear un sonido. Y las palabras eran casi irrelevantes».



Lanzado en marzo de 1963, el álbum alcanzó el número uno en las listas británicas. El tercer sencillo que publicaron, «From Me to You», fue lanzado en abril y también alcanzó la cima de las listas de éxitos. A partir de ese momento se inició una racha casi ininterrumpida de diecisiete sencillos lanzados por The Beatles, que alcanzaron el número uno en las listas británicas, incluyendo todos los que se publicaron en los siguientes seis años, a excepción de uno. Lanzado en agosto, el cuarto sencillo, «She Loves You», alcanzó el récord de mayor número de copias vendidas en el Reino Unido hasta ese momento, vendiendo cerca de 750 mil copias en menos de cuatro semanas. Se convirtió en su primer sencillo en vender un millón de copias, y siguió teniendo el récord en el Reino Unido hasta 1978, cuando fue superada por «Mull of Kintyre», interpretada por McCartney y su grupo posterior a la separación de The Beatles, Wings. La popularidad de su música les proporcionó una creciente atención de la prensa, a la que ellos respondieron con una descarada e irreverente actitud, que acabó por apartarse de los rasgos característicos de las figuras más importantes de la música pop y que, incluso, inspiró mayores intereses.




El icónico logotipo de The Beatles con la letra «T» alargada hacia abajo hizo su debut en 1963, cuando fue utilizado por primera vez al frente de la batería de Starr, que Epstein y Starr compraron en una tienda de Londres. Durante la primera mitad del año llevaron a cabo tres giras en el Reino Unido: una de cuatro semanas que comenzó en febrero y otras dos de tres semanas durante marzo y mayo a junio. A medida que su popularidad se extendió, apareció una adulación desenfrenada hacia ellos, también llamada «Beatlemanía». Aunque no se anunciaron como los cabecillas de gira, los otros artistas que participaron fueron Tommy Roe, Chris Montez y Roy Orbison, artistas estadounidenses que habían establecido una gran popularidad en el Reino Unido. Las actuaciones en todas partes, tanto en la gira como en los espectáculos fuera del Reino Unido, fueron recibidas con un entusiasmo desenfrenado por los fanáticos que no paraban de gritar. La policía se vio obligada a usar agua a alta presión con mangueras para poder controlar a las multitudes, y hubo debates en el Parlamento sobre los miles de policías que ponían en riesgo sus vidas para protegerlos. A finales de octubre, una gira de cinco días por Suecia se convirtió en la primera visita que hicieron al extranjero desde sus días en Hamburgo. De regreso al Reino Unido fueron recibidos en el aeropuerto de Heathrow bajo una intensa lluvia por miles de fanáticos. Además, asistieron cincuenta periodistas y fotógrafos y un equipo de cámaras de la televisión de la BBC. Al día siguiente, The Beatles comenzaron otra gira por el Reino Unido, prevista para seis semanas. Pero en esta ocasión, fueron, indiscutiblemente, el grupo principal.

Please Please Me estaba todavía en lo más alto de las listas. Se mantuvo en esa posición durante treinta semanas, sólo para ser desplazado por With The Beatles, que se colocó en el primer lugar durante veintiún semanas. Haciendo mayor uso de las técnicas de producción que usaron en el LP predecesor, el álbum fue grabado entre julio y octubre. 

With The Beatles es descrito por Allmusic como «una secuela al más alto nivel que mejora al original mediante el desarrollo de un tono propio y la adición de profundidad». 
En un cambio de lo que hasta entonces había sido la práctica habitual, el álbum fue lanzado a fines de noviembre antes del inminente sencillo «I Want to Hold Your Hand», excluyendo a esta canción con el fin de maximizar las ventas del sencillo homónimo. With The Beatles llamó la atención del crítico musical de The Times William Mann, que fue tan lejos como para sugerir que Lennon y McCartney eran «los compositores ingleses más destacados de 1963». El periódico publicó una serie de artículos en los que Mann ofreció un análisis detallado de la música de The Beatles, lo cual les otorgó una mayor respetabilidad. With The Beatles se convirtió en el segundo álbum en la historia del Reino Unido en vender un millón de copias, una cifra que solo fue alcanzada previamente por la banda sonora de la película estadounidense South Pacific, de 1958.





Los lanzamientos de The Beatles en los Estados Unidos inicialmente se retrasaron por casi un año, cuando Capitol Records, filial americana de EMI, se negó a lanzar los sencillos «Please Please Me» y «From Me to You». Las negociaciones con sellos independientes de Estados Unidos llevaron a la publicación de algunos sencillos, pero los problemas de regalías y las burlas hacia el peinado «moptop» de los integrantes plantearon nuevos obstáculos. Una vez que Capitol comenzó a editar el material en Estados Unidos, en lugar de lanzar los LP en su configuración original, compilaron sus distintas grabaciones en diferentes álbumes, y publicaron canciones en sencillos de su preferencia. El éxito definitivo en América llegó cuando se emitió un reportaje sobre la Beatlemanía británica, provocando gran aclamación entre el público norteamericano, lo que llevó a Capitol a lanzar «I Want to Hold Your Hand» en diciembre de 1963. El primer viaje que realizaron a Estados Unidos estaba preparado para unas semanas después.

Cuando abandonaron el Reino Unido el 7 de febrero de 1964, unos cuatro mil aficionados reunidos en Heathrow comenzaron a saludar y gritar cuando la aeronave despegó. «I Want to Hold Your Hand» había vendido 2,6 millones de copias en los Estados Unidos durante las dos semanas anteriores, pero aún sentían cierta incertidumbre sobre el recibimiento que tendrían a su llegada.  Al llegar al recién rebautizado Aeropuerto Internacional John F. Kennedy fueron recibidos por otra multitud vociferante, estimada en alrededor de tres mil personas. Su primera aparición estadounidense la llevaron a cabo en el programa The Ed Sullivan Show el 9 de febrero de 1964, siendo vistos por aproximadamente 74 millones de espectadores —casi la mitad de la población del país por entonces—. A la mañana siguiente un periódico escribió que The Beatles «no podían llevar la misma musiquilla cruzando el Atlántico»,  pero un día después de su presentación debut en Estados Unidos, por primera vez la Beatlemanía se hizo ver en el Washington Coliseum. De vuelta a Nueva York el día siguiente, se presentaron con otra gran acogida en el Carnegie Hall. Después de una semana aparecieron en el Ed Sullivan Show por segunda vez, antes de regresar al Reino Unido el 22 de febrero. Durante la semana del 4 de abril habían logrado situar doce de sus canciones en el Billboard Hot 100, incluyendo los cinco primeros lugares. Esa misma semana, un tercer LP estadounidense se unió a los otros dos que ya estaban en circulación. Los tres llegaron a los primeros lugares en la lista estadounidense de álbumes. El éxito que habían obtenido en los Estados Unidos provocó la denominada invasión británica: la llegada de una serie de nuevas formaciones musicales británicas que lograron ser populares en Estados Unidos después de la llegada de The Beatles. El peinado del cuarteto, inusualmente largo para ese tiempo, continuó siendo objeto de escarnio de muchos adultos, pero ampliamente adoptado como emblema cultural de la juventud floreciente.


En junio de 1964 realizaron una gira internacional durante la cual la banda actuó en treinta y dos conciertos en solo diecinueve días. Los lugares de actuación fueron en Dinamarca, Hong Kong, Australia y Nueva Zelanda, y en todos ellos fueron recibidos con gran entusiasmo. Starr se encontró hospitalizado después de una amigdalectomía durante la primera mitad de la gira, y Jimmy Nicol fue el encargado de tocar la batería durante su ausencia. En agosto volvieron a visitar Estados Unidos, con una gira de treinta conciertos en veintitrés ciudades. Generando una aclamación inmensa una vez más, la gira atrajo entre diez y veinte mil aficionados en todos los conciertos. Sin embargo, su música apenas era audible. El sistema de amplificación en ese momento era modesto en comparación a los equipos modernos posteriores, y los pequeños amplificadores Vox que usaban tenían dificultades para competir con el alto volumen del sonido generado por los gritos de los fans. Obligados a aceptar que ni ellos ni su público pudieran escuchar los detalles de sus actuaciones, la banda comenzó a aburrirse cada vez más de la rutina de los conciertos y las giras.

Al final de la gira de agosto, estando en Nueva York, les presentaron a Bob Dylan por iniciativa del periodista Al Aronowitz. Cuando lo visitaron en su suite del hotel, Dylan los inició en el consumo de cannabis. 


El historiador musical Jonathan Gould señaló la importancia musical y cultural de esta reunión, ya que los respectivos fans de los músicos eran «percibidos como habitantes de dos mundos culturalmente separados»: el público general de Dylan eran «chicos de la universidad con inclinaciones artísticas o intelectuales, un idealismo político y social naciente, y un estilo ligeramente bohemio» en contraste con la audiencia de The Beatles que eran unos «verdaderos 'adolescentes'—chicos de secundaria o primaria, cuyas vidas estaban totalmente envueltas en la comercializada cultura popular de la televisión, radio, discos de música pop, revistas, y la moda adolescente. Fueron vistos como idólatras, no como idealistas». 

Seis meses después de la reunión, «Lennon habría de hacer grabaciones en donde imitaría abiertamente el tono nasal de Dylan —de estilo frágil— y su personalidad vocal introspectiva». Al cabo de un año, Dylan «procedería —con la ayuda de un grupo de cinco personas y una guitarra eléctrica Fender Stratocaster— a sacudirse su fama de autor folk auténtico que permanentemente llevaba a sus espaldas»; «se habrán evaporado casi las diferencias entre el público del folk y el rock»; y la audiencia de The Beatles «mostraría signos de crecimiento intelectual».


La falta de interés de la compañía discográfica Capitol Records durante 1963 no pasó desapercibida para la competencia, de manera que United Artists Records alentó a su división de cine United Artists a ofrecerles un contrato cinematográfico con la esperanza de poder llegar a un acuerdo discográfico con ellos. Dirigida por Richard Lester, A Hard Day's Night los involucró durante un periodo de tres semanas entre marzo y abril de 1964 para el rodaje de la película. El estreno de la película tuvo lugar en Londres y Nueva York en julio y agosto, respectivamente, y fue un éxito internacional. Estrenada en la cúspide de la Beatlemanía, fue muy bien recibida por la crítica cinematográfica, convirtiéndose así en una de las películas más célebres de la historia en su género. 

Según Allmusic, la banda sonora de la película, A Hard Day's Night, hizo que se les viese como «una verdadera banda cohesionada. Todas las influencias dispares de sus dos primeros álbumes se habían fundido esta vez de forma brillante, alegre y original, llena de sonidos de guitarras». Este «sonido de guitarra» fue principalmente producto de Harrison y su guitarra eléctrica de 12 cuerdas Rickenbacker.
Su cuarto álbum de estudio, Beatles for Sale, vio el comienzo de un serio conflicto entre el comercialismo y la creatividad. Grabado entre agosto y octubre de 1964, se tuvo la intención de continuar con el formato establecido en A Hard Day's Night, que a diferencia de los primeros dos LP, éste incluía únicamente composiciones originales de ellos. Reconociendo el desafío que planteaba el dar constantes conciertos por todo el mundo, sus esfuerzos de componer nuevas canciones fueron en vano. Finalmente, fueron incluidas seis versiones en su nuevo álbum de estudio. Lanzado a principios de diciembre, sus ocho canciones originales destacaron por la creciente madurez que mostraba el material producido por la asociación Lennon-McCartney.
En abril de 1965, estando Lennon y Harrison cenando por invitación en casa de su dentista, consumieron LSD que este último había añadido en sus cafés.  Posteriormente, ambos músicos experimentaron deliberadamente con esta droga, uniéndose a ellos Starr en una ocasión. McCartney se mostró al principio renuente a probarla, pero finalmente lo hizo en 1966, y más tarde se convirtió en el primero en hablar públicamente sobre ello. La controversia surgió en junio de 1965, cuando la Reina Isabel II los designó como miembros de la Orden del Imperio Británico (MBE). Los propuso el Primer Ministro Harold Wilson, el que fuera antes miembro del Parlamento por Huyton, distrito de Liverpool. El nombramiento —en ese tiempo concedido fundamentalmente a veteranos de guerra y a líderes civiles— provocó que algunos receptores del MBE protestasen devolviendo la insignia.



La segunda película de The Beatles, Help!, de nuevo dirigida por Lester, fue estrenada en julio de 1965. Descrita principalmente como «una parodia de las películas de James Bond», el filme fue recibido tibiamente por la crítica y por ellos mismos. McCartney comentó: «Help! era estupenda, pero no fue nuestra película, éramos como una especie de estrellas invitadas. Fue divertido, pero básicamente, como idea para una película, estuvo un poco errada». Su banda sonora, el quinto álbum de estudio de la agrupación, contenía material original con solo dos canciones versionadas. Lennon era el cantante y compositor dominante en ella, incluyendo los dos sencillos extraídos del álbum: «Help!» y «Ticket to Ride». En Help! se les vio con una mayor utilización de doblajes vocales y la incorporación de instrumentos clásicos en sus arreglos, especialmente el cuarteto de cuerdas de la balada «Yesterday». Compuesta por McCartney, «Yesterday» posee el récord de ser la canción más versionada de la historia de la música. La pista de cierre del LP, «Dizzy Miss Lizzy», se convirtió en el último tema que versionaron e incluyeron en un álbum. Con la excepción del álbum Let It Be, que contenía la canción popular tradicional de Liverpool «Maggie Mae», todos sus discos posteriores incluyeron sólo material original.











El 15 de agosto, en su tercera visita a Estados Unidos, llevaron a cabo el concierto en el Shea Stadium de Nueva York, ante una multitud de 55.600 personas. Otros nueve conciertos le siguieron en otras ciudades de Estados Unidos, también con gran éxito. Hacia el final de la gira, el 27 de agosto de 1965, visitaron a Elvis Presley en su mansión de Bel-Air. En la sala de Elvis tocaron y discutieron sobre el negocio de la música e intercambiaron anécdotas personales. En septiembre de 1965 se estrenó una serie estadounidense de dibujos animados de The Beatles, transmitida los sábados por la mañana en la televisión que los tenía como protagonistas. La serie se hacía eco del humor de la película A Hard Day's Night. Los episodios originales, aunque producidos hasta 1967, siguieron apareciendo durante dos años más, hasta 1969.



Rubber Soul, lanzado a principios de diciembre, fue aclamado por la crítica como un gran paso en la madurez y la complejidad de su música. El biógrafo y crítico musical Ian MacDonald comentó que con Rubber Soul, The Beatles «recuperaron la dirección que habían comenzado a perder durante las últimas etapas con su trabajo en Beatles for Sale». Después de que en Help! incursionasen en el mundo de la música clásica con cuerdas y flautas, la introducción en Rubber Soul de un sitar en «Norwegian Wood (This Bird Has Flown)» marcó un avance más allá de los límites tradicionales de la música rock. Además, también demostró que Lennon y McCartney estaban menos complementados en sus composiciones, cada vez más diferentes entre sí (aunque seguían compartiendo crédito oficial). Su alcance temático estuvo en plena expansión, englobando los aspectos más complejos del romance y otro tipo de preocupaciones en sus canciones. Como sus letras se hicieron más ingeniosas, los fans comenzaron a estudiarlas para encontrar su verdadero significado. Se especuló que «Norwegian Wood» podría referirse al cannabis. En 2003, la revista Rolling Stone clasificó a Rubber Soul en el puesto número 5 de «los 500 mejores álbumes de todos los tiempos», y el álbum es descrito por Allmusic como «uno de los discos clásicos en el género musical de folk rock». De acuerdo con Lennon y McCartney, sin embargo, este fue «sólo un álbum más». El ingeniero Norman Smith vio claros signos de los crecientes conflictos que tenían durante las sesiones de Rubber Soul; Smith dijo más tarde que «el enfrentamiento entre John y Paul se hacía cada vez más evidente» y «en lo que se refiere a Paul, George no podía hacer nada bien».






Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/The_Beatles
http://es.wikipedia.org/wiki/The_Beatles#Formaci.C3.B3n_y_primeros_a.C3.B1os
http://es.wikipedia.org/wiki/The_Beatles#Beatleman.C3.ADa_y_a.C3.B1os_de_gira_.281963.E2.80.9366.29
http://es.wikipedia.org/wiki/Rubber_Soul

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