lunes, 13 de agosto de 2012

Directores con Estatus de Culto: David Lynch

David Lynch, es un director de cine, productor de música electrónica y guionista estadounidense. Su actividad artística se extiende asimismo al terreno de la pintura, la música, la fotografía e incluso el diseño de mobiliario.

Su amor por el dadaísmo y el surrealismo queda patente en algunas de sus películas, cuya misteriosa y hasta inquietante atmósfera mezcla lo cotidiano con lo soñado escapando a veces a la comprensión exhaustiva del espectador, haciendo que, a lo largo de los años, se le considere como un realizador con estatus de culto.

Lynch podría considerarse el arquetipo del muchacho americano de clase media. Su padre, Donald, fue un científico adscrito al Ministerio de Agricultura norteamericano, y su madre, Sunny, era profesora de lengua. La familia vivió en distintos lugares, entre el noroeste del país y Carolina del Norte.

En 1966, Lynch se instala en la ciudad Filadelfia, Pensilvania, asistiendo al Pennsylvania Academy of Fine Arts (PAFA). Allí se dedicó en principio a la confección de complejos mosaicos a base de figuras geométricas, a los que él llamó Industrial Symphonies. Por aquel tiempo, tuvo sus primeros devaneos cinematográficos. Su primer corto recibió el título de Six Men Getting Sick ("Seis hombres enfermos, o enfermando") (1966). Él lo describió como "57 segundos de desarrollo y pasión, y tres segundos de vómito". Con esta pieza ganó el certamen anual de la Academia. Este pequeño éxito le permitió abordar su segundo cortometraje: The Alphabet.

A partir de 1970, Lynch se centró exclusivamente en el arte cinematográfico. Consiguió un premio de 5.000 dólares del American Film Institute por The Grandmother, ("La abuela") sobre un pobre chico de la calle que se las ingenia para conseguir una abuela a partir de una semilla. Esta película de 30 minutos de duración muestra ya muchos de los patrones característicos en su cine de madurez, incluyendo un sonido perturbador y envolvente y una potente imaginería enfocada a los deseos y al inconsciente reprimido, todo ello lejos de los métodos tradicionales de narrar.

En 1971, Lynch se trasladó a Los Ángeles para asistir a las clases del American Film Institute Conservatory. Fue allí donde empezó a trabajar en su primer largometraje, "Cabeza Borradora (Eraserhead)" (1977), aprovechando una ayuda de 10.000 dólares concedida por dicha institución. Este dinero no alcanzó para terminar el film y por este motivo la película no se remataría hasta el año 1977. Lynch tuvo que pedir dinero a amigos y familiares, incluyendo a su amigo de la infancia Jack Fisk, diseñador de producción y marido de la actriz Sissy Spacek, e incluso se dedicó a vender periódicos para financiarla.

Eraserhead es una película enigmática y sombría, plena de guiños surrealistas y elementos desasosegantes. Por tal motivo fue rodada apropiadamente en blanco y negro. Cuenta la historia de un joven tranquilo (papel que interpreta Jack Nance) que vive en una especie de área industrial y cuya novia da a luz a una rara bestezuela que no para de gemir. Lynch se refiere a la película como “mi historia de Filadelfia”, aludiendo al hecho de que refleja muy bien todas las crudas experiencias que vivió en esa ciudad en su etapa de estudiante, experiencias que le marcaron profundamente.

Sobre la película, la crítica ha afirmado que sugiere o intenta sugerir los miedos y ansiedades del propio cineasta acerca de la paternidad, personificados en el grotesco aspecto del bebé, que se ha convertido en uno de los íconos del cine fantástico de todas las épocas. El director ha rehuido en más de una ocasión explicar cómo fue elaborada la criatura, pero la leyenda cuenta que fue construida a partir de un feto de vaca embalsamado.
Debido a sus extravagantes contenidos, al principio se pensó que Eraserhead no podría ser exhibida comercialmente, sin embargo, gracias al esfuerzo del distribuidor Ben Barenholtz, se convirtió pronto en un clásico, típico en salas especializadas en proyecciones de medianoche, fuera de las grandes audiencias. La crítica más avanzada la alabó inmediatamente como obra maestra, lo que colocó al director a la cabeza de la vanguardia cinematográfica. El gran director Stanley Kubrick afirmó con admiración que era una de sus películas favoritas de toda la historia del cine. El éxito provocó que el equipo de actores y técnicos (entre ellos el cámara Frederick Elmes, el técnico de sonido Alan Splet, y el actor Jack Nance) siguieran trabajando con Lynch en años posteriores.

Eraserhead atrajó la atención del productor Mel Brooks, quien contrató a Lynch para dirigir "El hombre elefante (The Elephant Man)" (1980), un biopic sobre la figura de Joseph Merrick, un hombre de clase baja con tremendas malformaciones físicas. Para la caracterización de John Hurt como Merrick se hizo una fundición de yeso de la cabeza deformada real, trabajo que deportaba doce horas de intenso maquillaje. Esta película, rodada igualmente en blanco y negro, fue un gran éxito comercial y obtuvo ocho nominaciones a los Óscar, incluyendo el de mejor director y mejor guion adaptado para Lynch, pero no obtuvo ninguno. Del mismo modo demostró la viabilidad comercial de sus propuestas.

Posteriormente, el cineasta aceptó dirigir una superproducción que adaptaba la novela de ciencia-ficción Dune, del escritor Frank Herbert, para el productor italiano Dino De Laurentiis, con la condición de que la productora se comprometiera a financiar un segundo proyecto sobre el cual Lynch mantendría control creativo total. Aunque el productor esperaba que Dune (1984) supondría algo así como la nueva Guerra de las galaxias, la película resultó un gran fiasco comercial, siendo además vapuleada por la crítica. Se calculó que ingresaría 45 millones de dólares que al final se quedaron en sólo 27,4. Para compensar pérdidas, el estudio elaboró una versión alargada para la televisión que desvirtuaba el montaje del director y que Lynch desautorizó inmediatamente.


La segunda película de Lynch producida por De Laurentiis fue "Terciopelo azul (Blue Velvet) (1986),  la historia de un joven universitario (representado por el actor que protagonizara Dune, Kyle MacLachlan) que descubre el lado oscuro de una pequeña ciudad, al investigar la procedencia de una oreja cortada que había encontrado casualmente en el transcurso de un paseo campestre. La película muestra actuaciones memorables de Isabella Rossellini, en el papel de una cantante atormentada, y de Dennis Hopper en el de un criminal psicópata, líder de una banda de matones de medio pelo.

Blue Velvet obtuvo un gran éxito de crítica y proporcionó a Lynch su segunda nominación al Óscar al mejor director. La película presenta algunos lugares comunes en su cine: una cuidadísima puesta en escena, ciertos episodios y conductas inexplicables, mujeres ultrajadas, los malsanos entresijos de una pequeña comunidad, y la utilización poco convencional de canciones antiguas. Blue velvet, de Bobby Vinton e In dreams de Roy Orbison suenan en este film extrañas y perturbadoras. Esta fue la primera ocasión en que Lynch trabajaba con el compositor Angelo Badalamenti, quien contribuiría en todas sus películas posteriores.

El director Woody Allen, cuya cinta Hannah y sus hermanas fue nominada como mejor película, afirmó que Blue Velvet era el mejor filme del año. La película, que es comúnmente considerada como de culto, y una de las obras maestras del cine contemporáneo, ha llegado a convertirse en un icono de la cultura popular.

Al no obtener financiación para posteriores guiones, a finales de los 80 Lynch optó por colaborar con el productor televisivo Mark Frost en la serie televisiva Twin Peaks, acerca de una pequeña localidad de Washington donde ocurren extraños sucesos. La historia se centraba en las investigaciones realizadas por el agente especial del FBI Dale Cooper (de nuevo Kyle MacLachlan) en torno a la muerte de una conocida estudiante de secundaria llamada Laura Palmer, una investigación que iba revelando los escabrosos secretos de muchos ciudadanos aparentemente respetables. El cineasta dirigió seis episodios en total, incluyendo los dos primeros, y escribió o co-escribió algunos más, e incluso apareció como actor en algunos de ellos.

La serie se estrenó en la cadena ABC Network el 8 de abril de 1990 y poco a poco fue revelándose como todo un fenómeno cultural. Ningún otro proyecto de Lynch ha obtenido semejante aceptación. La serie fue vendida a infinidad de países, y algunos de sus latiguillos ingresaron en la cultura popular. Se hicieron parodias de la misma en el show Saturday Night Live y en la serie de animación Los Simpson. Lynch apareció en la portada de la revista Time en gran medida debido al gran éxito cosechado con Twin Peaks. El director encarnó el papel del vociferante y medio sordo jefe del agente Cooper, Gordon Cole.

Pese a todo, Lynch chocó con los responsables de la cadena por distintos motivos, en especial por la posibilidad de revelar o no la identidad del asesino de Laura Palmer. La cadena insistía en desenmascararlo ya en la segunda temporada, pero Lynch quería guardarlo en secreto hasta el final. Lynch pronto se desencantó de la serie y como resultado muchos miembros del reparto declararon sentirse “abandonados”.

Fue en aquel tiempo cuando Lynch empezó a colaborar con la editora, productora y su compañera en la vida real, Mary Sweeney, que había trabajado como asistente para él en Blue Velvet. Esta colaboración se prolongaría a lo largo de once proyectos. De su relación nació un hijo.

Su siguiente largometraje fue una adaptación de la novela de Barry Gifford, "Corazón salvaje (Wild at Heart)" (1990), una alucinante, sensual y atropellada “road movie” protagonizada por los actores Nicolas Cage y Laura Dern. La producción obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1990, pero no contó con la aprobación de la crítica ni el respaldo del gran público. Se dice que algunos espectadores abandonaban la sala en las exhibiciones de prueba.

Twin Peaks acabó sufriendo serios reveses de audiencia y fue retirada en 1991. Mientras tanto Lynch escribió una precuela sobre los últimos siete días en la vida del personaje de Laura Palmer, que dio lugar al largometraje Twin Peaks: El fuego camina conmigo (1992), un desastre de taquilla que acarreó al director las peores críticas de su carrera.

En 1997 Lynch volvió a la palestra con el complejo film de argumento no lineal "Carretera perdida (Lost Highway)", el cual poseía muchos elementos de cine negro. Fue coescrito con Barry Gifford y protagonizado por los actores Bill Pullman y Patricia Arquette. La película fracasó comercialmente, pero recibió críticas contrapuestas. No obstante, gracias en parte a la banda sonora en que aparecían cantantes y grupos como Marilyn Manson, Rammstein, Nine Inch Nails y The Smashing Pumpkins, Lynch obtuvo una nueva audiencia por parte de espectadores de la llamada Generación X.
En 1999, sorprendió muy positivamente a sus fans y a la crítica con una película producida por la compañía Disney: "Una historia verdadera (The Straight Story)", que era, al menos aparentemente, una sencilla película sin pretensión alguna contando una historia real acerca de un hombre de pueblo (incorporado por el viejo actor Richard Farnsworth) que emprende un largo viaje de estado en estado, a bordo de un cortacésped, con el único fin de hacer las paces con su hermano enfermo. La película recibió muy buenas críticas y proporcionó a su autor nuevas audiencias.

Ese mismo año Lynch tentó una vez más a la cadena ABC con la idea de un drama para la televisión. La cadena dio el visto bueno y se grabó el episodio piloto, de dos horas de duración. Pero controversias sobre el contenido y la duración de la serie la aparcaron definitivamente.
Con la aportación de 7 millones de dólares por parte de la productora francesa Studio Canal, el director convirtió ese episodio piloto en un largometraje. "Mulholland Drive" es una historia extraña que trata de ahondar en la vertiente oscura de Hollywood, la “fábrica de sueños”. Está protagonizada por Naomi Watts, Laura Harring y el actor Justin Theroux. En lo comercial, la película funcionó relativamente bien en todo el mundo, mereciendo además reseñas positivas, lo que supuso a su director el premio al mejor director en el Festival de Cannes del año 2001 (este premio lo compartió con Joel Coen por El hombre que nunca estuvo allí) y otro premio al mejor director otorgado por la New York Film Critics Association.

En el Festival de Cannes correspondiente a 2005, el cineasta anunció que durante un año había estado rodando en Polonia, por medio de técnicas digitales, su último film. La película, titulada "INLAND EMPIRE" (en mayúsculas) supone casi un compendio del cine de este director audaz e inquietante desde sus comienzos. 

La historia, retorcida y con tintes pesadillescos, desarrolla distintos niveles argumentales entremezclados, sin aclarar nunca los nexos lógicos entre ellos. Abunda en primeros planos expresionistas (especialmente de la atribulada Laura Dern), el sonido es distorsionado y envolvente, y los efectos especiales unidos a las numerosas escenas cómico-grotescas que contiene producen un gran impacto visual. El reparto de la película incluye actores habituales de Lynch como la ya mencionada Laura Dern, Harry Dean Stanton, y la protagonista de Mulholland Drive Naomi Watts, con un cameo de Justin Theroux (supuestamente uno de los actores disfrazados de conejos en la serie del mismo nombre), además de la actuación estelar del británico Jeremy Irons, y la participación de la méxico-americana Laura Harring al final del filme. Lynch describió la película como "un misterio acerca de una mujer metida en grandes dificultades”. Se estrenó en diciembre de 2006, habiendo suscitado hasta el momento entre los críticos, como en ocasión de los más recientes largometrajes del director, multitud de comentarios y opiniones enfrentadas.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/David_Lynch
http://www.filmsite.org/cultfilms2.html 


1 comentario:

  1. uno de los grandes...muy buen articulo Oscar!!! me ha dado ganas de revisionar alguna de sus pelis!!!!

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