lunes, 8 de octubre de 2012

Especial Películas de James Bond: 1ª Parte: Sean Connery, el Bond Original...

Este año la saga cinematográfica dedicada al famoso espía creado por Ian Fleming cumple 50 años desde que el realizador Terence Young enfrentó a James Bond contra el Doctor No. 

James Bond, alias agente 007, es el único con licencia para matar, y a lo largo de estos ciencuenta años, tras el paso de numerosos artistas, han mantenido todo el glamour del fantástico personaje de Fleming, convirtiendose sin lugar a dudas, en una de las sagas más longevas y rentables del celuloide.

Con el inminente estreno de Skyfall, la última y esperadísima película de la saga, hemos querido hacer un especial de varios posts repasando todos los entresijos de la saga.



Para empezar, que mejor hacerlo desde el principio, repasando los films que fueron protagonizados por Sean Connery, el primer Bond, y quizás el mejor hasta la fecha, aunque todos continuamente pasan por alto el hecho de que Connery tuvo la oportunidad única de moldearlo a su gusto, sin embargo se le reconoce que logró sentar las características principales que habrían de distinguir al personaje en adelante. El mayor defecto del Bond de Connery fue su carácter machista, lo cual más bien era propio de la época en la cual le dio vida, sin embargo encarnó también al agente duro, impasible pero también irresistible.

El escenario del 007 de Connery es la Guerra Fría aún en plenitud. Sus villanos son los Rusos, los comunistas, los Chinos y especialmente, como en las novelas, el perverso megalómano Ernst Stavro Blofeld.


AGENTE 007 CONTRA EL DR. NO (1962) de Terence Young:

Aunque las novelas de Ian Fleming ya eran éxitos literarios en 1961, los productores Cubby Broccoli y Harry Saltzman encontraron que los estudios no estaban muy entusiasmados con la idea de traer al Sr. Bond a la pantalla. Las objeciones más habituales eran el hecho de considerar al sujeto "demasiado inglés" y "demasiado evidentemente sexual".

Finalmente, el director de United Artists, Arthur Krim, ofreció un presupuesto de 1 millón de dólares para la primera de lo que se esperaba fuera una modestamente exitosa serie de thrillers. El resto, como suele decirse, es historia. Agente 007 contra el Dr. No fue el éxito sorpresa de 1962. Nunca antes las audiencias se habían encontrado un antihéroe como James Bond. El agente 007 era buen conocedor de comida y bebida finos. Atraía y se acostaba con legiones de mujeres bonitas para satisfacer sus propios saludables apetitos sexuales. Viajaba por el mundo a todo lujo con la mayor cuenta de gastos jamás otorgada a un súbdito inglés. Era encantador, sin miedo e incorruptible. Ian Fleming, inicialmente crítico con la elección de Connery por considerarlo tosco, acabó admitiendo que era dificil imaginar a alguien distinto en el papel.



Broccoli y Saltzman supieron aprovechar sábiamente este limitado presupuesto y crearon un film que parecía mucho más caro de lo que realmente era. Con Agente 007 contra el Dr. No, los productores establecieron una especie de equipo patrón formado por actores y técnicos, muchos de los cuales trabajarían en las palículas de Bond en las décadas venideras. Los mágnificos montajes de alta tecnología, y las únicas secuencias iniciales de títulos y estilo de edición se convirtieron en iconos de la serie influyendo en el género del cine de acción durante décadas. Los fans a menudo citan esta película junto Desde Rusia con amor como las adaptaciones "puristas" de las novelas de Fleming, básicamente porque Bond se mantenía más como un detective que confiaba en su inteligencia para acabar con sus enemigos.

A pesar del éxito sorprendente de la película, Cubby Broccoli y Sean Connery comentaron décadas más tarde que nadie podía pronosticar que el Sr. Bond se mantendría como un fenómeno cultural a principios del nuevo siglo.



DESDE RUSIA CON AMOR (1963) de Terence Young:

Ya que el Presidente Kennedy había citado Desde Rusia con amor entre sus diez libros favoritos jamás leídos, los productores Broccoli y Saltzman escogieron éste como la continuación del exitoso debut de James Bond en Agente 007 contra el Dr. No.

La novela de Ian Fleming era el thriller de la Guerra Fría por excelencia, pero los productores tuvieron una visión de futuro optimista y, en consecuencia, convirtieron a la agencia secreta Soviética SMERSH en la malvada organización de SPECTRA. Armados con un presupuesto notoriamente superior, Broccoli y Saltzman crearon la que muchos fans consideran la mejor cinta de la serie. Ciertamente, cuenta con un de los repartos más inspirados, con incluso pequeños papeles interpretados de forma soberbia por una brillante serie de actores internacionales.

Desde Rusia con amor es significativa en que - a excepción de 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad - representa la última vez que Bond será visto sin gadgets de última tecnología, lo cual se convertiría en un icono obligado en posteriores films. (El maletín que Q le entrega es innovador pero muy creible). Bond continua como detective de a pie que se enfrenta a exóticos enemígos en lugares aún más exóticos, aunque permanece en el mundo real.

La película presenta un número importante de elementos que llaman la atención. Entre ellos, a introducción de las ahora normales secuencias pre-créditos, los inspirados títulos iniciales mostrados sobre el cuerpo de una bailarina del vientre, y la utilización del single de un cantante popular para el tema principal.

Desde Rusia con amor también muestra al editor Peter Hunt en su mejor momento. Su trabajo en la secuencia de lucha en el Orient Express entre Bond y Grant, convirtió a la escena en una pieza clásica del cine de acción.



JAMES BOND CONTRA GOLDFINGER (1964) de Guy Hamilton:

James Bond contra Goldfinger representó un cambio radical en las películas de James Bond tanto artísticamente como en términos de impacto de la serie en la cultura popular. Fue la primera en dar énfasis a los elementos de alta tecnología que llegarían a ser un icono de la saga. Así mismo, Goldfinger reflejó la intención del director Guy Hamilton de realizar un acercamiento más irónico a las películas y, en consecuencia, se introdujo más humor de visto previamente. Mientras algunos aún discuten que con Goldfinger las películas de Bond abandonaron cualquier intento de reflejar historias de la vida real de los espías, se puede argumentar también que esta película presentó la imagen de Bond que le ha hecho un fenómeno perdurable: un "fenomenal héroe bajo fuego", con tendencia a salidas graciosas incluso cuando se enfrenta a una muerte segura.
Goldfinger fue la primera de las "interminables" películas de Bond y los productores se aseguraron de que los relativamente escasos 3,5 millones de dólares de presupuesto se reflejaran en la pantalla. Mientras que Sean Connery parecía haber encontrado un estilo cómodo para interpretar a 007, con esta película los técnicos empezarían a convertirse en las estrellas tras las cámaras. Ciertamente, no se puede negar la inestimable contribución del diseñador de producción Ken Adam quien, tras recibir la negativa de acceso al Fort Knox real, dejó correr su imaginación para obedecer la orden de Cubby Broccoli de crear espectacularmente bien una "catedral del oro" en los estudios Pinewood. Igualmente impresionante son los efectos especiales conseguidos por John Stears al adaptar el ahora legendario Aston Martin DB5, conocido desde entonces como "El coche más famoso del mundo".
Goldfinger fue la primera película de Bond en ser clasificada como éxito de taquilla. En aquellos tiempos menos cínicos, incluso los críticos eran unánimes al alabar el estilo innovador de las películas. Para muchos, la serie alcanzó su tope artístico en este film, y es ciertamente casi imposible encontrar muchos fallos en él. Excepto por algun trabajo de doble imagen (que parecía un poco cutre incluso en 1964), virtualmente cualquier otro elemento de la película funciona perfectamente. Al igual que en Desde Rusia con amor, Goldfinger también presenta el más memorable reparto de personajes encontrado en cualquier película de Bond. Gert Fröbe como villano y Harold Sakata como Oddjob son realmente inolvidables, al igual que Pussy Galore de Honor Blackman se convertiría en la primera de las heroinas liberadas en pantalla.


OPERACIÓN TRUENO (1965) de Terence Young:

Originariamente pensada para ser la primera película de James Bond, Operación Trueno se convirtió en el centro de complicadas batallas legales que se extendieron desde principios de los años sesenta hasta la actualidad. Los colaboradores oficiales de Ian Fleming, Kevin McClory y Jack Whittingham habían demandado al autor tras la publicación en 1961 de Operación Trueno, afirmando que Fleming había basado la novela en elementos de un guión que el trio había creado años antes en un intento fracasado de llevar a 007 a la gran pantalla. Finalmente, el caso fue llevado a los tribunales y Kevin McClory obtuvo algunos derechos sobre la novela. Por entonces, James Bond era una sensación de taquillas, y Broccoli y Saltzman no envidiaban la idea de que McClory pudiera producir una película rival sobre la que no pudieran tener control. Sin embargo, se llegó a un acuerdo por el que Kevin McClory podría realizar una versión de Operación Trueno, y Broccoli y Saltzman actuarían como productores ejecutivos.
Operación Trueno fue financiada con un presupuesto de 5,6 millones de dólares por la United Artists, el mismo estudio que originariamente había sido reticente en gastarse 1 millón de dólares para Agente 007 contra el Dr. No. Los tiempos habían cambiado, sin embargo, y Bond era el icono cultural pop por excelencia. A principios de 1965, cuando empezaba la fotografía principal, las películas de 007 ya tenían legiones de imitadores tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Los productores sabían que tenían que demostrar que una película Bond genuina era un espectáculo que no se podía imitar por nadie. Con Operación Trueno las películas Bond se convirtieron en épicas.
La película trae controversias entre sus seguidores. Algunos creen que es demasiado larga e incluso el director Terence Young se quejó que la enorme cantidad de escenas acuáticas relentizaban la trama. Para muchos fans, sin embargo, Operación Trueno es un entretenimiento llevado al límite, con mujeres exóticas, y excepcional fotografía, música y efectos especiales. Si hay un elemento negativo en la película, es la excesiva confianza en hardware y tecnología. Sean Connery estuvo acertado en percatarse que Bond se estaba convirtiendo en menos importante como personaje al caer víctima de los gadgets y los especialistas. Se quejó que estaba cansándose de la Bond manía y que esperaba dejar la serie para mejorar sus habilidades interpretativas en otro tipo de películas. Pese a ello, Operación Trueno se erigió como una de las películas más rentables de la historia. Aunque los críticos empezaban a ver el énfasis en hardware de alta tecnología, incluso el New York Times encontró los méritos de la película tan impresionantes que la eligió como una de las diez mejores películas del año.


SOLO SE VIVE DOS VECES (1967) de Lewis Gilbert:

Con la altamente tecnológica y llena de gadgets Operación Trueno barriendo records de taquilla en todo el mundo, Broccoli y Saltzman tenían todos los motivos para seguir una estrategia similar a la hora de planear la siguiente producción de 007: Sólo se vive dos veces. Originariamente, 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad había sido programada para seguir a Operación Trueno, pero la decisión se tomó para retrasar esa película y llevar a Bond al Lejano Oriente en la adaptación cinematográfica de la penúltima novela larga de Ian Fleming.

Por primera vez, sin embargo, se ignoró todo elemento de la novela de Fleming sustituyéndose por un guión original del notorio escritor Roald Dahl. El guión de Dahl mantuvo sólo dos aspectos del libro: la localización japonesa y el conflicto Bond/Blofeld. En vez de la aventura de Fleming situada en el castillo del jefe de SPECTRA y el "Jardín de Muerte", Dahl creó una aventura espacial completa con naves-cohete, caros efectos especiales y decorados de acción a gran escala.


Sólo se vive dos veces ha sido criticada por llevar la confianza en los gadgets al extremo. Como en Operación Trueno, el personaje de James Bond no es tanto de carne y hueso convirtiéndose en un catalizador de crecientes acontecimientos extraordinarios. En cualquier caso Sólo se vive dos veces es una película realmente espectacular con escenarios de Ken Adam descritos por un crítico como válidos para exibir en una Exposición Mundial. En efecto, el magnífico escenario del volcán de Adam es uno de los mayores logros del cine en diseño de producción. Igualmente impresionante es la espléndida fotografía del director de fotografía ganador de Oscar Freddie Young, la exhuberante música de John Barry y una de las mejores ediciones de la serie. (Aunque en los créditos aparece Thelma Connell, Peter Hunt - ahora director de segunda unidad - hizo un gran trabajo de edición no acreditada a petición de los productores.) Lewis Gilbert, recientemente aclamado por su trabajo en Alfie, la dirigió (y continuaría dirigiendo dos aventuras más de 007).
Desde el punto de vista de la interpretación, Sean Connery aparece relativamente desinteresado en los procedimientos, quizás debido a sus bien publicitadas quejas sobre su frustación con los cada vez más largos programas de producción de las películas Bond y el fanatismo de la prensa internacional. (Un Connery furioso se quejó que los periodistas lo seguían hasta los lavabos para entrevistarlo). Para cuando se terminó la producción, Connery anunció públicamente que Sólo se vive dos veces sería su última aparición como James Bond.


007: AL SERVICIO DE SU MAJESTAD (1969) de Peter Hunt:

Por muchos motivos, 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad es una anomalía entre las películas Bond. La diferencia más obvia es la presencia de George Lazenby en el papel de 007. Lazenby, un modelo sin experiencia previa de actor, convenció a los productores que era la persona ideal para continuar con el papel tras la partida de Sean Connery de la serie después de Sólo se vive dos veces. Conocido básicamente por su presencia en el anuncio de televisión de chocolate Fry, Lazenby, un australiano, impresionó adecuadamente a los productores con su apariencia y fuerza física durante una escena de lucha interpretada como test de pantalla. Otra diferencia en esta película Bond es el debut directivo del habitual editor de las películas Bond Peter Hunt, quien deseoso tomó la tarea de supervisar la logística de esta producción épica.

El guionista Richard Maibaum se aleja de la fórmula tradicional, acercándose a la novela de Ian Fleming (una de sus mejores) y minimizando los gadgets. La visión de Peter Hunt consistía en volver a la esencia de Bond y desarrollar tanto el personaje como aquellos que lo rodean. Artísticamente, hizo la elección correcta ya que el 007 de Al Servicio Secreto es una compleja, a veces embrujada, alma que revitaliza su vida gracias a una aventura amorosa con Tracy Di Vicenzo, con quien más tarde se casa. Aunque la audiencia está totalmente preparada para las consecuencias finales de la boda (Bond no podría continuar como investigador con su mujer a remolque, al estilo de la serie The Thin Man), la secuencia en la que Tracy es asesinada es un momento profundo y devastador. En esencia, las películas Bond maduraron gracias a esta, aunque en futuras entregas se volviera a la fórmula fiable de los gadgets y el espectáculo.

Aunque Al Servicio Secreto fue repetidamente vapuleada por la crítica quien señaló a Lazenby como un valiente pero desacertado sucesor de Connery, los años siguientes han sido notablemente más amables tanto con el actor como con la película. En efecto, debido en no poca medida a la inspiración del director Peter Hunt, Al Servicio Secreto normalmente se encuentra entre los primeros puestos entre las predilecciones de los fans. Así mismo, Lazenby ha emergido como un contribuidor a la serie muy popular, disfrutando de numeroso público entusiasta en sus apariciones de eventos relacionados con Bond. En resumen, Al Servicio Secreto en un thriller brillante con derecho propio y se encuentra justificadamente entre las mejores películas jamás hechas.


DIAMANTES PARA LA ETERNIDAD (1971) de Guy Hamilton:

Aunque existe la creencia generalizada que el énfasis en el humor y los gadgets empezó con la llegada de Roger Moore como James Bond en Vive y deja morir, la verdad es que la tendencia empezó en realidad con Diamantes para la eternidad. Debido a que el noble experimento de hacer un épico 007 más humano en 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad había resultado en beneficios de taquilla decepcionantes, hubo una preocupación real ante la posibilidad que Bond estuviera desfasado en una era de antihéroes vistos en películas tales como: Easy Rider, The Wild Bunch y Shaft. Broccoli y Saltzman se dieron cuenta de que tenían que hacer algo impresionante para despertar de nuevo el interés en la franquicia de 007. Aunque el actor americano John Gavin había sido contratado como el nuevo James Bond para Diamantes para la eternidad, los directores del estudio insistieron en que se hicieran todos los intentos posibles para convencer a Sean Connery de que volviera al papel.

La idea de Connery interpretando a Bond otra vez se consideraba una utopía. Su bien conocida aversión a la 'Bond mania' y los paparazzi, combinaba con una creciente relación de tensión con Broccoli y Saltzman, parecían mantenerle fuera de consideración de forma permanente. Sin embargo, en el exitoso mundo de las películas - o la falta de éstas - se engendran extraños compañeros de cama y las recientes películas no Bond de Connery no se habían distinguido en la taquilla. Además, él estaba intentando encontrar fondos para la Scotish International Educational Trust, una organización caritativa que había inaugurado recientemente en su país natal. Tras repetidas propuestas, Connery sorprendió la indústria cinematográfica aceptando volver como Bond una vez más: por el entonces salario récords de 1,250,000 de dólares más un porcentaje de los beneficios. (Connery donó toda la cantidad a su organización caritativa).

Pese a la promoción, Diamantes para la eternidad no consiguió alcanzar las expectativas - almenos artísticamente. La decisión de introducir humor y personajes exagerados fue un paso en falso y, por primera vez, el guión es débil y no particularmente atrayente. A pesar del hecho que el director de James Bond contra Goldfinger Guy Hamilton había vuelto, la película sufrió de una tendencia a no tomarse lo suficientemente seria a ella misma, y la batalla final, normalmente el clímax de una película Bond, es una secuencia poco inspirada sin acción espectacular.

Aún así, Diamantes para la eternidad demuestra tener muchos aspectos que la hacen entretenida. La secuencia precréditos en la que Bond persigue sin descanso a Blofeld (supuestamente debido al asesinato de su esposa) es extremamante efectiva, los escenarios de Ken Adam son inigualables, y el tema de John Barry ayuda inconmensurablemente a la atmósfera. La fuerza de la película reside en la seguridad de la presencia de Connery, quien (a pesar del hecho que su peso parece fluctuar de forma considerable a lo largo de la película) se las arregla para recuperar el mismo carisma que inyectó a 007 años antes. En resumen, Diamantes para la eternidad es una película entretenida, pero sus partes son más impresionantes que el todo.



NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS (1983) de Irvin Kershner:

Tal y como se explica en al artículo dedicado a Kevin McClory, tras numerosas batallas legales, a principios de los años 80 Kevin McClory se reunió con el productor Jack Schwartzman, y retomaron un proyecto iniciado años antes por el propio McClory llamado Warhead. Financiados por la Warner Bros., se hicieron con los derechos para rodar una película Bond, siempre y cuando fuera un remake de Operación Trueno. Lorenzo Semple Jr. empezó a trabajar en un nuevo guión y Nunca digas nunca jamás se estrenó en 1983, como un remake de Operación Trueno (1965), al margen de EON Productions y protagonizada por Sean Connery en su última aparición como James Bond.

Aunque la película no pertenece a la franquicia Bond de EON Productions, debido a fusiones y acuerdos posteriores actualmente se encuentra en propiedad de la Metro-Goldwyn-Mayer que se hizo con los derechos de distribución en 1997 tras adquirir Orion Pictures.


Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/James_Bond_%28pel%C3%ADculas%29#Sean_Connery.2C_el_Bond_original
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=70&Itemid=81
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=71&Itemid=84
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=85&Itemid=143
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=95&Itemid=156
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=115&Itemid=178
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=126&Itemid=192
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=485&Itemid=465


P.D.: Si queréis podéis votar a La Taverna del Mastí para los Premios Bitácoras 2012 en las categorías de cultural y personal. Puedes hacerlo a través de una cuenta de facebook o de twitter. A continuación os dejo el enlace para votar y un enlace con un pequeño y sencillo tutorial que explica como votar:

Para Votar AQUÍ

Sencillo TUTORIAL


MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario