jueves, 18 de octubre de 2012

Especial Películas de James Bond: 3ª Parte: Timothy Dalton, el Bond de Fleming...

Tras repasar la trayectoria de Roger Moore como el agente secreto más famoso de la historia del cine James Bond, ahora le toca el turno a Timothy Dalton.
 
De expresión más estoica, el cuarto 007 fue la apuesta por la calidad interpretativa, con la intención de dar vida a un James Bond más realista y creible, este nuevo Bond era más agresivo, frío y violento. Los aficionados a las novelas de Fleming consideran al Bond de Dalton como el más cercano al imaginado por el autor en sus relatos. En palabras de Christopher Mills; "Desde que vi por primera vez The Living Daylights, en el verano de 1987, no puedo leer una novela de James Bond sin imaginarme a Dalton como 007 y oír su voz en mi mente. Para mí, es el que más se aproxima a la concepción de Ian Fleming del personaje: un bebedor, duro y profesional, que no tiene alegría por matar, sin embargo siente cierta satisfacción en hacer bien su trabajo."

Se pretendía modernizar y rejuvenecer el personaje, se cambió por primera vez la sintonía de la saga para que fuese acorde con los nuevos tiempos, y se reformaron las tramas de acuerdo con la época, a finales de los 80 James Bond se mueve en un mundo donde la Unión Sovietica agoniza, y el tráfico de armas y drogas representan mayor peligro que la moribunda Guerra Fría. Así, los villanos de The Living Daylights son un traficante de armas y un general ruso corrupto, y en Licencia para matar el villano es un capo de la droga.
A Timothy Dalton se le ofreció el papel de Bond, en 1968 para protagonizar On Her Majesty's Secret Service, pero rechazó la oportunidad pues consideraba ser muy joven para interpretar al personaje, dicho papel finalmente recayó en George Lazenby. En los inicios de los años 80 se le ofreció por segunda vez el papel para protagonizar Octopussy, pero de nuevo lo rechazó. Finalmente decidió aceptarlo en 1986.

Su primera película como 007, The Living Daylights, fue un gran éxito de taquilla, superando en recaudación a los dos filmes previos de Roger Moore a la vez que a varias películas contemporáneas de su época. Su segunda película, Licencia para matar, aunque fue buena su recaudación a nivel internacional, obtuvo una acogida moderada en la taquilla estadounidense, en parte por su mala campaña de mercadotecnia en donde abruptamente el nombre de la película se cambió de License Revoked (Licencia revocada) a License To Kill y por la dura competencia del verano del 89 con películas como Indiana Jones y la última cruzada, Arma letal 2, Batman, Cazafantasmas 2, o Star Trek V, si bien posteriormente funcionó muy bien en el mercado doméstico de alquiler VHS. Estudios posteriores llegaron a la conclusión de que la película sería un éxito si se retrasase su fecha de estreno, después de esto ninguna película de la saga Bond se estrenó en verano, siendo el invierno la fecha habitual de estreno.
Dalton poseía un contrato para realizar tres películas con posibilidad de prorrogarlo a una cuarta, el cual expiraba en el año 1993, la preproducción de su tercera película se inició en 1990 para salir en 1991, los rumores indicaban que ésta estaría basada en "The Property Of A Lady". La película fue cancelada debido a las batallas legales entre las productoras United Artists/MGM y EON.

En 1993 las batallas legales entre las productoras acabaron y se esperaba que Timothy Dalton regresara nuevamente como James Bond en la siguiente película de la saga, que posteriormente sería GoldenEye, aunque su contrato ya había expirado los productores estaban en conversaciones con Dalton para renovarlo, sin embargo Dalton sorprendió a todos en 1994 cuando anunció que él no regresaría como James Bond ya que no se sentía motivado para retomar el personaje después del paréntesis de cinco años.

007: ALTA TENSIÓN (1987) de John Glen:

La búsqueda de un nuevo actor que interpretara a 007 sucediendo a Roger Moore, retirado de la serie tras Panorama para matar, provocó la previsible locura mediática. Los candidatos rumoreados iban desde el plausible Sam Neill pasando por el improbable Christopher Reeve (dijo que habían contactado con él) hasta el virtualmente imposible Finley Light (un desconocido modelo Australiano). Finalmente, parecía que lo único cierto era que Pierce Brosnan sería el siguiente James Bond en 007: Alta tensión y Albert R. Broccoli lo había hecho todo, excepto anunciar oficialmente a Brosnan como nuevo 007. Claramente, se trataba de una elección popular con el público, que pensaba que la experiencia de Brosnan interpretando un detective en la recientemente cancelada serie de televisión Remington Steel le daba los conocimientos necesarios para el papel. Sin embargo, cuando la NBC pensó en reactivar la serie, Brosnan se vió obligado a hacer tripas corazón por perder el papel. (Irónicamente, el nuevo Remington Steel fue cancelado poco después).

Broccoli se acercó entonces a Timothy Dalton, a quien había considerado durante mucho tiempo un firme candidato para el papel de Bond. Cuando Dalton aceptó de forma entusiasta, la maquinaria publicitaria se puso en movimiento para asegurar que cada fan de Bond en la tierra supiera que él había heredado el testigo de Roger Moore. La elección de Dalton fue estratégica. Su intenso estilo de actuación aseguraba que las películas Bond volverían al género de los thrillers serios. En efecto, 007: Alta tensión está refrescantemente exenta de embarazosos gags y humor exagerado. Dalton se tomó el papel de Bond seriamente y se sumergió en la lectura de las novelas de Fleming para asegurarse que daba a 007 un fondo peligroso. En efecto, si Dalton tiene alguna crítica es su incómoda forma de decir las obligatorias respuestas cortas de cualquier actor que interpreta a Bond. Afortunadamente, el guión las reduce a la mínima expresión.

En cualquier caso, 007: Alta tensión tuvo éxito tanto a nivel artístico como financiero. La película es un animado thriller con un reparto diverso e interesante, lugares exóticos y una excelente banda sonora a cargo de John Barry. Los momentos más destacados incluyen una secuencia precréditos excelente y una lucha incluso más impresionante entre Bond y su potencial asesino a bordo de un avión - una de las más impresionantes escenas de especialistas aparecidas jamás en la serie. Los puntos débiles incluyen enemigos de poco calibre y la falta de aventuras románticas de Bond, que esta vez es monógamo (con una breve excepción). La era Dalton había empezado, aunque nadie sabía en ese momento que su considerable contribución a la serie se limitaría a sólo dos películas.

LICENCIA PARA MATAR (1989) de John Glen:

La segunda - y finalmente última - aparición de Timothy Dalton como James Bond, acabaría siendo una de las películas más controvertidas de la serie. Decidido a hacer de 007 un héroe mundano más real, los guionistas Richard Maibaum y Michael G. Wilson crearon una línea argumental en la que enviaban a Bond a una misión de venganza personal. Casi todo el mundo estuvo de acuerdo que este era un thriller superior, pero para muchos fans no era suficientemente 'Bondiano'. Los lugares eran ciertamente exóticos, pero no había escenarios extravagantes y el enemigo era, para muchos, un baron de la droga demasiado creíble, en vez de un poderoso megalomaníaco loco. A pesar de las críticas de que 007 se estaba alejando demasiado de sus raices cinematográficas, para muchos otros fans Licencia para matar es una de las mejores películas Bond de los últimos años que vuelve al estilo del 'podría realmente suceder' característico de Desde Rusia con amor y 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad.
La película incluye un guión gran guión escrito con precisión, un reparto excepcional y varias escenas de acción excelentes. En una, Bond se infiltra en un barco, y en pocos segundos salta por la borda para sumergirse, enfrentarse a hombres rana, subirse a una avioneta y pelearse con su piloto en una lucha a muerte. Es una escena rodada de forma soberbia - este escenario sólo puede parecer creíble en una película Bond. La persecución climática de los trailers es claramente el otro punto fuerte. La productora asociada Barbara Broccoli se ganó un gran respeto al supervisar la producción de esta ambiciosa y emocionante escena.

Licencia para matar es notable en otros varios niveles. Por una parte, significa las últimas apariciones del M de Robert Brown y la Moneypenny de Caroline Bliss. También sería la última película Bond de John Glen. Nadie ha dirigido tantas películas Bond y el antiguo editor se convirtió en un talentoso director durante los años en la serie. Además, este fue el último guión del guionista Richard Maibaum (murió poco después del estreno de la película). Licencia para matar también sería la última película en la que Cubby Broccoli actuaría en su tradicional papel de productor.
Tristemente, el legado de las películas no parecía tan bueno. En esa época la MGM/UA se encontraba bajo control de un controvertido presidente cuya falta de visión de marketing para las películas era legendaria. En consecuencia, en América Licencia para matar se estrenó con una gran competencia en la taquilla debido a una débil campaña publicitaria. El resultado fue un débil resultado de las taquillas americanas (aunque los beneficios internacionales fueron más impresionantes). Finalmente, Danjaq acabó reñida por temas legales con MGM/UA. Nadie podía haberse dado cuenta, pero los aspectos legales evitarían el estreno de cualquier otra película Bond por un periodo de seis años. Para entonces, Timothy Dalton había decidido dejar el papel que respetaba tanto para trabajar en otros proyectos. Su paso por el papel de Bond fue breve pero impresionante. Puede decirse que la era Dalton realmente restauró a James Bond como figura de acción seria y no se puede pasar por alto su contribución a la serie.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Pel%C3%ADculas_de_James_Bond#Timothy_Dalton.2C_el_Bond_de_Fleming
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=206&Itemid=283
http://www.archivo007.com/index.php?option=com_content&task=view&id=216&Itemid=294

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