martes, 7 de mayo de 2013

Recordando la Música de los '60s (Parte 2)

Seguimos con los especiales que, a lo largo de todo este año 2013, rescataremos del olvido grandes discos conocidos o no, de la prolífica década de los sesenta.


THE MOODY BLUES - Days of future passed 1967
The Moody Blues fue un grupo de mediados de los sesenta originario de Birminghan (Inglaterra). Formado inicialmente por Denny Laine, en esos primeros años interpretaban estupendos temas de R&B para la Decca. 

A finales de los 60s, tras el lanzamiento de su álbum debut, Denny Laine abandonó el grupo dando paso a Justin Hayward y los Moody Blues abandonaron estos primeros sonidos para abrazar la psicodelia y sonidos orquestales, alcanzando la inmortalidad con el emblemático tema "Nights in white satin", incluido en su segundo álbum titulado "Days of future passed".

Influenciado por el “Sgt. Pepper’s” de los Beatles, el álbum, una de las primeras obras conceptuales en la historia que mezclaba el rock y la música clásica, recorre en un progreso casi cinematográfico iniciado con dispositivos e interludios de naturaleza clásica que se alternan con inmejorables piezas de pop psicodélico, un día entero, partiendo como es lógico desde el amanecer hasta la culminación del crepúsculo nocturno entonando su canción más conocida, la excelente “Nights in White Satin”.

El disco es sofisticado y opulento en instrumentación con hermosas texturas y melodías, múltiples y sorprendentes variaciones en tempos, voces ejemplares en solitario o en armonías que subrayan la emocionalidad de la narrativa, arreglos de gran sensibilidad, gradaciones múltiples que van con tacto poético de la melancolía a la alegría, hipnóticos desarrollos de tipo lisérgico…

Junto a “Nights in White Satin”, y en un disco que hay que escuchar de un tirón (aunque la apertura clásica y ciertos interludios pueda resultar de escasa querencia para los poco amantes de los sonidos orquestados) destacan joyas como “Another Morning” estupendo tema de pop psicodélico, “Forever Afternoon”, la preciosa balada acústica “Time to Get Away”, el tema psicodélico-oriental “The Sunset”, y el mejor tema del álbum (junto a Nights in white satin) titulada "Twilight Time".

Fuentes:


NEIL YOUNG & CRAZY HORSE - Everybody knows this is nowhere 1969
Neil Young es uno de los músicos más importantes, prolíficos e imprevisibles de la música de las últimas cuatro décadas. Extraordinario tanto en su faceta más sensible y acústica como en su ferocidad eléctrica ilustrada por su hiriente y distorsionada sonoridad guitarrera. Practicante ecléctico, por sus notas han transitado aspectos rock, pop, folk, country, soul, blues e incluso electrónicos.

Su música, junto a una lastimera y nasal factura vocal, ha influenciado a nombres tan dispares como Pearl Jam, Teenage Fanclub, R.E.M., Jayhawks o Dinosaur Jr.

Tras un estupendo álbum de debut, en 1969 Young lanzó su segundo Lp, la obra maestra "Everybody knows this is nowhere", colaborando por primera vez con los ex Rockets, rebautizados como Crazy Horse, banda que aportó a la música de Neil energía y crudeza, característica en sus discos más rockeros.

Las canciones suelen ser de larga duración con tendencia a la improvisación, pero se hacen cortas gracias a la soberbia conjunción y diálogo entre los diferentes instrumentos, que agrietados van tejiendo unos brillantes ejercicios de absorbente atmósfera.

Desde una tonalidad agridulce y melancólica, Neil va exponiendo sus emociones amorosas en piezas clásicas como "Cinnamon Girl", estupendo rock de incisivo riff, "Everybody Knows this is Nowhere", triste y bella melodía de sabor country, "Round & Round", gran tema de especial sensibilidad cantado junto a Robin Lane (futura miembro líder de los Chartbusters), "Down by the River", hipnótica conjunción instrumental de Neil y los Crazy Horse contando una excelente historia rebosante de amor y muerte, "The Losing End", country-rock de primer orden sobre un vívido cántico desesperado por el amor perdido, "Running Dry", lívida atmósfera para esta obra maestra acentuada por un plañidero violín tocado por Bobby Notkoff, y la sensacional "Cowgirl In The Sand", una de las canciones que mejor singulariza el poderío sónico de Neil con los Crazy Horse.

Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article237.html
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article651.html



BEE GEES - Odessa 1969
Coronados comercialmente en la fiebre discotequera de la década de los 70, los Bee Gees habían mostrado mucho antes un extraordinario talento para la creación pop, a veces barroca, otras psicodélica, siempre melódica, en canciones ensalzadas por sus armonías a tres voces y una elevada sensibibilidad en el concepto compositivo.

"Odessa" es una de sus grandes obras, comparables a los mejores momentos de los Beatles y de un planteamiento de pop experimental muy similar al "Sgt. Peppers", el "Pet Sounds" de los Beach Boys u otra joya también oculta que con el paso de las décadas ha logrado el reconocimiento que mereció en su día, "Odessey & Oracle" de los fabulosos Zombies.

Aunque en ciertos momentos (pocos) les supera la pretenciosidad, cualquiera con un poco de sensibilidad melódica tendría que arrodillarse ante temazos de tono melancólico como "Black Diamond", "Lamplight", "Melody Fair", "Suddenly", "Sound Of Love", "I Laugh In Your Face" o la instrumental "Seven Seas Symphony", envueltos en violines (de David Katz), pianos, oboes, trompetas y selectas armonías vocales. Incluso se atreven con el country al más puro estilo Gram Parsons en "Give Your Best" o "Marley Purt Drive". Esencial.

Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article41.html

http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article419.html



THE BYRDS - Mr. Tambourine Man 1965
Primer álbum de una de las mejores bandas de la historia. The Byrds estaba integrado por importantísimos componentes, claves en el desarrollo de múltiples y eclécticas formas musicales como el folk, el rock, el pop, space rock, la psicodelia, el raga, el bluegrass, el jazz o el country, los Byrds, marcados por el repique de la guitarra Rickenbacker de 12 cuerdas de Roger McGuinn, las armonías vocales de David Crosby, la fortaleza rítmica de Chris Hillman y Michael Clarke y el talento compositivo de Gene Clark, junto a la posterior y esencial aportación country de Gram Parsons.

En este disco debut ofrecían muchas versiones pero impregnadas con su característico estilo que las hacía propias. La versión de "Mr. Tambourine Man" (número 1) dejó con la boca abierta al propio Zimmerman y éste terminó adoptando la electricidad ante el descontento de sus seguidores más folk.

Otros temas de Dylan que los Byrds incluyen en el disco como "Spanish Harlem Incident", "All I Really Want To Do" o "Chimes Of Freedom" volvían a dar una vuelta de tuerca a las magníficas composiciones del genio de Minnesota. 

Más versiones incluidas en este esencial álbum fueron "The Bells Of Rhymney" de Pete Seeger, con un espléndido trabajo de guitarra de McGuinn que influenció a George Harrison para componer "If I Needed Someone", y "Don't Doubt Yourself, Babe", un tema de la compositora Jackie DeShannon.

Las composiciones propias de los Byrds por ese momento estaban dominadas por el espléndido talento de Gene Clark, su miembro más dotado para la escritura que otorgaba un punto entre nostálgico y sentimental a unos maravillosos y melódicos temas.

"I'll Feel a Whole Lot Better", la quejumbrosa "You Won't Have To Cry", la melancólica "Here Without You", la romántica "I Knew I'd Want You" y la ritmica "It's No Use".

Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article72.html
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article444.html



TRAFFIC - Mr. Fantasy 1967
Traffic es un grupo surgido a finales de la década de los sesenta, comandado por el talentoso cantante y multi-intrumentista Steve Winwood.

Después de liderar la banda de R&B Spencer Davis Group, al joven Winwood se le quedó pequeña la simulación enérgica de sus ascendencias negras y en tiempos de hippismo, psicodelia y experimentación sónica con discos como “Revolver” o “Sgt Peppers” de los Beatles revolucionando el panorama musical, decidió abandonar en 1967 a Spencer Davis para desarrollar su nuevo proyecto en un grupo al que llamó Traffic.

Winwood se rodeo de competentes músicos como Dave Mason, Chris Wood y Jim Capaldi, publicó a finales de 1967 este importante primer álbum que combinaba con destreza la experimentación psicodélica con piezas de carácter blues-rock, retazos progresivos de improvisación jazzística y ejercicios de composición melódica cercanos al barroquismo.


La lisergia del grupo se halla principalmente en la escritura de Mason, autor de destacados cortes como "House for everyone" y "Hope I never find me there".

El blues-rock se plasma en temas como "Dear Mr. Fantasy" o "Heaven is in your mind", que los acercan a coetáneos suyos como el trío Cream.

Las piezas jazz se ejemplifican en "Giving to you", y los notables cortes melódicos acompañados de una barroca instrumentación, entre las que se escuchan flautas, órganos, mellotron, saxo o clavicordios, nos regalan fantásticas canciones como "Dealer", "Coloured Rain", y sobre todo la hermosa y emocionante balada "No face, no name, no number". 

Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article2585.html
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article780.html



Fuente:
Imágen de la portada de Pintora M. Inés Carod. (Adaptada por Oscar Vela).
http://mariainescarod.blogspot.com.es/2011/06/pintura-psicodelica.html

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