lunes, 29 de julio de 2013

Entrevista a Alexandre Arcady, director de "Lo que el día debe a la noche".

El próximo Viernes 2 de Agosto se estrena en la cartelera española la película titulada "Lo que el día debe a la noche" ("Ce que le jour doit à la nuit" en su título original en francés) dirigida por Alexandre Arcady, y que adapta la afamada novela de título homónimo escrita por Yasmina Khadra.

La película nos trae la historia de Younes, que con 9 años llega a Orán para vivir con su tío, un farmacéutico integrado en la comunidad occidental de Argelia. El niño crece entre jóvenes colonos de los que se hace amigo inseparable. Una existencia privilegiada que ni la Segunda Guerra Mundial ni las convulsiones de un nacionalismo árabe en plena expansión pueden perturbar. Siendo ya un adolescente, un día llega a la ciudad Émilie, una joven fascinante que se convertirá en el objeto de deseo de todos ellos y que pondrá a prueba su Amistad.

A continuación os dejo con la entrevista al director Alexandre Arcady:

¿Cómo descubrió el libro de Yasmina Khadra y qué hizo surgir en usted el deseo de adaptarlo?

Estaba de vacaciones en el extranjero, hace ya tres años, cuando conocí la novela de Yasmina Khadra Lo que el día debe a la noche leyendo una crítica en un periódico. Había leído ya varios de sus libros y me gustaba este autor por su estilo y por su manera de abordar los temas más candentes de nuestra sociedad con fuerza, autenticidad y talento. El tema de esta nueva novela no podía ser más sugerente para mí. Trataba sobre Argelia y sobre el increíble destino de un muchacho llamado Younes, convertido en «Jonas» en la Argelia francesa del período comprendido entre 1940 y 1962. La historia de una vida y de un amor imposible. Esa reseña me sedujo de inmediato. En ese libro había una película… Pero estábamos en pleno mes de agosto. ¿Cómo conseguir la novela? Todo estaba cerrado: mi oficina de París, el editor… Mi hijo (el director Alexandre Aja) regresaba a los Estados Unidos e iba a reunirse conmigo: «Al cambiar de aeropuerto, mira si por casualidad encuentras este libro en alguna librería». Y se dio esa casualidad... y algo más, ¡yo creo en las señales! Justo cuando Alexandre preguntaba si tenían la novela, un empleado de la librería estaba abriendo un nuevo paquete, ¡y era el de Lo que el día debe a la noche! Alexandre me trajo la novela como si de un tesoro se tratase, y la devoré en tres días. Estaba totalmente transportado. Me sentía tan en ósmosis con esa historia que tuve la impresión —y se lo he dicho a menudo a Yasmina después— de que el libro me llegó como predestinado, y de que si me dedicaba al cine había sido para llevar un tema de estas características a la gran pantalla. Me parecía que todo mi aprendizaje, que toda mi experiencia de cineasta, estaban a la espera inconsciente de una novela como aquella.

El director Alexandre Arcady y el escritor Yasmina Khadra.
¿Por qué?

Simplemente porque un escritor argelino, prescindiendo de todo prejuicio, nos habla sobre Argelia, mi tierra natal, desde el sosiego, desde la fraternidad. Y porque esta historia de amor increíble nos proyecta hacia imágenes imbuidas de simbolismo. Es como si Emilie, la hermosa muchacha, representara a Francia y Younes, el apuesto árabe, a Argelia. Entre ambos países ha habido siempre un amor loco y apasionado. Me sentí atrapado, abducido, subyugado, turbado (¡podría añadir muchísimos adjetivos más!), estaba en un estado de excitación que no había experimentado nunca. No deseaba más que una cosa: regresar pronto a París para obtener los derechos. Tan pronto como llegué a París, quise conocer a Yasmina Khadra para contarle lo mucho que deseaba adaptar su novela y hasta qué punto sentía que era yo, y no otro, quien debía hacer esta película. No fue fácil. Me puse en contacto con su editora, que finalmente me aconsejó escribir una carta al autor.


¿Cuál fue la reacción en Argelia ante la publicación de Lo que el día debe a la noche? Una historia de reconciliación de este tipo no es muy habitual en la literatura argelina…

Tengo la impresión de que en Argelia este libro, en cierto modo, ha abierto el camino a las palabras. Incluso oí por primera vez a ciertos argelinos decirme: «Cuando los franceses de Argelia subisteis a los barcos llorasteis porque partíais, pero ¿sabíais que nosotros, desde el otro lado de la valla del puerto, también lloramos porque perdíamos a nuestros amigos, a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo?». Tengo la impresión de que este libro ha abierto una brecha, ha mostrado un aspecto distinto del que solemos ver. 


En el libro y, por lo tanto, también en la película, lo que resulta impactante —y bastante raro con relación a la guerra de Argelia— es que la historia literaria supera la Historia, así de simple…

Si no se supiera que se trata de la adaptación de una novela de Yasmina Khadra, se podría pensar que esta película le pertenece completamente. Si me he dedicado al cine hasta ahora, ha sido a la espera de un tal paso de testigo. Y no es un formulismo, es realmente lo que sentí. La novela me dio además otra cosa, de la que no era consciente al comienzo, sino que me di cuenta de su importancia a medida que avanzamos en el rodaje: la posibilidad de hacer una película sobre la juventud. Lo que el día debe a la noche es una novela que habla de la juventud, una novela sobre muchachos y muchachas que están en la linde de su vida, para los que todo es posible y a los que todo les va a llegar: el amor, la pasión, la muerte, la tristeza, la tragedia. Mi hijo, que tiene la edad de estos personajes, me comentó después de haber visto la película: «Sabía muchas cosas de Argelia, por la abuela, por ti, por tus películas, pero ahora lo he comprendido. He comprendido este vínculo, he comprendido lo que fue aquella ruptura, el desgarro, la revolución y la guerra. Lo he comprendido porque me he identificado con estos personajes». Éste es el motivo por el que la película puede llegar a la juventud de hoy, todavía dividida, incluso desgarrada, por esta doble cultura y que experimenta a menudo un desarraigo. La película puede revelar el pasado, la inconsciencia, a través de esta historia épica y sensual.


¿Qué fue lo más complicado en la adaptación?

Hacer creíble al personaje de Younes/Jonas, lograr que el espectador no lo rechazara, que no dijese: «Pero, ¿qué hace? ¡Tiene a la chica más hermosa del mundo entre sus brazos y no quiere hacer nada!», y que, al contrario, le comprenda, sienta empatía con él, con sus desgarros, con su respeto a la palabra dada. Esto fue lo más complicado y lo más delicado. Cómo presentar a este personaje al que todo el mundo ama y que hace creer que no ama a nadie, cuando en realidad ama a todo el mundo y es prisionero de su juramento.


¿Cómo se desarrolló el rodaje en Túnez en plena Primavera Árabe?

La colaboración de los tunecinos me permitió concentrarme esencialmente en la película… Para mí, era una forma de contribuir a aquella renovación. ¡Habíamos hecho esta película en medio de la incertidumbre, pero la habíamos hecho! Contamos con protección militar permanente y atenta, y, además, las más altas autoridades (el presidente de la República) nos agradecieron que hubiésemos mantenido el rodaje allí.


¿Cómo estaba anímicamente cuando mostró la película a Yasmina Khadra?

Estaba nervioso, pero a la vez deseaba mostrarle nuestro trabajo, deseaba decirle: «No te equivocaste». Quería ser digno de la confianza que había depositado en mí. Durante la proyección, él estaba detrás de mí con su esposa y su editora, y cuando las luces se encendieron, vi que estaba llorando. Me conmovió muchísimo su reacción. Fue la más hermosa recompensa. Fui obstinado, luché, no fue fácil, pero sólo había tenido en mente una cosa: no traicionar su confianza, no traicionar su libro. Por este motivo su reacción fue tan importante. La dificultad de adaptar una novela tan prestigiosa como ésta es conservar lo esencial encontrando los golpes de efecto que mencionaba antes. Y es esto lo que resultaba difícil de explicar durante nuestras primeras conversaciones. El guión de una película no es sino un largo recorrido hacia un punto culminante. Una vez se ha arrancado, es preciso que avance, que avance… Y luego están las cosas que uno acepta en una novela pero no en el cine.

Fuentes:
Entrevista extraída del Pressbook, e imágenes cortesía de ©A Contracorriente Films
http://www.image.net/
http://www.filmaffinity.com/es/film458433.html
http://www.laprovence.com/article/loisirs/1948200/alexandre-arcady-si-jai-fait-du-cinema-cest-pour-porter-un-tel-sujet.html

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