martes, 24 de diciembre de 2013

Película Recomendada de Navidad: Qué bello es vivir (1946) de Frank Capra

Si hay una película recomendable para estas fechas navideñas, sin lugar a dudas es esta inmortal obra maestra de Frank Capra titulada "Que bello es vivir" ("It's a wonderful life" en su título original en inglés), protagonizada por James Stewart (que ya había trabajado con Capra en "Vive como quieras" (1938) y "Caballero sin espada" (1939)) que interpreta al bondadoso George Bailey; y Donna Reed que da vida a Mary Hatch, la mujer de Bailey.

La película nos trae una historia ambientada en la Nochebuena de 1945, en el que George Bailey (James Stewart) banquero de la pequeña localidad de Bedford Falls, abrumado por la repentina desaparición de una importante cantidad de dinero, renuncia a sus sueños de gloria personal para ayudar a la comunidad de vecinos, y posteriormente toma la decisión de suicidarse. Aunque en el último momento, Clarence (Henry Travers), un viejo ángel de segunda que aún no ha conseguido sus alas, le hace recapacitar sobre el verdadero sentido de la vida.


La influencia del mensaje de esperanza de la película de Frank Capra es enorme y sigue intacto en la actualidad, 67 años después de su estreno. En 1987, por ejemplo, un juez de Florida (EEUU) impuso la obligación de ver la película, como parte de la condena, a un hombre que había matado a su esposa enferma, tratando de suicidarse él después. El magistrado explicó que quería mostrarle al reo el valor de la vida.


Aunque es necesario decir que en el momento de su estreno, sin embargo, el público no reaccionó tan bien. Fue el 7 de enero de 1947, recién acabada la Segunda Guerra Mundial. Los que antes del conflicto habían adorado el toque sentimental de Capra, lo consideraron pasado de moda y prefirieron el realismo duro de Los mejores años de nuestra vida, en la que William Wyler mostraba las trabas de los veteranos para reincorporarse a la vida civil.

Capra y Wyler habían combatido en la guerra y eran socios en Liberty Films, la productora de ¡Qué bello es vivir! La película, que se preestrenó en el mes de diciembre, para poder optar a los Oscar de ese año, no logró ninguno (frente a los ocho que obtuvo Los mejores años de nuestra vida) y sus pérdidas en taquilla fueron superiores al medio millón de dólares de la época. La carrera del director ítalo-americano (Capra nació en Sicilia)- no se repuso del golpe. Durante la contienda había hecho cine de propaganda, pero éste era su primer trabajo de ficción desde la muy recomendable "Arsénico por compasión", rodada en 1941 aunque estrenada tres años después, en 1944. Sus días de gloria, en los años 30, cuando ganó tres Oscar como director y salvó a la Columbia de la ruina, habían pasado.


El famoso toque Capra ya no conectaba con un público que había perdido su inocencia en los difíciles años de la guerra. Al hablar del cine de Capra, se resalta siempre su idealismo y su candidez política. No obstante, buena parte del éxito de sus películas radicaba en su dominio del oficio, su gran habilidad narrativa y su maestría en la dirección de actores.

En ¡Qué bello es vivir! reunió a su troupe habitual de intérpretes, encabezados por James Stewart. El actor había ganado un Oscar por "Historias de Filadelfia" (1940), de George Cukor, pero se alistó como piloto al estallar la contienda y llevaba cuatro años sin trabajar. La experiencia bélica influyó tanto en Stewart que al licenciarse no tenía ánimos para volver a Hollywood y pensó en retirarse para trabajar en la ferretería de su padre. "Frank (Capra) salvó mi carrera", reconoció después él mismo. Fue esencial, también, el apoyo que tuvo del veterano Lionel Barrymore (tío abuelo de Drew) que encarna en el filme al malvado señor Potter.

¡Qué bello es vivir!, con su mezcla de drama y comedia, reveló al público a un nuevo James Stewart, con un lado oscuro impensable hasta entonces en él. Su imagen en la pantalla dio un giro y directores como Alfred Hitchcock y Anthony Mann (precursor de los westerns psicológicos) explotaron esa nueva y turbia faceta del otrora chico bueno de la pantalla.


El papel que más le costó cubrir a Capra fue el de la esposa que recayó en Donna Reed, tras rechazarlo Jean Arthur, Ginger Rogers, Olivia de Havilland y otras estrellas. Por cierto, parece probable que Epi y Blas de Barrio Sésamo, el programa infantil más popular que ha existido en televisión, estén inspirados en los personajes del taxista y el policía de la película.

La historia original de ¡Qué bello es vivir!, filme que recapitula todos los temas del cine de Capra, que la consideró siempre su mejor película, nació de un modo insólito. Lo escribió Philip van Doren Stern en 1939 y como no encontró editor, se lo envió en 1943 a sus amigos, junto a una tarjeta navideña. El estudio RKO compró los derechos para Cary Grant pero acabó vendiéndoselos a Capra y su Liberty Films.

El filme fue un fracaso. Su productora quebró y fue absorbida por la Paramount que olvidó renovar los derechos de autor de la película que pasó al dominio público en 1974. O sea, que no había que pagar por emitirla. Eso provocó que las televisiones del mundo la programaran cada Navidad y ha sido, paradójicamente, la pequeña pantalla la que ha hecho de ¡Qué bello es vivir! el clásico del cine que es hoy. Actualmente Paramount pictures, a través de su compañía Viacom (que adquirió en 1998 los derechos de Spelling Entertainment, por entonces socia de Republic Pictures), vuelve a tener los derechos de este film, por primera vez desde 1955.

Fuentes:
http://www.filmaffinity.com/es/film682814.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Qu%C3%A9_bello_es_vivir
http://www.latercera.com/noticia/cultura/2013/12/1453-557598-9-que-bello-es-vivir-es-elegida-la-mejor-pelicula-de-navidad-del-cine.shtml
http://www.elmundo.es/larevista/num115/textos/bello1.html
http://www.imdb.com/title/tt0038650/fullcredits?ref_=tt_ov_st_sm
http://www.elseptimoarte.net/peliculas/que-bello-es-vivir-992.html

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