lunes, 31 de marzo de 2014

Estreno Destacado de la Semana: "Noé", de Darren Aronofsky

El próximo viernes 4 de abril se estrena en las carteleras españolas la esperada nueva visión sobre el Génesis bíblico de la mano del cineasta Darren Aronofsky con "Noé" ("Noah" en su título original en inglés); que viene protagonizado por el ganador de un premio Oscar Russell Crowe (por Gladiator, de Ridley Scott) que encarnará a Noé, que fue el hombre encargado de construir el Arca gigantesca para salvar a la humanidad del diluvio universal.

Huelga decir que la historia completa nunca antes se había llevado a la gran pantalla en una vívida epopeya, invitando al público a vivir esos espectaculares acontecimientos a través de la mirada y las emociones de Noé y su familia en su periplo por el miedo y la fe, la destrucción y el triunfo, la calamidad y la esperanza. Toda la historia de Noé y el Arca que se le encomienda fabricar antes de que la Tierra sea anegada ocupa solamente unas pocas páginas en el Libro del Génesis. Pero esos pocos párrafos han causado un impacto profundo y duradero en miles de millones de personas de todo el mundo, evocando tanto lo más profundo de la maldad como lo más elevado de la fe, y manteniendo la esperanza en la redención tras la catástrofe.

No obstante, desde el principio de la historia del cine, la mayoría de las descripciones cinematográficas de esta historia fundamental han sido parodias, comedias o películas de animación, como reflejo de una cultura popular en la que el Arca es vista principalmente en las tiendas de juguetes. La historia fue llevada al cine por primera vez en 1928 en la película dirigida por Michael Curtiz titulada "El arca de Noé", que mezclaba una breve recreación de la inundación bíblica al estilo de Hollywood con un drama de la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, ha habido cortos de Disney, dibujos animados y diversas variaciones sobre la faceta cómica, pero por extraño que parezca, nunca antes se había intentado plasmar la historia de Noé como una aventura visual a gran escala que diera vida a las páginas de la Biblia, ni tampoco había abordado directamente ningún cineasta sus temas centrales de lo que significa el ser humano. 
"Hay versiones en clave de comedia, hay versiones en animación, e incluso hubo una versión para Broadway con Danny Kaye que era un musical", dice el director y co-guionista de “Noé”, Darren Aronofsky. "Históricamente, su enfoque ha estado siempre orientado hacia el folklore, el humor y las historias para niños. Pero si uno se fija en el lugar que ocupa la historia en el Génesis, hay mucho más que animales entrando por parejas. Se trata de la historia de diez generaciones de hombres malvados que alcanza su clímax cuando llega un momento en que Dios decide que quiere rehacerlo todo. Para mí, se trata de la primera historia sobre el fin del mundo".

Darren Aronofsky en el set de rodaje.
También el hecho de que finalmente iba a poder ser narrada de una forma visceral mediante las técnicas cinematográficas del siglo XXI, respetando a la vez la fuerza indeleble del texto bíblico. Dice: "No quería seguir ciñéndome a los clichés preconcebidos de la cultura popular que ya tenemos… quería que este Noé pareciese fresco, inmediato y real". 
La fascinación de Aronofsky por Noé comenzó cuando tenía 13 años, al escribir un poema sobre Noé para la escuela. Fue después, al comenzar su carrera cinematográfica, cuando empezó imaginar la manera de dar vida a esta colosal historia antigua en la moderna pantalla cinematográfica. Sabía que iba a ser el mayor reto de su carrera, un largometraje tremendamente ambicioso que requeriría tanto pasión como meticulosidad en los detalles. Al mismo tiempo, se sentía profundamente atraído por el aspecto personal de la épica historia, la de la familia de Noé, queriendo investigar sus miedos y esperanzas, sus conflictos y su búsqueda de respuestas en medio de todos aquellos extraordinarios acontecimientos. 

"Al ser la historia del primer Apocalipsis, me resultaba enormemente interesante imaginar como podría sobrevivir a eso una familia", comenta el director. Eso se convirtió en el punto de partida de un proceso de escritura que iba a meter a Aronofsky y al co-guionista y productor ejecutivo Ari Handel de cabeza en lo desconocido. Puesto que el texto del Génesis es breve, no contiene prácticamente ningún diálogo y ofrece pocas pistas acerca de los sentimientos de Noé respecto de la inminente inundación, consultaron una ingente cantidad de fuentes religiosas, históricas y eruditas para entender mejor la época de Noé y la relevancia de sus acciones. No se propusieron atenerse literalmente a los escritos, centrándose por el contrario en dramatizar lo que ellos consideraban como los temas esenciales de la historia de Noé e investigando las cuestiones que planteaba la narración bíblica. 
  
Aronofsky ha sido siempre un director atraído por las historias de más largo alcance y los formatos narrativos más atrevidos. Desde la odisea matemática de su primera película, "Pi",  hasta la agridulce búsqueda de la reconciliación de "El luchador", pasando por el intenso thriller sobre el mundo del ballet de "Cisne negro", se ha hecho famoso tanto por su innovador enfoque visual como por su disposición para profundizar en unos temas tan fértiles como la mortalidad, el amor y el significado de lo sagrado. 
Handel dice que Aronofsky era también el único director al que podía imaginar asumiendo los riesgos visuales de meter a los espectadores en un mundo antiguo y bajo el influjo tanto de un caos turbulento como de una presencia divina.  "Darren era el director adecuado porque los retos visuales de "Noé" son formidables, así que hacía falta alguien cuya destreza visual fuera igualmente formidable. Pero además se necesitaba a alguien que pudiera combinar esa majestuosidad visual con la intensidad emocional, y Darren posee esa combinación única", comenta. 
Teniendo presente la destreza visual de Aronofsky, el guión no se basó en la escala, ni en la acción…ni en lo inesperado. "Queríamos aportarle la grandiosidad y la magnitud que se merece una historia tan importante", explica Handel, "pero, a la vez, sorprender también a la gente con algunos elementos que superen sus expectativas. Por ejemplo, en el Génesis se le dice a Noé que construya un Arca y que meta adentro dos animales de cada especie. No hay ninguna descripción en absoluto de cómo llevó a cabo esa tarea. Pero a Darren se le ocurrió una manera cinematográficamente emocionante y dramática para hacer que Noé consiga los materiales para su Arca y para que busque y reúna representantes de todos los animales del planeta. Esas soluciones no aparecen en la Biblia, aunque tampoco la contradicen, pero nos pareció que tenían una cualidad milagrosa que encajaba con el espíritu de la historia". 
Cuando los productores empezaron a hablar de quién podría hacerse cargo de la historia de "Noé", rápidamente surgió un nombre: Russell Crowe. Ganador de un Óscar por "Gladiator", Crowe es solicitado a menudo para aportarle una humanidad sencilla a unos personajes imponentes. Pero interpretar a Noé iba a ser un desafío extremo incluso para sus estándares, en parte porque Noé nunca antes había sido visto en pantalla como un hombre de verdad, con matices e imperfecto, elegido por Dios para soportar el peso de la carga más enorme de la historia de la humanidad: garantizar la supervivencia de todos los seres vivos.  

Dice Aronofsky: "Russell nos atrajo porque siempre es auténtico y muy, muy creíble. Independientemente de lo que se trate, uno nunca pone en cuestión si Russell se cree lo que está diciendo. Y por supuesto, la posibilidad de trabajar con alguien con semejante talento, semejante fuerza, me hacía muchísima ilusión, aunque solo fuera por ver lo que podíamos crear juntos". 
Para conseguir contratarle, Aronofsky le hizo una promesa a Crowe: nunca se le filmaría según el viejo cliché con una pareja de jirafas detrás de él. Pero una vez que hubo comenzado su proceso de documentación, Crowe descubrió que intentar meterse dentro de Noé desde una perspectiva moderna era totalmente fascinante. "Uno empieza con todas esas nociones preconcebidas acerca de Noé, pero cuando uno empieza a descifrar cómo debió haber sido el mundo en su época, resulta muy atractivo", dice. 
   
Junto a Crowe e interpretando a la mujer de Noé está Jennifer Connelly, ganadora del Óscar por "Una mente maravillosa", película que protagonizó junto a Crowe. Connelly recibió también numerosos premios por su trabajo con Aronofsky en "Réquiem por un sueño". A la mujer de Noé no se la menciona en la Biblia, pero Aronofsky y Handel querían investigar más profundamente su experiencia en la película y le dieron el nombre que se le atribuye en algunos textos judíos, "Naamé". "Según el Génesis, no se sabe realmente lo que hace o piensa la mujer de Noé, pero para nosotros era importante que fuera una parte sustancial de los acontecimientos", dice Handel. "la describimos como una mujer que intenta mantener unida a su familia, incluso aunque estén bajo la tremenda presión de lo que tienen que hacer por el mundo. Jennifer le aportó a Naamé una fuerza moral, pues incluso mientras ayuda a Noé a seguir su llamada, se concentra en lo que está bien, y en si los humanos merecen compasión o no". 

Para terminar, Aronofsky afirma que: "El público puede contar con todos los grandes momentos de la historia de Noé. . . el Arca, los animales, los Nefilim, el primer arco iris, la paloma. Pero espero haberlas reflejado de una manera nueva e inesperada. En vez de repetir lo ya visto con anterioridad, repasamos meticulosamente lo que está escrito en el Génesis, y luego creamos un escenario en donde sintiéramos que esos milagros podrían suceder."

Fuentes:
Pressbook e imágenes cortesía de ©Paramount Pictures Spain
http://www.image.net/  ©Getty Images
http://www.elseptimoarte.net/peliculas/noah-2200.html
http://www.filmaffinity.com/es/film970005.html

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