martes, 25 de marzo de 2014

Recordando la Música de los '60s (Parte 17)

Seguimos con los especiales que, a lo largo de todo el año 2013 y parte de este 2014, rescataremos del olvido grandes discos, conocidos o no tanto, de la prolífica década de los sesenta.


IRON BUTTERFLY - Ball 1969
El subestimado pero valioso "Ball" fue el LP que continuó el álbum más emblemático de los Iron Butterfly, el que contenía su himno "In-a-Gadda-Da-Vida", titulado igual que el conocido single homónimo.

En "Ball" Doug Ingle y su banda dispersaron sus sonidos acid-rock con una vocalidad deudora de sonidos negros en temas menos extensos que no perdían texturas lisérgicas deudoras principalmente de los Doors.

Es una notable colección de temas rock y pop psicodélicos y progresivos, como "Filled With Fear", "Lonely Boy", "In The Time Of Our Lives"  o "In The Crowds", que muestran en su texto una preocupación existencial, expresión de libertad personal y trazos de sentimentalismo amoroso, todo ello en ambientes de tonalidad sombría.

El disco, de variados tempos, revela una excelencia instrumental y un buen trabajo en coros que ayudan a configurar una atmósfera que mezcla lo oscuro con la sereno con especial significación para los teclados de Ingle y el vigoroso trabajo de Lee Dorman en el bajo, aunque todos los componentes aporten, más allá de la funcionalidad de sus instrumentos, una estimable contribución a la riqueza musical de unas composiciones de elevado nivel y muy disfrutables en cada nueva escucha.

Fuente: http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article576.html


BOB DYLAN - Highway 61 Revisited 1965
Obra esencial de Bob Dylan, sucesión de magistrales canciones con textos prolijos en imaginería surrealista de tonos acerbos, alucinatorios y cetrinos.

Los sonidos conjugan el folk-rock, el rockn'n'roll y el R&B, aportando a Dylan su apoyo instrumental importantes músicos como el guitarrista Michael Bloomfield o los teclistas Al Kooper y Paul Griffin. La producción corre a cargo de Bob Johnston a excepción de "Like A Rolling Stone", conocido tema que contó con la producción de Tom Wilson.

Al citado "Like A Rolling Stone", retrato femenino de degradación personal que define un supuesto perfil de Edie Sedgwick, se suman otros títulos de parecido planteamiento sónico como la soberbia "Ballad Of A Thin Man", pieza de exposición onírica con pronunciada base de piano, "Queen Jane Approximately", otra historia de declive con personaje de mujer, y "Just Like Tom Thumb's Blues", en donde se recoge tanto su herencia simbolista como sus deferencias a Poe.

Se acerca al blues en "Tombstone blues", el medio tiempo "It Takes a Lot To Laugh, It Takes a Train To Cry", "From a Buick 6" y la homónima del disco, canción con referencias bíblicas en el principio de una odisea coral y existencial con ambiente de carretera.

El disco es uno de los principales muestrarios del talento literario de Dylan y de su sapiencia en recoger las tradiciones sonoras de su país engrandecidas en matices al electrificar sus propuestas folkies.

La extensa "Desolation Row", en la que regresa a la pureza folk de sus inicios reiterando sus complejas imaginerías, es la encargada de despedir este sobresaliente álbum, inmediata antesala de otra de sus obras maestras, "Blonde On Blonde".

Fuente: http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article433.html


VANILLA FUDGE - Vanilla Fudge 1967
Importante banda psicodélica neoyorquina surgida a finales de los años 60. Su capacidad para variar completamente clásicas piezas de gente como The Beatles o The Supremes influyó a grupos progresivos y de hard-rock contextuales y posteriores (como Deep Purple o Uriah Heep), por su aventurada infusión lisérgica y progresiva en dichos temas, su rotunda sonoridad, lentitud en los tempos y complejidad en los arreglos.

Los primeros pasos de la banda se retrotraen a un grupo denominado Rick Martin & The Showman. Varios de sus componentes decidieron crear a mediados de los años 60 una banda llamada The Electric Pigeons.

Este nuevo conjunto estaba formado por el cantante y teclista Mark Stein (nacido el 11 de marzo de 1947), el guitarrista Vince Martell (nacido el 11 de noviembre de 1945), el bajista Tim Bogert (nacido el 27 de agosto de 1944) y el batería Joel Brennan.
Poco después de su formación recortaron su nombre a The Pigeons y comenzaron a actuar con éxito por diversos locales de la Costa Este estadounidense.

Phil Basille, el propietario de uno de ellos, el Action House de Long Island, apreció la valía instrumental de la banda y decidió representarlos, logrando que el productor Shadow Morton (colaborador esencial para las Shangri-Las) se interesase por sus pupilos y les consiguiera un contrato con Atlantic tras escuchar éstos la versión de “You Keep Me Hangin’ On” de las Supremes.

Poco antes del encuentro con Morton, el batería Joel Brennan, incapaz de adecuarse a la complicada instrumentación que requerían los temas, fue sustituido en las baquetas por Carmine Appice (nacido el 15 de diciembre de 1946), ex miembro de Thursday Children.

El primer trabajo de Vanilla Fudge, rebautizados por la compañía con el nombre de un helado, fue el citado single “You Keep Me Hangin’ On”, una original revisión en tono épico llevada al campo del acid-rock del famoso tema escrito por el legendario terceto Holland/Dozier/Holland para las Supremes, destacado por la interpretación en los teclados de Mark Stein.
En su primera impresión no cosechó demasiada fortuna en listas americanas (sí en las británicas), pero un año después llegó hasta el número 6 en el Billboard.

“Vanilla Fudge” (1967), disco producido por Morton, fue el LP debut de la banda y una de las primeras piezas claves del rock progresivo y un excelente álbum psicodélico.

Compuesto enteramente por versiones, el grupo reinventaba temas de los Beatles (“Ticket To Ride” y “Eleanor Rigby”), The Zombies (“She’s Not There”) o de los Impressions (“People Get Ready”), otorgándoles una mayor sosiego rítmico, dimensión melodramática y fortaleza instrumental y vocal.

El LP consiguió magníficas ventas, propulsado por apariciones televisivas y actuaciones al lado de formaciones como Blue Cheer, Yardbirds o The Steve Miller Band, alcanzó el número 6 en los Estados Unidos.

Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article1313.html
http://listas.20minutos.es/lista/los-mejores-discos-de-rock-de-los-60-227139/


THE DOORS - Strange Days 1967
La segunda entrega en formato LP de los Doors guarda similitud con su predecesor, ya que en "Strange Days", disco de portada circense, hallamos temas con trazos parecido a los que integraron el debut homónimo de los californianos en una sugerente mixtura de pop, rock, blues, jazz y psicodelia.

Las imaginación de Ray Manzarek en los teclados, la seductora guitarra de base blues de Robbie Krieger, el trabajo en la sección rítmica del batería John Densmore y la grave, poderosa capacidad vocal de Jim Morrison se alían para ofrecer instantes de cautivadora belleza, fascinantes atmósferas, melodías envolventes, foscas líricas de manifestación extática. 

El pop de maquillaje lisérgico se ejemplifica en la textura del single "Love me two times", la memorable "People are strange" o la propia "Strange Days", sin olvidar la apenada balada "You're lost little girl", "Unhappy girl", "Moonlight drive" (con un aullante wah-wah de Krieger), "My eyes have seen you", pieza de sencilla letra con pegadiza melodía, o "I can't see your face in my mind", elegante balada en la que se escucha una marimba en manos del gran Manzarek.

El disco llega a su fin con "When the music's over", extenso, hipnótico tema que recuerda a una de las más emblemáticas canciones del grupo, "The End".

Fuente: http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article505.html


GENE CLARK - Gene Clark with the Gosdin Brothers 1967
Disco infravalorado, incluso por muchos seguidores de la música de los Byrds. Gene Clark, líder compositivo del grupo californiano en sus inicios, abandonó la formación por su fobia a coger aviones y se centró en una carrera en solitario que deparó discos de entidad iniciados con este esencial título.

Con producción de Gary Usher, Gene está apoyado instrumentalmente por varios de sus ex compañeros byrdsianos, como el bajista Chris Hillman y el batería Michael Clarke, además de otros talentosos nombres como los guitarristas Clarence White, futuro miembro de los Byrds, y su buen amigo Doug Dillard, que le acompañó en el proyecto Dillard & Clark.

El autor de "I'll Feel a Whole Lot Better" o "She Has a Way" creó en su debut como solista un sugestivo álbum pop con rasgos folk rock y country rock, mostrando la sensibilidad inherente a su escritura y el sentido melódico de influencia Beatles  (apreciable en especial en este trabajo).

Los contagiosos ritmos, la emocional voz de su autor, las melodías, los arreglos instrumentales y el cuidado en los juegos vocales de Clark y los Gosdin Brothers hacen de este breve disco (sólo dos temas llegan a los tres minutos y encima se hacen cortos) un placer gracias a gemas como “Echoes”, “Tried So Hard”, “Elevator Operator” o “The Same One”.

Si disfrutas con los Byrds o los Beatles te resultará difícil encontrar un disco más deleitable que esta maravilla (incluso de los propios grupos citados), obra maestra de un genial y muy subestimado compositor y cantante.
Sólo hay que escuchar la belleza condensada en "The Same One" para darse cuenta de la clase que atesoraba este hombre. 

Fuente: http://www.alohacriticon.com/alohapoprock/article542.html



Fuentes:
Imagen de la portada: http://1.bp.blogspot.com/-KtYD-f4Gvzs/UTU-pvQQ8eI/AAAAAAAAAGA/de-eaE_esRQ/s1600/psicodelia.jpg
(Adaptada por Oscar Vela).

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