viernes, 16 de mayo de 2014

Grandes Grupos del Rock Progresivo Español: Otras bandas influyentes (2ª Parte)

Terminamos con los especiales dedicados a rescatar de su injusto olvido a las grandes bandas que formaron el movimiento musical durante la década de los setenta y principios de los ochenta del rock progresivo en España. Tras repasar a los grupos: Módulos, Máquina!, Triana, Smash, Iceberg, Bloque, Fusioon, Atila, Om, Imán Califato Independiente, Granada, Mezquita, Cai, Crack, Compañía Eléctrica Dharma, Errobi, Itoiz y Guadalquivir; en este último post (dividido en dos partes, siendo esta la segunda entrega) rescataremos bandas que también fueron influyentes, pero que tuvieron una corta trayectoria...

TAPIMÁN (1971 - 1972)
Tapimán fue una mítica banda catalana de hard rock. José María Villaseca que venía de integrar Máquina! se une en 1971 a Miguel Angel Nuñez en guitarra y a Pepe Fernández, que venía de Vértice, en bajo. Luego de grabar un simple Nuñez es reemplazado por Joaquin “Max” Nuñez, también ex-Vértice, con quien graban el segundo simple y el único álbum homónimo que se edita en 1972 por el sello Edgisa. Lejos de los caminos experimentales transitados por Villaseca en Máquina, en esta ocasión hacen diez temas decididamente enrolados predominantemente en el rock duro, con la lógica abundancia de riffs de guitarra y gratos momentos de energía que llega a lo desbordante. 


La música del grupo, camina por unos derroteros, a semejanza de un Power Trío de hard-rock a lo Cream. Aunque anteriormente al álbum, se editó un single Hey you!/Sugar stone, en el que tocaban órgano, flauta, y mucha guitarra fuzz. Tras este single, se va del grupo Miguel Angel Sánchez –que era el guitarra–, y entra Max Suñé, que le imprime más fuerza al grupo, con su guitarra. En el mítico álbum Tapiman, destacan temas como “Wrong world”, con voz rugosa en inglés, contundente batería, bajo, guitarra fuzz a todo galope, campanas… “Goesberry park”, con estribillos vehementes, piano y fuzz. “Don’t ask why”, con una entrada potente, pasando a ritmomás lento, y voz suave que se va volviendo ácida por momentos, y hay un instante, que parece haber un ritmo Crimsoniano a lo “21st century schizoid man”, las referencias a grupos como Cerebrum, Evolution, también son evidentes en este largo y enorme tema. “Practice” –en plan Jimi Hendrix–, con voz bluesística, órgano con fuzz, voces repetitivas. “Paris”, comienza con órgano de iglesia, simulando una marcha a ritmo lento, punteo de guitarra Santanero, magistral. “No change”, “Moon beam”, “No control”, “Jenny”, y “Driving shadow”, terminan de dejarnos claro, el gran grupo que fue Tapiman.

Tras publicar este único álbum se separan. Desde allí en más Villaseca intenta desarrollar una carrera solista como cantante con el nombre de Tapi. Varios años después de su disolución, el baterista Tapi intentó reformar la banda con Sunyer, que rechazó la oferta (ya que por entonces militaba en los míticos Iceberg y estaba más metido en el rollo jazz-rock/fusión).


Fuentes:
http://spanishprogressiverock.blogspot.com.es/2009/08/repost-tapiman-sin-nombre-edicion.html
http://sangrespanola.wordpress.com/2013/04/21/tapiman-tapiman-1971/
http://www.progresiva70s.com/paises/espana.htm#tapiman

ALBATROS (1979 - 1980)
Armonías vocales para una propuesta pop rock  que llega cuando la década de los 70 tocaba a su fin. Eso fue Albatros, un suspiro con aromas a Crosby, Stills, Nash & Young, a campos de naranjos y a The Eagles.

La génesis del grupo hay que buscarla en el Instituto El Cid, de Valencia, donde en 1977 Vicente Chust -guitarra y voces- y José Manuel Moles -guitarra y voces- están a punto de finalizar el bachillerato. Pronto conocerán a Carlos Solís -bajo-. Ese año comienzan a ensayar los tres en Torrent, donde vive Vicente. Lo de encontrar batería fue más complicado y por aquel improvisado local desfilan varios baqueteros hasta quedarse con Pablo Morlán, aunque también tocó asiduamente con ellos José Payá.

Preparan una maqueta casera y gracias al concurso de algunos amigos consiguen hacerla llegar hasta las manos del productor más importante del momento, Gonzalo García Pelayo, que, aunque enfrascado en sus producciones de rock andaluz, aprecia la calidad del grupo. Gonzalo los mete de cabeza en el estudio de grabación para lo que será su único LP homónimo, "Albatros" (Movieplay, 1979). El disco va a tener una producción muy cuidada, participando en él músicos de la talla del saxofonista Pedro Iturralde. Fue grabado en los estudios Sonoland, de Madrid, con dos reconocidos técnicos de sonido a los mandos: Pepe Fernández y Ángel Gil. También la edición va a ser más lujosa de lo habitual, con funda interior coloreada, una portada de cuidada estética y fotografías muy bien escogidas. A pesar de todo eso, el disco sin poder ser considerado un gran fracaso, vendió mucho menos de lo esperado, si bien el single “De vuelta a casa”  se asomó en algún momento a los puestos bajos de algunas listas de éxitos.

La Movida Madrileña explota en 1980 y pilla un tanto desprevenidos a Albatros y, en general, a toda la escudería de Gonzalo García Pelayo, cuyas propuestas musicales iban por caminos bien distintos. El grupo, en vista de la tibia acogida de su disco, decide desaparecer por un tiempo y dar por finalizada su carrera antes de finalizar 1980. Ya en ese momento por la cabeza de algunos de sus componentes bullía la idea de cambiar de estilo. Eso se produciría en 1982 al formar el grupo Vídeo, con el que por fin conseguirían la fama de los escaparates y las ondas de radio.



Fuente:
Artículo escrito por Julián Molero para lafonoteca.net
http://lafonoteca.net/grupos/albatros

CANARIOS (1967 - 1974)
Estamos en los primeros 60, en Las Palmas de Gran Canaria. Cuatro muchachos deciden montar un conjunto musical y comienzan a ensayar preparando versiones de los Beatles y demás figuras anglosajonas del momento. Son Eduardo -Teddy- Bautista (cantante y guitarra rítmica), Germán Pérez (guitarra de punteo), Rafael Izquierdo (bajo) y José -Tato- Luzardo (batería). Pronto se hacen un nombre en la zona turística de la isla y deciden dar el salto a la península en 1964. Los Ídolos caen primero por Madrid; luego van a Barcelona; más tarde, a Sevilla. En ninguno de estos lugares acaban de despuntar. Precisamente, actuando en la parrilla del hotel Cristina de esta última ciudad, en el verano del 65, les escucha un turista norteamericano llamado Dudley Cooper. El tal Dudley es dueño de una cadena de parques de atracciones y les propone nada menos que hacer una gira de tres meses por Estados Unidos.

Al ser menores de edad tres de ellos (entonces la mayoría de edad en España está fijada en 21 años), D. Eduardo Bautista Velarde -padre de Teddy- les acompaña en su particular aventura americana y les presta un buen dinero para mejorar su equipo.

En Estados Unidos se rebautizan como The Canaries y los tres meses iniciales se prolongan hasta siete. Actúan en parques de atracciones de provincia y algunas fiestas universitarias, y hasta graban casi en directo algunas maquetas para un sello subsidiario de la RCA (BT Puppy Records). Pero lo verdaderamente importante no es nada de eso, sino que están en un país en plena ebullición musical y con músicos de una calidad extraordinaria, donde se empapan hasta los huesos de música soul, aún no demasiado conocida en Europa. De las maquetas a que nos referimos se extraerá en 1970 para el mercado americano el LP “Flying High With the Canaries” (BT Puppy, 1970), reeditado por Cocodrilos Records en 1987, "Flying High With The Canaries" (Cocodrilo, 1985).

Al terminar su periplo por la tierra del Tío Sam, les ofrecen un contrato para una larga gira por Escandinavia, pero antes de emprenderla deciden pasar dos semanas en España, aterrizando en Madrid en la primavera de 1966. No les conoce nadie, pero en una sola actuación en directo en las matinales de los domingos del Gran Musical evidencian estar en muchos aspectos a años luz por encima de los grupos nacionales de la época. Alain Milhaud les ofrece un contrato para fichar por la filial discográfica española de la francesa Barclay. Parten a cumplir sus compromisos nórdicos y regresan sin el bajista, que se queda a vivir en Suecia. Le sustituirá Álvaro Yébenes, un gran músico que había liderado el conjunto instrumental Los Continentales. Milhaud vuelve a repetir su oferta y antes de finalizar el año están en Londres haciendo sus primeras grabaciones bajo el definitivo nombre de Canarios.

Para la grabación del single "Pain / Three-Two-One Ah!" (Sonoplay / Barclay, 1967) incluyen una sección de viento formada por músicos ingleses. El disco se edita en España a principios de 1967 y pasa totalmente inadvertido; sin embargo, en la edición para Inglaterra del sello Major Minor llega a estar varias semanas en la lista de popularidad de la BBC.

Lo primero que hacen al llegar a España es buscar nuevos músicos, pues tienen muy claro que quieren hacer música soul. Entra una sección de viento completa formada por Feliciano -Nano- Muñoz (trompeta), los hermanos Alfredo Maíquez (trombón) y Vicente Maíquez (saxo). Unas semanas después se incorpora el organista Graham Bircumshaw, procedente de The Mode, grupo inglés afincado en Madrid. Los Canarios están completos y listos para dar el salto. Por aquella época, la discográfica les alquila un local en Vallecas, donde bajo la dirección férrea de D. Eduardo Bautista, ensayan cada mañana, mientras que por las tardes actúan en los clubes de la cadena Consulado. Alain Milhaud lleva unas cintas grabadas en el local a París y el arreglista jefe de Barclay, Jean Bouchety, da el visto bueno para una grabación en los estudios Lansdowne de Londres. Allí se desplazan Milhaud y Teddy Bautista, que grabará cuatro temas con músicos de sesión ingleses. Esto era habitual en Milhaud, que repitió jugada con los cantantes de Los Bravos y Pop Tops, dejando en España al resto de los componentes de esos grupos. Cuando uno de esos temas: “The incredible miss Perryman” está a punto de ser editado, aparece el director de cine Carlos Saura y la elige como fondo para una escena de baile en una discoteca para su película "Peppermint Frappe" (1967). El disco, "Peppermint Frappé / Keep on the Right Side" (Sonoplay / Barclay, 1967), aparece antes del estreno del film, pero cambiando el título de la cara A, que pasa a titularse igual que la película. El disco funciona, aparece varias semanas en el top 10 y es número obligado en las nacientes discotecas hispánicas que poco a poco van reemplazando a las rancias salas de baile.

A finales de ese mismo año, 1967, nuevo single grabado en Londres y a la venta en el mercado español: "Get on Your Knees / Trying so Hard" (Sonoplay / Barclay, 1968). Al principio no pasa nada y aún tardará cinco meses en asomarse a las listas de éxitos, pero tras una actuación en El Gran Musical de la Cadena SER, un apoteósico concierto en la Escuela de Arquitectura de Sevilla y patearse capitales de provincia en actuaciones cada fin de semana, se lía la mundial. Seis semanas nº1 de ventas (llegaría a estar más de treinta semanas en el top 20), seis semanas en cabeza de Los 40 Principales, segundo disco (primero de un artista español) más vendido en 1968, apariciones habituales en los musicales de TVE, ventas más que importantes en media Europa, publicación del disco bien recibida en Estados Unidos, titulares de prensa del tipo: “El mejor conjunto de España”, “El grupo español con mayor proyección internacional”, “Europa canta soul con los Canarios”, etc.

Con un montón de contratos encima de la mesa cae la bomba. A Teddy Bautista se le agotan todas las prórrogas y debe hacer la mili defendiendo el último reducto colonial del Imperio Español: el Sáhara. En igual situación están otros miembros del grupo. Teddy Bautista deja grabado un nuevo disco, que aparecerá para las navidades de 1968: "Child / Requiem for a Soul" (Sonoplay / Barclay, 1968) y los Canarios se ven obligados a contratar sustitutos: el cantante Pedro Ruy-Blas, procedente de Los Grimm, sustituye a Teddy, el valenciano Alberto Gómez (ex Top Son) se sienta en el sillín de Tato y Lennox Holness hace lo propio con Álvaro. Con esta alineación de circunstancias cumplen los contratos firmados entre octubre de 1968 y enero de 1970.

A pesar de todo, el citado single de repuesto funciona muy bien y vuelve a obtener el puesto cabecero en las listas de ventas a principios de 1969. También constituye un pequeño éxito en Estados Unidos, apareciendo en puestos bajos de las listas de discos más vendidos.


En 1970 los Canarios se reagrupan y Teddy plantea una renovación estilística adentrándose un tanto en terrenos progresivos. De nuevo en los estudios Lansdowne graba con músicos de estudio el LP "Libérate!" (Sonoplay / Barclay, 1970) del que se extrae un single. La gente tiene ganas de Canarios después de un año en ayunas, pero las ventas no se acercan a las del legendario "Get on Your Knees". Tampoco agrada mucho a su discográfica la deriva socio-política que -aunque sea en inglés- rezuman sus letras.

En 1971 cumple el contrato con Sonoplay-Barclay y Milhaud decide no renovarlo, aunque les busca acomodo con el productor David Pardo en una marca alemana recién llegada a España: Ariola. Germán, el eterno guitarra solista, deja su puesto entonces al francés Jean Pierre Gomez y Félix Sierra entra como organista en sustitución de Graham, que decide volver a su país. Con esta formación grabarán dos singles que traían "Extra, extra" y "Reacción" como temas principales.

Al iniciarse 1972 sigue el carrusel de cambios. Alain Richard ocupa el puesto de batería y Salvador Domínguez, procedente de Cerebrum, se hace con un puesto en las seis cuerdas. Con esta formación hacen montones de galas y graban un LP en directo: “Canarios Vivos” (Ariola, 1972). Teddy Bautista decide disolver el grupo antes de terminar el año. El trío de metales, Alvaro Yébenes y Félix Sierra formarán una nueva banda: Alcatraz. Teddy Bautista se gasta un pastón en sintetizadores y teclados de última generación y graba algún single en solitario.



En 1974 Teddy Bautista reforma los Canarios con músicos nuevos para acometer el proyecto "Ciclos" (Ariola, 1974), un álbum doble de rock sinfónico basado en las Cuatro Estaciones de Vivaldi, al que con el tiempo se considerará la obra cumbre del género en nuestro país y una de los referentes mundiales del progresivo, pero que en su día recibió abundantes palos de la crítica y cosechó unas ventas medianas. Estos nuevos Canarios fueron, además de Teddy (voz y sintetizadores), Alain Richard (batería), Antonio García de Diego, ex Franklin, (guitarra y voz), Christian Melliès (bajo) y Matías Sanveillán (piano y teclados). Tras algunas actuaciones para presentar el disco en directo, los Canarios desaparecen definitivamente.



Fuente:
Artículo escrito por Julián Molero para lafonoteca.net

IBIO (1976 - 1979)
Ibio fue un grupo de rock progresivo procedente de Cantabria, que tomó su nombre de la localidad homónima. Se creó a finales de los setenta, concretamente en 1976, por: Ito Luna (Batería), Mario Gómez Calderón (Composición, teclados y programación), Lily Alegría (Bajo y voz), y Adolfo Díaz Calderón (Guitarras). En 1978, grabaron su primer y casi único LP, titulado "Cuevas de Altamira". En realidad podría decirse que como otras tantas bandas nacionales, fue su única experiencia discográfica. El álbum sí que tuvo alto reconocimiento en círculos especializados, llegando incluso a Japón, como ocurrió con el "Ciclos" de Los Canarios, disco que aún hoy se considera una obra de culto en el progresivo a nivel internacional.

De hecho, vemos en la rudimentaria producción de sonido muchas semejanzas con ese citado disco "Ciclos", ya que la tecnología y la profesionalización nacional era para lo que daba por entonces. El productor, pese a lo dicho, fue el gran Gonzalo Garcia Pelayo, también autor de producciones míticas como los discos de Triana.

En cuanto a su estilo musical, Ibio hacían lo que la mayoría de las bandas españolas que se acercaban al progresivo en ese entonces: fusión con la música típica de sus lugares. Al igual que el rock andaluz fue el resultado de fusionar progresivo con flamenco y sensibilidades andaluzas, Ibio fusionaron músicas norteñas y autóctonas de Cantabria, montañesa y popular, con el sinfonismo y el krautrock alemán.





"Cuevas de Altamira" está lleno de temas de esa sensibilidad popular, turnando canciones con o sin letras, teclados muy sinfónicos y pretenciosos, voces muy apropiadas para su música regional e instrumentación muy barroca, sobrecargada de teclados. Eso sí, usaron el mítico mellotrón. Los bajos son muy omnipresentes, como en la música setentera, con guitarras estridentes que nos recuerdan mucho a los holandeses Focus.

Ibio realizaron muchos conciertos por España, especialmente en el circuito universitario, no tanto con éxito de público general. Como curiosidad, a modo de auto-homenaje, volvieron a reunirse 28 años después para realizar el doble álbum "El regreso", en 2006. 



Fuentes:
http://www.portalesquizofrenia.com/un-poco-de-progresivo-espanol-olvidado-ibio-desde-cantabria/2013/03/
http://es.wikipedia.org/wiki/Ibio_(banda)

No hay comentarios:

Publicar un comentario