miércoles, 27 de agosto de 2014

Baby Blue: La trágica historia del grupo Badfinger...

La serie de televisión que recientemente ha triunfado en los premios Emmy (podéis ver lo ganadores aquí) Breaking Bad, despidió sus cinco temporadas con una memorable canción que le ponía el broche de oro a una serie para la historia: "Baby Blue", de Badfinger... un grupo que poseía todos los mimbres para ser uno de los grandes; no obstante, lo que sucedió con ellos es uno de los relatos más descorazonadores en la historia de la industria musical... ya que fueron exprimidos, masticados, digeridos y regurgitados sin recompensa alguna...


Cabe decir que tras el magnífico final de Breaking Bad, las escuchas en Spotify de "Baby Blue" se incrementaron en 9000 por ciento, en las once horas siguientes a la emisión del último capítulo; además, esa misma noche, iTunes vendió 5000 copias del tema, según Billboard, cuando nunca antes había despachado más de 1000 por semana. Todo un récord más que merecido para un grupo que pudieron ser los "nuevos Beatles", pero que habían nacido para perder, estando realmente malditos.


Su increíble  trágica historia empezó a finales de los sesenta, cuando los célebres cuatro Beatles, que rara vez se ponían de acuerdo en algo, sí coincidieron en quedar impresionados por el potencial de unos jovencísimos Badfinger, a los que no dudaron en contratarles, siendo el primer grupo fichado por Apple Records, la discográfica de los "Fab Four" de Liverpool; sin embargo, cuando los Beatles anunciaron su separación no mucho después, la gente y la prensa se apresuraron en señalar a Badfinger como los "próximos Beatles", hasta incluso los propios ex-Beatles sostenían esa opinión.

De Izq a Dch: Tom Evans, Pete Ham, Joey Molland, Mike Gibbins... integrantes del grupo Badfinger.

Y eso eran los Badfinger, cuatro cándidos veinteañeros galeses que habitaban todos juntos en una modesta casa de Londres y que se vieron de repente viviendo el sueño de sus vidas. Durante un breve periodo de tiempo, todo pareció salirles sencillamente rodado. Tomemos aire y enumeremos sus logros: grabaron un primer disco con Apple, titulado "Magic Christian Music", y con él tuvieron su primer éxito gracias a una canción escrita expresamente para ellos por el mismísimo Paul McCartney. Después, para grabar el segundo álbum, los Beatles les dieron toda la libertad artística posible y acceso a todos los recursos y ellos devolvieron el favor pariendo lo que terminaría siendo su obra maestra: "No dice", un álbum que estaba casi al nivel de lo que habían hecho los propios Beatles: durante la grabación, el productor del disco tenía que mirar continuamente para cerciorarse de que los Beatles no se habían colado en el estudio y estaban grabando las voces ellos mismos. Así de similares sonaban en algunas canciones. "No dice" fue otro éxito gracias al arrebatador single "No matter what", compuesto por Pete Ham, el líder de Badfinger y el miembro más brillante del grupo. Aquel extraordinario disco también contenía la desgarradora versión original —y también la mejor, por cierto— de la balada "Without you".




El tercer LP del grupo, Straight up, obtuvo nuevos éxitos a ambos lados del Atlántico, propiciando que Badfinger hicieran su primera gira por Estados Unidos. Por si todo esto fuese poco, George Harrison les contrató para ejercer como banda de acompañamiento en su primer disco en solitario, que terminó siendo nº1 en ventas, y John Lennon también invitó a algunos de sus miembros a la grabación del legendario disco "Imagine"; además, "Without you" se convirtió en un superéxito mundial de dimensiones insospechadas cuando fue reinterpretada por el cantante Harry Nilsson; de hecho, "Without You" fue el mayor negocio jamás iniciado por Badfinger (como dijo George Harrison por aquel entonces: "No se me ocurre una canción más famosa ahora mismo"). Así eran las cosas para Badfinger a principios de los setenta: el público les apreciaba, la prensa les quería, los ex-Beatles les mimaban, tenían varios éxitos a sus espaldas y una de sus canciones vendía millones. ¿Qué podía salir mal?


Los integrantes del grupo Badfinger, con George Harrison.
Y entonces es cuando empezaron los problemas. Fue durante el tour por Estados Unidos, cuando uno de los miembros de Badfinger se enamoró de una chica americana, y al terminar la gira, éste se la llevó a vivir con él a Inglaterra. La chica, obviamente, esperaba encontrarse con una residencia lujosa y un estilo de vida desahogado: no en vano su nuevo novio se codeaba con los Beatles y había colado varios éxitos en las listas; si bien el asombro de la chica no conoció límites al ver que los Badfinger y sus respectivas parejas seguían viviendo juntos en la misma casa de siempre, en la que ni siquiera había televisión o nevera. Aquello no tenía ningún sentido: ¿unas estrellas del rock que no tienen dinero ni para cambiar de residencia? ¿Harry Nilsson se ha hecho millonario con "Without you" y ellos, que han escrito la canción, siguen viviendo de la misma manera que cuando no eran nadie? ¿Dónde estaban los derechos de autor de "Without you" y el resto de sus éxitos? De hecho, los Badfinger no tenían dinero; que para colmo, el comprar cuerdas nuevas para las guitarras suponía un problema; sin embargo, eso no parecía importarles, ya que los cuatro músicos, en su infinita ingenuidad, pasaban el tiempo comportándose como niños, y estaban tan encantados por poder grabar discos y salir de gira, que ni siquiera se habían preocupado por las sustanciosas ganancias que ya deberían haber estado recibiendo.

Stan Polley (izq.) el manager que manipuló
 y robó a los ingenuos Badfinger.
Tal hecho significaba, por descontado, que alguien en su entorno sí se estaba preocupando por esas ganancias. Aquí es cuando entra en escena uno de los mayores desaprensivos en la historia de la industria musical: el manager de Badfinger, un estadounidense astuto y manipulador llamado Stan Polley; que aunque después se supo que tenía un pasado dudoso e incluso lazos con el crimen organizado, huelga decir que era un tipo carismático y embaucador, y no le resultó un problema conseguir que los inocentes miembros de Badfinger confiasen ciegamente en él. El mánager creó "Badfinger Enterprises" para gestionar las finanzas del grupo y el resultado fue que ninguno de los músicos veía un céntimo. Pete Ham, el líder de la banda, era un individuo extraordinariamente confiado y las explicaciones que Polley le daba para justificar la falta de dinero le parecían convincentes, al menos al principio. El grupo incluso llegó a renovar su contrato con él, a pesar de las advertencias de gente del entorno que contemplaba incrédula cómo los cuatro chavales se dejaban estafar impunemente; sin embargo, es necesario decir que ellos no tenían experiencia alguna de la vida, ya que Badfinger había sido prácticamente su único mundo y eran felices sólo con el hecho de haber alcanzado la fama.



A Polley, mientras tanto, le molestaba la influencia que los ex-Beatles tenían sobre Badfinger. McCartney, Lennon y Harrison habían apadrinado al grupo, y aunque no ejercían como mánagers, sí constituían una colaboración importante y una guía de referencia; no obstante, él quería tener control total sobre el grupo, y se las arregló para que Badfinger abandonasen Apple Records, lo cual hicieron a regañadientes porque trabajando para los Beatles recibían un trato artístico privilegiado, y además se sentían como en su casa. Aunque de nuevo fueron embaucados por el carisma de Stan Polley y por el hecho de que en otros lugares les ofrecían más dinero (a pesar de que luego no llegase a sus bolsillos), cediendo finalmente y se marchándose a Warner Brothers.


Una vez que el maquiavélico mánager se saliera con la suya, le entraron la prisas para que los Badfinger publicasen un nuevo disco… ya que así el grupo (o mejor dicho, él) pudiera recibir cuanto antes un suculento anticipo de la nueva discográfica, algo que poco después terminaría provocando un contencioso entre Polley y Warner. Las prisas resultaron contraproducentes: el nuevo disco, llamado sencillamente "Badfinger", no resultó especialmente brillante y además coincidió en las tiendas con el último álbum que habían grabado para Apple, titulado "Ass". Con dos discos completamente diferentes en la calle compitiendo por un mismo público, y confundiendo a los compradores, las ventas cayeron en picado. Los Badfinger estaban disgustados y su líder Pete Ham anunció su intención de abandonar el grupo; sin embargo, Warner Brothers lo dejó bien claro: sin la presencia de Ham no seguirían trabajando con ellos, así que para no dejar tirados a sus compañeros, Ham decidió volver.

Pese a la mala suerte y todos los reveses, los Badfinger aún tenían energía para seguir intentándolo, grabando "Wish you were here", que resultó ser uno de sus mejores trabajos, casi tan bueno como "No dice". Obtuvieron muy buenas críticas y parecía que el disco iba a ser bien recibido por el público… pero la discográfica Warner ya había demandado a Stan Polley a causa de sus malas prácticas y el resultado fue que "Wish you were here" fuera retirado de las tiendas cuando acababa de ser editado. Naturalmente, sin el disco en los puntos de venta la grabación fue un completo fracaso comercial. Aquello era el colmo. La situación se volvió insostenible. Stan Polley se volvió a Estados Unidos, dejó de coger el teléfono, y de repente los Badfinger se dieron cuenta del agujero en que estaban metidos.


Pete Ham, especialmente, comenzó a venirse abajo. Vivía con su mujer en una modesta casa por la que había tenido que firmar una hipoteca; asimismo, tenía un niño pequeño y esperaba un segundo hijo. Para Ham la vida había dado un giro muy surrealista: Harry Nilsson se había hecho multimillonario gracias a una de sus canciones; y él, con todo su talento y éxitos, no podía ni pagar su casa. Tampoco podía seguir trabajando para Warner a causa del contencioso con su mánager; y además, ni soñaba con ser capaz de pagarse un abogado. Día tras día, esperaba una llamada de Stan Polley anunciándole que había conseguido un nuevo disco o una nueva gira para Badfinger en los Estados Unidos; no obstante, esa llamada no llegaba nunca. Ham estaba desesperado, hasta el extremo de que sus compañeros de grupo llegaran a ver quemaduras en su piel cuando iban a visitarle, ya que su frustración era tal, que apagaba los cigarrillos sobre sus propios brazos.

Finalmente, el único telefonazo que recibió fue para comunicarle que Polley se había fugado con todas las ganancias y estaba en paradero desconocido. Aquella misma noche, mientras su mujer y su hijo dormían, Pete Ham —el hombre que escribió "Without You", una de las canciones más bellas (y más rentables) de la historia— se ahorcaba en su garaje porque no podía hacer frente a la hipoteca. Era el 23 de abril de 1974, tres días antes de su cumpleaños, dejando una nota de suicidio, que simplemente decía:
"Anne, te quiero. Blair, te quiero. Ya no puedo querer a todo el mundo y confiar en cualquiera. Esto es lo mejor. Pete. PS: Stan Polley es un cabrón desalmado. Me lo llevaré conmigo."
Pete Ham, el caso más triste del "Club de los 27".
El suicidio de Pete Ham no solamente dejó abrumados a todo el entorno de Badfinger, sino que sacó a la luz las miserias de la maquinaria del éxito, ya que supuso una intolerable vergüenza para la industria musical. Ham había hecho ricos a otros; pero siete años después de su debut discográfico, nunca había tenido una libra en el bolsillo. Era el paradigma del artista romántico, un individuo sensible que vivía en su propio mundo y al que, aprovechándose de su inocencia, se había explotado sin piedad.

Tras la muerte de Ham, el grupo se deshizo, dado que los restantes miembros estaban devastados y en aquel momento no parecía tener sentido continuar sin Pete. Solamente uno de ellos siguió ligado al negocio como anónimo músico de sesión en Gales. Los otros dos miembros supervivientes —incluido el baijsta Tom Evans, que había ayudado a componer "Without you"— se quedaron en Estados Unidos realizando trabajos tales como la instalación de moquetas.

A finales de los setenta, unos músicos y fans del grupo convencieron a Tom Evans y al guitarra Joey Molland para que reformaran Badfinger y volvieran a la carretera. Entre 1979 y 1981 grabaron un par de discos que no obtuvieron demasiado éxito pero les sirvieron para retornar a los escenarios; sin embargo, la antigua camaradería se había esfumado: Evans y Holland terminaron discutiendo, se separaron, y cada uno de ellos formó su propia versión del grupo para seguir haciendo giras. Con lo cual, ¡había dos grupos llamados Badfinger haciendo conciertos al mismo tiempo! Las situaciones surrealistas relacionadas con Badfinger no tenían fin.


El conflicto fue resuelto en los tribunales: Joey Molland se salió con la suya y pudo seguir girando bajo el nombre Badfinger, mientras Tom Evans tuvo que resignarse y volver a su casa sin nada. Al menos había una buena noticia: Evans había empezado a recibir la parte de derechos de autor que le correspondían por "Without you"; pero como era de esperar, con un grupo cuyo nombre era ya sinónimo de mala suerte, la buena noticia duró poco. Durante los ingenuos años de gloria y hermandad, los miembros de Badfinger habían hecho un pacto verbal por el que todos ellos recibirían la misma cantidad de royalties hubiesen participado o no en la composición de las canciones. Un pacto entre amigos que no tuvo consecuencias mientras Stan Polley fuera su mánager y les robara todos esos derechos de autor ya que no había dinero que repartir, así que tampoco había disputas; pero ahora Tom Evans sí estaba empezando a cobrar y sus antiguos compañeros, así como Bill Collins, el primer mánager del grupo (quien por cierto se negó a ayudar a Pete Ham en su momento) querían su parte proporcional. En base al antiguo pacto verbal, llevaron el asunto a los tribunales. Las cosas, como resultado, se complicaron aún más: Evans había tenido que disolver su versión de Badfinger, pero con ello —y aunque cumplía mandato judicial— había dejado colgado a algún promotor con el que ya había firmado contratos, por el cual, uno de ellos le demandó por varios cientos de miles de dólares… una cifra que no podía afrontar —jugándose ir a la cárcel y que su casa fuese embargada— y menos ahora que los derechos de autor de "Without you" estaban también bajo disputa judicial.

El bajista Tom Evans.
Hundido, Tom Evans —que nunca había superado el suicidio de su amigo— comenzó a obsesionarse con Pete Ham, hablando de él cada vez más a menudo y diciendo que Pete estaba en "un lugar mejor", al que también él preferiría ir. Cuanto más desesperada era su situación económica y más negro su futuro en los tribunales, más inestable se volvió su estado de ánimo. Llegó a llamar por teléfono a su ex-compañero Joey Molland para, con tono desquiciado y entre reproches, amenazar con quitarse la vida. Esa misma noche, tal como había sucedido con Ham siete años antes, Evans se ahorcó en un árbol de su jardín. El cuerpo fue descubierto por su hijo pequeño, que avisó a su madre diciendo: 
"Hay un señor colgado de un árbol y se parece a papá."
Por segunda vez la tragedia se cebaba con Badfinger. Aquel segundo suicidio resultaba todavía más chocante e inesperado. La gente cercana a Evans está aún convencida de que se ahorcó pensando que, si moría del mismo modo que Pete Ham, podría reunirse con él en alguna otra parte. Como Ham, Evans era un artista indefenso que no pudo sobrevivir a un negocio del que no comprendía nada.

Más tarde, a principios de la década de los noventa, Mariah Carey volvió a convertir "Without you" en un éxito mundial… y la publicación de la canción coincidió con la muerte de Harry Nilsson (¿otro signo de mala suerte?). El éxito del cover de Carey sirvió para reivindicar, al menos a pequeña escala, la importancia de Badfinger; sin embargo, ni eso podía salir bien: en una ceremonia en la que la industria discográfica premiaba a "Without you" como canción del año, todos los miembros de Badfinger fueron citados como autores de la canción, lo cual molestó muchísimo a los familiares de Pete Ham y Tom Evans, ambos fallecidos y ambos únicos compositores del tema. Ni siquiera una ceremonia de celebración nostálgica podía salirles como es debido.


Con los transcurso de los años, han vuelto a ser reconocidos, y más aun, tras la elección del tema "Baby Blue" por Vince Gilligan para el final de la genial serie: "Breaking Bad". Actualmente se les suele citar como pioneros del "power pop", una definición bastante simplista —por no decir estúpida— cuando uno escucha discos como "No dice". Lo cierto es que, a pesar de su mala suerte y todas sus desgracias, Badfinger sí que consiguieron ser los nuevos Beatles: solamente basta con escuchar "I can’t take it", el tema que abría aquel "No dice" para percatarse de ello. Es difícil de entender cómo un tema así no se convirtió en un gran hit durante los setenta, pero es que además ningún otro grupo ha sonado tan próximo a los Beatles, nunca. Los juegos de voces, los arreglos, la estructura de la canción… a nadie le hubiese sorprendido encontrársela en mitad del mítico "Abbey Road" o el "White album". Lo realmente fascinante de Badinger es que, a diferencia de muchos imitadores de los Beatles, no sólo tenían un inconmensurable talento, sino que supieron captar la esencia de sus ídolos. Quizá no eran tan versátiles ni dominaban tantos registros com los "Fab Four", pero cuando querían sonar beatleianos no se trataba de una simple imitación, sino que lo llevaban en su ADN.


Fuentes:
Casi todo el artículo ha sido escrito por ©Emilio de Gorgot.
http://www.jotdown.es/2011/07/badfinger-la-maldicion-de-los-%E2%80%9Cnuevos-beatles%E2%80%9D/
http://rollingstone.es/noticias/por-que-breaking-bad-eligio-baby-blue-de-badfinger/
http://es.wikipedia.org/wiki/Badfinger
http://www.eluniversal.com.mx/notas/784382.html
http://www.applerecords.com/#!/images/Badfinger2
http://www.hipersonica.com/monograficos/badfinger-el-grupo-que-pudo-reinar-las-cenizas-de-breaking-bad

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