jueves, 7 de agosto de 2014

Inferno (2013) Una Novela de Dan Brown

Hoy tengo el placer de comentar la última novela que me he leído titulada "Inferno", escrita por el afamado novelista estadounidense Dan Brown, que a pesar de no tener el beneplácito de la crítica, ha vendido millones de ejemplares, y es responsable de uno de los bestsellers más vendidos de la historia, "El Código Da Vinci"; que incluso ha tenido su correspondiente adaptación cinematográfica dirigida por Ron Howard, y protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tatou.

Con "Inferno", Dan Brown vuelve a relatarnos una nueva aventura de su personaje estrella, Robert Langdon, el profesor de historia del arte y simbiología de la universidad de Harvard, que a diferencia de sus otras aventuras, esta vez se despierta amnésico en un hospital de Florencia, en el cual hay una organización que quiere matarle, y no sabe porqué razón.


Un punto de partida muy interesante que le brinda la oportunidad a Brown de jugar con el lector, impregnando el relato de suspense, y sorprendiéndole a cada capítulo. Luego está el tema de la ambientación, sin lugar uno de los puntos fuertes de esta novela, ya que trata la excelente obra literaria del maestro italiano Dante Alighieri "Inferno" (de ahí el título), esa que describe la visión del infierno y los pecados capitales, que como bien describe en el libro, ha sido muy influyente en la cultura popular y cultural, habiendo multitud de referencias en libros, canciones musicales, largometrajes, sirva como ejemplo la impresionante obra maestra de David Fincher "Seven", con Morgan Freeman y Brad Pitt de protagonistas; asimismo, cabe destacar la genial ambientación en las ciudades italianas, tanto Florencia como Venecia, en el que el autor nos describe con sumo detalle cada iglesia, museo, obra de arte, o historia, con verdadera pasión, y un alto conocimiento, que demuestra el gran trabajo de documentación realizado por el autor, y que hace de esta novela una lectura muy entretenida, a la par de enriquecedora.


En definitiva, Dan Brown vuelve a repetir la formula que le ha dado el éxito que atesora, cambiando sutilmente algunos matices en la concepción, y demostrando la enorme capacidad de hilvanar un thriller de forma notable, interesante y muy inteligente.

FRAGMENTO DEL LIBRO:

Los recuerdos comenzaron a tomar forma lentamente…, como burbujas emergiendo a la superficie desde la oscuridad de un pozo sin fondo.
«Una mujer cubierta con un velo.»

Robert Langdon la contemplaba desde el otro lado de un río cuyas turbulentas aguas estaban teñidas de sangre. En la orilla opuesta, la mujer permanecía de pie, inmóvil, solemne y con el rostro oculto por un velo. En la mano sostenía una cinta tainia que alzó en honor al mar de cadáveres que había a sus pies. El olor a muerte se extendía por todas partes.

«Busca —susurró la mujer—. Y hallarás.»

Langdon escuchó las palabras como si las hubieran pronunciado en el interior de su cabeza.

—¡¿Quién eres?! —exclamó, pero su boca no emitió sonido alguno.

«El tiempo se está agotando —susurró ella—. Busca y hallarás.»

Langdon dio un paso hacia el río pero advirtió que, además de estar teñidas de sangre, sus aguas eran demasiado profundas. Cuando volvió a alzar la mirada, los cuerpos que había a los pies de la mujer se habían multiplicado. Ahora había cientos, miles quizá. Algunos todavía estaban vivos y se retorcían agonizantes mientras sufrían muertes impensables… Consumidos por el fuego, enterrados en heces, devorándose los unos a los otros. Desde la otra orilla del río, Langdon podía oír sus angustiados gritos de sufrimiento. La mujer dio un paso hacia él y extendió sus delgadas manos como si le pidiera ayuda.

—¡¿Quién eres?! —volvió a gritar Langdon.

A modo de respuesta, la mujer fue retirando poco a poco el velo de su rostro. Era increíblemente hermosa y, sin embargo, también bastante más mayor de lo que él había imaginado. Debía de tener más de sesenta años, pero su aspecto era majestuoso y fuerte, como el de una estatua atemporal. Tenía una mandíbula poderosa, unos ojos profundos y conmovedores, y un pelo muy largo y plateado cuyos tirabuzones le caían sobre los hombros. De su cuello colgaba un curioso amuleto de lapislázuli con una serpiente enroscada alrededor de un bastón.

Langdon tuvo la sensación de que la conocía…, y de que confiaba
en ella. «¿Pero cómo?, ¿por qué?» Ella le señaló unas piernas que salían de la tierra y que pertenecían a algún pobre desgraciado que había sido enterrado boca abajo hasta la cintura. En el pálido muslo del hombre se podía ver una letra escrita en barro: «R.»

«¿Erre? —pensó Langdon, confundido— De… ¿Robert?»

—Ése soy… ¿yo?

El rostro de la mujer permaneció impasible. «Busca y hallarás», repitió.

De repente, comenzó a irradiar una luz blanca…, cada vez más y más brillante. Todo su cuerpo comenzó a vibrar intensamente hasta que, con el rugido de un trueno, estalló en mil astillas de luz. Langdon se despertó de golpe, gritando. Estaba en una habitación que tenía la luz encendida. Solo. Olía a alcohol medicinal y, en algún lugar, una máquina emitía un pitido que se acompasaba al ritmo de su corazón. Intentó mover el brazo derecho, pero un dolor punzante se lo impidió. Bajó la mirada y descubrió que una vía intravenosa colgaba de su antebrazo. Se le aceleró el pulso, y el pitido de las máquinas también se avivó.

«¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado?»

Langdon sentía un dolor intenso y palpitante en la parte posterior de la cabeza. Con cuidado, levantó el brazo libre y se tocó el cuero cabelludo para intentar localizar su origen. Bajo el pelo apelmazado notó las protuberancias de una docena o más de puntos recubiertos de sangre seca.

Cerró los ojos e intentó recordar el accidente.

Nada. Completamente en blanco.

«Piensa.»

Sólo oscuridad.

Fuentes:
Fragmento extraído del propio libro.
ISBN: 978-84-672-5664-2
http://es.wikipedia.org/wiki/Inferno_(novela_de_Dan_Brown)

No hay comentarios:

Publicar un comentario