lunes, 24 de noviembre de 2014

Crítica de "Open Windows", de Nacho Vigalondo


LA VENTANA INDISCRETA 2.0

El director cántabro Nacho Vigalondo, tras haber sido nominado hace unos años a los premios Oscar con su cortometraje "7:35 de la mañana", y a los Goya con su gran opera prima "Los Cronocrímenes", firma esta experimental cinta de suspense, titulada "Open Windows", siendo su tercera incursión detrás de las cámaras.

Vigalondo se apoya en las nuevas tecnologías, para conformar un fibroso entramado de intriga, con una premisa inicial que contiene muchos lazos en común con el clásico de Alfred Hitchcock, "La ventana indiscreta", aunque cambiando obviamente las formas; en otras palabras, es como una versión de ésta pero 2.0, es decir, a través de un ordenador y las redes sociales... hecho que la hace ser una propuesta original y arriesgada, dándole una vuelta de tuerca al clásico en su forma visual, pero manteniendo el espíritu 'voyeur' del clásico de Hitchcock.




Aparte de su impresionante puesta en escena, y un montaje notable, destaca el dúo protagonista, con un Elijah Wood en un rol que recuerda mucho al que realizó en "Grand Piano", y del que cabe decir que, a pesar de haber protagonizado una de las sagas más rentables del cine (la trilogía de "El Señor de los Anillos), está escogiendo papeles bastante arriesgados como este, o por ejemplo el del estiloso remake de "Maniac"; asimismo podemos destacar a la ex-actriz porno Sasha Grey, que a raíz de protagonizar hace diez años la película de Steven Soderbergh, "The Girlfriend Experience", viene desarrollando su carrera como actriz convencional con más o menos acierto, y un buen ejemplo de ello es su correcta actuación, dotando al personaje con las dosis necesarias de pánico y morbosidad.


Por contra cabe decir que va perdiendo fuelle a medida que avanza, habiendo algunos giros argumentales en su tramo final inverosímiles, y que desembocan en un final tramposo, que merma un poco el resultado final; además, esa novedosa factura técnica puede echar a más de uno hacia atrás, ya que toda la acción la vemos a través de la pantalla del ordenador del protagonista, y las sucesivas ventanas que se van abriendo (de ahí su nombre).

En conclusión, pese a sus altibajos, "Open Windows" es una película muy entretenida, con un planteamiento interesante, en el que Nacho Vigalondo demuestra estar capacitado y tener los recursos necesarios para construir una pieza de suspense de alto octanaje... aunque como los diamantes en bruto, aun le quedan algunas cosas por pulir.

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