lunes, 24 de noviembre de 2014

Entrevista a Sophie Lellouche, directora de "París-Manhatan"


El próximo viernes 28 de noviembre se estrena en las carteleras españolas "París-Manhatan", dirigida por Sophie Lellouche, que supone su debut como realizadora, y que además firma también el guión; asimismo, está protagonizada por Alice Taglioni (vista en "Cash"), Patrick Bruel (visto en "El nombre [Le Prenom]), y el maestro cinematográfico Woody Allen.

La historia se centra en Alice, una guapa y joven soltera farmacéutica que siente una insólita fascinación por Woody Allen. A pesar de que su soltería es un tema que no le preocupa en absoluto, su entorno familiar vive obsesionado por encontrarle pareja a toda costa, aunque en realidad ella desea a la pareja de su hermana. 

Como en los grandes amores, Víctor aparecerá en la vida de Alice sin previo aviso, al acudir para instalar una alarma de seguridad en la farmacia que Alice ha heredado de su padre. Su inesperado encuentro podría cambiar la vida de ambos…

Su directora, Sophie Lellouche, nos comenta a través de una entrevista los entresijos de su primera película...


La directora francesa Sophie Lellouche, con los actores
Patrick Bruel y Alice Taglioni, en un lance del rodaje.

¿De dónde surge su pasión por el cine? 

Es una pasión que se remonta a la infancia. Siempre me ha gustado inventar historias y adoraba que me las contaran. Mi atracción por la ficción también viene seguramente de una relación complicada con la realidad. Desear hacer cine es desear evadirse de la realidad y de lo cotidiano. Aunque el anhelo por hacer cine surgió muy pronto, pasar al acto ha exigido de mí muchos años. En 1999, realicé un cortometraje con GadElmaleh. Pero todavía me hicieron falta diez años más para que me atreviera a pasar al largometraje. Debido a mi falta de confianza, he comenzado un poco tarde. Por otro lado, ése es el tema del film. Estaba tan impresionada por mis modelos que me parecía imposible escribir una historia digna de esta profesión. Sorprendentemente, un día hallé la historia adecuada al imaginar un personaje.

Su heroína halla en la ficción las respuestas que no obtiene en la vida. Elabora su filosofía a partir del universo de Woody Allen…  

 Adoro el universo de Woody Allen. En él, la profundidad pasa a través del humor, la poesía, y la magia. En mi película, Alice habla a una fotografía de  Woody Allen que le responde. ¿Cuál es la frontera entre sueño y realidad? Me encanta inducir la magia en la realidad. Pero Alice no se me parece en nada, y su recorrido no tiene nada de autobiográfico. Aunque la haya creado, tiene su propia vida y no me pertenece en absoluto. Puede que eso parezca extraño, pero todos los autores lo sabemos: los personajes acaban por tener una coherencia, una vida que escapa a nosotros y de la que no somos más que testigos.    


¿Cómo surge la chispa que la lanza hacia adelante? 

Fue la confluencia entre el miedo al tiempo que pasa, que me empujó a dar el paso, y el descubrimiento de todos los recorridos que pueden llevar a la gente a hacer películas. Darme cuenta de que no había un camino único para mí me liberó de muchos complejos. He leído mucho y he frecuentado asiduamente la cinemateca. He podido darme cuenta de que todos y cada uno de los currículos son distintos, de que muchos directores de cine comenzaron tarde. Maurice Pialat y Gérard Oury han sido ejemplos muy positivos para mí. También he aprendido mucho gracias a Claude Lelouch, que fue el primero con quien trabajé. Habrán sido necesarios todo ese tiempo y esas experiencias para madurar y encontrar mi punto de equilibrio entre «saber» y «poder hacer». Una frase de Woody Allen, por lo demás presente en la película, tuvo gran resonancia en mí misma: «El talento lo da la ocasión. Lo que cuenta en la vida es el coraje.» 

¿Cómo ha elaborado su historia? 

 Aunque la comedia no sea un género fácil, es el que me dice más cosas. En la comedia, el romance permite a un tiempo el ensueño y el humor. Hay un rasgo común en todos los grandes realizadores que admiro, ya sean Lubitsch, Wilder, y Capra, o Rappeneau, Lelouch y Oury. Todos describen profundas relaciones humanas por medio de la comedia. Me siento próximo a eso. La comedia se sitúa siempre en la frontera del drama, es una cuestión de dosis. Siempre estamos al límite. El personaje de Alice podría ser esquizofrénico, del todo asocial, aunque, encerrada en un mundo, heroína positiva a su pesar, pues está del lado de la vida.   


Pese a ser la historia de una pareja, está cerca de un “ménage à trois”… 

Así es, esta historia se estructura en torno a tres personajes: Alice, Victor y el póster de Woody Allen. Alice mantiene una auténtica relación con ese póster. Es su mentor pero, ante todo, es una proyección de ella misma. Siempre se hace preguntas ante el póster, aunque es ella misma quien escoge las respuestas. Y no hallará respuestas cerca de él, sino frente a él; se atreve a formular preguntas que le hacen avanzar en la vida y que le permiten construirse. Victor será quien la llevará a la realidad.    

¿Por qué ha escogido a Woody Allen ?

Su universo es extraordinariamente rico. Alice halla en él la integridad que éste confiere a sus personajes. A título personal, y es mi único punto en común con Alice, Woody Allen me ha marcado. Hannah y sus hermanas fue el primer film de él que descubrí. Cuando iba saliendo del cine, ya tenía consciencia del impacto que el film iba a provocarme. Tras esta cinta, he visto todas las demás. Woody Allen se ha convertido en uno de mis realizadores preferidos, y también ha sido el único, a un tiempo guionista, director de cine y actor, capaz de devenir un personaje de mi historia. Su obra posee tal densidad que he podido robarle la filosofía necesaria para Alice. Durante la escritura del guión, he ido nutriéndome de su espíritu, de sus réplicas. Woody habla de todo lo que concierne a la vida, al amor, a la muerte, o a la relación con Dios, el todo evoluciona de una película a otra, y cada vez ofrece puntos de vista distintos. Cada uno de sus filmes revela un poco más su humanidad. 
El póster simboliza lo controvertida que es la vida para Alice. Para cada ocasión, ella encuentra una respuesta en Woody Allen, que no son por tanto verdades absolutas o inmutables, lo que la deja a su libre albedrío.   


Y en este proceder que Alice mantiene algo a parte del mundo, aparece Victor… 

Alice no le esperaba. Victor llega con sus alarmas, su locura, su franqueza, sus «pies en el suelo» estrechamente asociados a una gran generosidad. Me gustaba que fuera capaz, aunque no lo admita, de una gran generosidad ya que va a seguir a Alice en todos sus caprichos y sus locuras sin juzgarla. Victor es más maduro, más experimentado y en definitiva más sabio que Alice. Con todo, el espíritu de libertad de esta joven le emociona, a él, que se muestra pesimista y bastante fatalista. Ella le fascina porque en cierto modo ha triunfado donde él ha fracasado. Para escapar de su familia, él no ha sabido hacer otra cosa que hundir los puentes, en tanto que ella ha sabido poner una distancia. Alice le enseña que «se puede pertenecer a un grupo manteniéndose aparte». Alice es a la vez normal y auténtica, es esa autenticidad la que genera su originalidad. Victor le proporcionará un camino hacia la realidad, y ella le proporcionará esa realización por medio de la autenticidad.  

¿Cómo ha elegido a sus actores? 

Buscaba antes personalidad que estrellato, independientemente de que Alice y Patrick sean muy conocidos. Hace ya varios años, escribí a Alice para comunicarle mi deseo de trabajar con ella. Me encanta lo que es y lo que desprende. Su belleza solar aporta por añadidura un lado glamoroso a la pareja. Es un elemento esencial para que el público funcione. Alice es una gran actriz y su energía correspondía con la que deseaba para el film. Es capaz de devolver la pelota sin perder un ápice de su encanto, lo que es extremadamente raro. Me doy cuenta de que tanto Patrick como Alice son músicos. Alice tiene el ritmo, el tempo de la música, y por ello el de la comedia. Quería ese nerviosismo, ese dinamismo, ese sentido de la comedia, ese humor, ligados a la belleza y a una auténtica personalidad portadora de valores.  

Para dar con el intérprete de Victor, me puse en el lugar de las espectadoras preguntándome qué les vendría en gana ver en el cine. Siempre he sido una admiradora del Patrick actor, de su encanto, de su humor, y de su talento. No es imaginable que una mujer se le resista, y resulta que me interesaba mucho enfrentarle a este personaje que le pone precisamente en dificultades. Patrick y  Alice forman una pareja que me hace soñar, y eso es importante para mí.  



Alrededor de ellos hay otras parejas, la de los padres de Alice, la que ésta constituye con su hermana… 

En esta familia angustiada sobremanera que tiene miedo de todo, el padre, la madre y la hermana se dicen que se preocupan y que, por amor, están dispuestos a todo. Para ellos, sólo cuentan la seguridad y el bienestar de las hijas, con riesgo de no inquietarse en absoluto cuando es preciso… 

La pareja de los padres de Alice es muy importante. La interpretan Michel Aumont y Marie-Christine Adam. Michel tiene una humanidad con un aire de padre decepcionado y algo loco. Que este inmenso actor acepte actuar en una opera prima es un regalo magnífico. Su personaje es muy importante, pues hace que Victor contacte con su hija. Es el patriarca, tanto en la mesa como en la vida. Más allá del hecho de que quiera casar a su hija y hacerla feliz, percibe que Victor es «el bueno». Frente a él, Marie-Christine encarna a una madre maltratada por la vida, las dudas, que evidencia sus límites mientras se esfuerza por hacerlo lo mejor que puede. 

Para el personaje de la hermana, Hélène, me siento muy afortunada de haber podido contar con Marine Delterme. La sigo desde hace mucho, y había desaparecido en cierta medida. La echaba de menos. También posee esa energía. Exuda algo de profundamente femenino. Igual que en la película, para ella parece simple y fácil comportarse, peinarse y vestirse. La relación entre Hélène y Alice me llega muy hondo. Cara a cara, se exponen más allá de sus imágenes, y eso me parece muy bello.   

Usted tenía miedo de saltar a la dirección, y sin embargo se ha atrevido a pedirle al gran Woody Allen que actuara para usted…  

Woody Allen aparece en mi película, pero ¡no le dirijo en absoluto! Desde el principio, pensé que estaría bien contar con Woody Allen «en carne y hueso». Fui a presentarle mi proyecto. Su presencia en la película es surrealista. Se abre una puerta, y ¡aparece! Se mete en una limusina y luego regresa. Es mágico. Pensaba que al referirse a la magia en muchas de sus películas, y siendo él mismo un antiguo mago, había posibilidades de que aceptara, pero sobre todo anhelaba creérmelo. Para ser mi primer largo, disponer de Alice, Patrick, y además de Woody Allen ha sido una ocasión de la que ¡todavía no me he recuperado! Cada vez que veo la película, ¡me maravillo por la presencia de esos actores!  


Su puesta en escena también participa de ese espíritu de comedia glamorosa. ¿Cómo lo ha definido?  

De entrada, había el deseo de captar algo del ambiente de París, no mediante imágenes de postal, sino a través de los lugares y de las arquitecturas que restituyen ese encanto que hace de la capital una de las ciudades más admiradas del mundo. Deseaba quietud y poesía pues los enamorados como  Alice y Victor están solos en el mundo. A menudo hay planos generales, en ocasiones muy generales, pues el marco, completamente parisino, está abierto para su amor. No quería que estuvieran encerrados porque Victor ofrece la libertad, la posibilidad de mil vidas entre las cuales elegirán. Mientras que con  Vincent, el otro pretendiente, a menudo se establece el campo -  contracampo en un espacio ceñido ya que busca encerrarla. 

Hemos trabajado mucho la puesta en escena. Incluso los planos que podrían ser fijos contienen una dinámica que mueve al propósito. Quería una cámara  que no estuviera allá más que para instalar al espectador en el lugar de testigo privilegiado. Deseaba situar a los personajes en un marco. Para la farmacia de Alice, por ejemplo, visitamos una treintena de establecimientos. Con sus frascos y su decoración, parece una auténtica farmacia, aun añadiendo unos DVD y caramelos. Quería que tuviera ese aire a tienda de barrio, la típica tienda donde dependientes y clientes mantienen una relación cercana. 

¿Se acuerda de la primera escena rodada? 

Por motivos de planificación, comenzamos por las escenas con Woody Allen delante de la plaza. Extrañamente, no estaba en absoluto estresada. Se puede considerar un primer día de rodaje, con Alice Taglioni, Patrick Bruel y el mismo Woody Allen. Todos estuvieron tan profesionales como humanos. Sólo disponíamos de una hora para rodar todas las escenas con Woody Allen. Gracias a mi director de fotografía, Laurent Machuel, y a todo el equipo, todo fue de maravilla. Woody Allen se comportó con una humildad absoluta ante nuestra alegría de verle con nosotros. 


Tras este primer largometraje, ¿de qué se siente más satisfecha?  

Trabajar con los actores, con el equipo, constatar cada día que la historia que había imaginado cobraba vida ante mí ha sido de inmensa felicidad. Pero la jornada más memorable sin duda es la primera, con Woody Allen. He vivido intensamente cada segundo de ese 2 de abril de 2011. El tiempo era magnífico. Cuando desperté a la mañana siguiente, llovía. Todo aquello parecía un sueño.  
 Estoy encantada con lo que los actores han dado, que descubro en la pantalla y que ya no me pertenece. Tienen esa humanidad, esa generosidad, esa gentileza que esperaba para mis personajes. Se adhiere a ellos. Por otro lado, Alice y Patrick no han tenido que buscar demasiado para transmitir esos sentimientos que tienen en lo más hondo de ellos mismos. Los actores se han entregado totalmente a sus respectivos personajes, a los que aportan su propia música. Es un placer disfrutar de ellos…, ¡y yo la primera!   

¿Qué espera poder transmitir al público? 

Quiero proponer una historia ligera que no obstante hable de cosas serias, de un encuentro atípico pero que emocionará a mucha gente. Espero que el público salga del cine con ganas de enamorarse y de mirar a los otros sin juzgarlos. Todos hemos sido Alice y Victor en un momento u otro. Por eso me encanta el cine. Porque me permite vivir situaciones inéditas al tiempo que me despierta el interés por vivirlas en la vida real.

Fuentes:
Pressbook e imágenes cortesía de ©EMON
©Savor Ediciones S.A.
http://prensa.savor.es/
http://www.filmaffinity.com/es/film553332.html
http://www.elseptimoarte.net/peliculas/paris-manhattan-10278.html
http://mozinezo.hu/filmek/parizs-manhattan-paris-manhattan-2012.mozi

1 comentario:

  1. Me ha encantado! Tengo muchísimas ganas de verla. Enhorabuena por la entrevista!

    Saludos!
    Alberto
    www.spaguettisblog.com

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