lunes, 30 de marzo de 2015

Crítica de "Perdiendo el norte", de Nacho G. Velilla


EN BUSCA DE LA DIGNIDAD PERDIDA

Prácticamente todos nosotros hemos escuchado, más de una vez, que los jóvenes españoles actuales han tenido la ‘suerte’ de acceder a una formación, que nuestros antepasados jamás pudieron ni soñar con tener. Que son la generación con mayor nivel de estudios de la historia nacional y que también los más ‘preparados’. Aunque la realidad es más bien distinta, ya que las altas cotas de desempleo juvenil en España (hasta la friolera cifra de 26%), engrosadas por la crisis económica, ha propiciado que pase a ser denominada la 'generación perdida', sintiéndose frustrados, desamparados, e incluso 'engañados'. Porque ha ocurrido todo lo contrario a lo que esperaban que sucediese cuando iniciaron su etapa formativa, cuando creyeron firmemente en que tras sus estudios podrían obtener un 'buen trabajo', que sin lugar a dudas compensaría tantos años de esfuerzo y sacrificio. Así que en estos últimos años los jóvenes se han visto de alguna manera 'obligados' a emigrar a otros países, tanto europeos como americanos, en vistas de recuperar la 'dignidad' perdida, consiguiendo un empleo más acorde con sus estudios académicos. 



Sirviéndose de este concepto, el director Nacho G. Velilla, responsable de las exitosas series de televisión ('Siete vidas', 'Aida') y de filmes como 'Fuera de carta' y 'Que se mueran los feos', nos presenta la cinta que nos concierne, titulada "Perdiendo el norte", de la que cabe decir que es la película española más taquillera del 2015, con más de 800.000 espectadores.




Velilla construye una historia en la que el concepto de la 'generación perdida' sirve como pretexto para componer una ligera comedia de enredo de las de toda la vida, en la cual su principal reclamo es el notable trabajo de su elenco actoral, compuesto por Blanca Suárez como la chica protagonista, Yon González como el chico protagonista, acompañados por Julián López, Miki Esparbé, José Sacristán, Malena Alterio, Javier Cámara, Carmen Machi y Úrsula Corberó... siendo el más interesante de todos el personaje interpretado por Sacristán (a pesar de estar en un segundo plano), en el que sus diálogos punzantes (basados en la experiencia de una generación que apenas tuvo recursos) atice sin remisión a la perdida sociedad actual, que parece ser que haya involucionado hasta el nivel de repetirse la misma historia ya vivida en los tiempos del franquismo. Por lo demás, queda una simpática comedia ligera, con toques muy divertidos, que recuerdan a los propios vistos en sus anteriores películas. Mención especial para los simpáticos y desternillantes cameos de los televisivos Alberto Chicote (que encarna a un cura) y Arturo Valls (que sale en un programa parecido al de "Españoles por el mundo").




En conclusión, "Perdiendo el norte" es una estupenda comedia ligera, que podría haber sido mucho mejor de haber desarrollado el tono crítico sobre el preocupante tema de la emigración de los jóvenes y el desempleo.



Reseña en colaboración con el Portal Comarcal y Cineapolis CC El Teler de Ontinyent.

Si quieres leer la crítica a través de la página del Portal Comarcal:
http://www.portalcomarcal.es/opinion/articulos-de-opinion/2015-03-29-13-08-26.html

1 comentario:

  1. Hola Oscar!! Creo que esta vez te ha gustado mas que a mi, yo le doy bastantes palos en mi critica jeje Estoy de acuerdo en que el mejor con diferencia es Sacristán. Te dejo mi critica: http://ensuper8.blogspot.com.es/2015/03/en-proyeccion-perdiendo-el-norte.html

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