viernes, 11 de septiembre de 2015

Crítica de "Magical Girl", de Carlos Vermut

ALUCINANTE Y PERTURBADOR ROMPECABEZAS

Escribir la reseña de una película como "Magical Girl" es una tarea muy complicada, debido principalmente a que si se desentrañase algo de su premisa, podría destrozar el elemento sorpresa, algo indispensable para disfrutar al cien por cien de esta magnífica película. Su director, Carlos Vermut ya apuntó maneras con su interesante opera prima, titulada "Diamond Flash", en el que entremezclaba con bastante originalidad y surrealismo múltiples géneros, como drama, thriller, comedia y hasta algún toque de ciencia ficción; que la han convertido en una película de culto. Con "Magical Girl", Vermut ha conseguido perfeccionar su estilo creando un filme que roza la obra maestra, en el que todos los elementos están realmente brillantes, empezando por los actores: todos ellos soberbios, destacando una hipnótica Bárbara Lennie, interpretando fantásticamente a esa enigmática 'niña' de fuego, y que propició que se llevara un merecido premio Goya por su actuación; sin embargo, el que más me ha gustado es, sin lugar a dudas, el gran José Sacristán, realmente impresionante la maestría con el que aborda su personaje, atormentado por su pasado, y tras su 'punto de inflexión' (siendo uno de los puntos álgidos del filme), se muestra totalmente implacable, dando fe del talento interpretativo que atesora uno de los actores más grandes del cine español.


El guión es otro punto brillante, el cual está estructurado por capítulos, en el que en sus primeros veinte minutos no guardan relación aparente, y en el que poco a poco van encajando todas las piezas, al igual que esos puzzles gigantes que resuelve el personaje de Sacristán en el filme. Hay claramente tres hilos argumentales bien diferenciados, y en todos ellos, cada personaje acarrea lo suyo, y actúa en consecuencia; no obstante, el director al finalizar la película deja bien patente que cada acción contiene una reacción, y finalmente las cosas caen por su propio peso, teniendo cada uno lo que se merece. Al igual que ya hizo en su primera película, en "Magical Girl" también se dan cabida diferentes géneros, hecho que la convierten en toda una rareza, con ese encanto y aroma que desprende el cine de autor; que fácilmente se puede comparar con los más grandes de nuestro país, tales como Pedro Almodovar, Alejandro Amenabar, Luis García Berlanga o José Luis Garci, por citar algunos. Buena prueba de ello son los galardones de la Concha de oro y el premio al mejor director en el Festival de San Sebastián, y la reciente pre-selección para representar a España en los prestigiosos premios Oscar.


Su factura técnica también es otro de los elementos a destacar (y es que pensándolo detenidamente) todo en esta película es digno de destacar. Su montaje preciso, que propicia que la historia se desarrolle a fuego lento; la excelsa fotografía y ese juego de los colores, como los atuendos de Bárbara; la buena utilización de la banda sonora (destacando por encima de todas las canciones "La niña de fuego" y la japonesa "Magical Girl"); los pertinentes fundidos a negro; y las localizaciones, como son las viviendas de cada uno de ellos (todas ellas distintas y que describen claramente la condición social de cada individuo), así como algunos de los lugares: el hospital, el bar del barrio, la habitación del lagarto, y hasta aquí puedo llegar. Cada uno de los elementos tiene razón de ser, para componer esta espiral de talento, esta maravillosa obra.


Eso sí, posiblemente su único pero sea que no es un filme para todos los paladares, por su complejidad y 'rara avis'; aunque eso también podría ser otro punto a favor, porque su director demuestra que no quiere contentar a todo el mundo, sino que realiza la película que quiere hacer, sin maniqueísmos y manipulaciones políticamente correctas.


En definitiva, "Magical Girl" es una grandísima película, que se desmarca del resto de propuestas de nuestro cine, arrojando un soplo de aire fresco por su originalidad, inteligencia y valentía, permitiendo que el espectador sienta todo un flujo de emociones, y por consiguiente, convirtiéndose en toda una experiencia que no te deja para nada indiferente.

PUNTUACIÓN: ★★★★

No hay comentarios:

Publicar un comentario