lunes, 21 de septiembre de 2015

Recordando la Música de los Maravillosos '70s (Parte 4)


Seguimos con el serial de especiales dedicados a tratar las corrientes musicales de los músicos y grupos que componen la maravillosa década de los setenta...


BLACK SABBATH - Paranoid 1970
Cimentados en el blues-rock e influenciados por grupos como Cream, Jimi Hendrix Experience o Blue Cheer, la banda británica Black Sabbath es uno de los nombres fundamentales en la configuración del heavy metal con su aceración sónica, iteración en sus esencias rítmicas y basamento temático en universos tétricos y místico-satánicos.

Con su primer álbum homónimo ya consiguieron que las cejas se enarcaran en su nativa Inglaterra, que junto a los dos primeros álbumes de Led Zeppelin, fue el germen de una nueva forma de entender el rock: el heavy metal.

El disco que nos concierne, "Paranoid", segundo en su discografía, alcanzó directamente el número 1, y no es para menos, ya que se trata de uno de los grandes discos de Black Sabbath, en donde se configura una sombría perspectiva del género humano y su desarrollo en un contexto propicio a la violencia y la involución.

Sus canciones crean imágenes apocalípticas, bélicas, corruptas… con sonidos ásperos y ritmos contundentes. Las atmósferas son oscuras con instrumentación enérgica e iterativa con pluralidad de tempos. La sonoridad posee bases hard rock y blues rock en una orientación épica con ramalazos góticos. La voz expone un aspecto inquisitivo en sus ilustraciones y personajes definidos con un desasosiego en base a un panorama insano alimentado por las altas esferas de la sociedad (en especial la clase política) y el aborregamiento general del respetable.

Su dibujo afligido del ser humano contemporáneo y la sociedad que está construyendo se advierte en casi todos sus cortes, desde el antibelicismo de “War Pigs” o el desequilibrio emocional, derivado de su descontento existencial, en la frenética “Paranoid”, la estupenda balada de trazos psicodélicos “Planet Caravan”, rica en imaginería natural con un escenario celeste, plácido pero melancólico, con guitarra de apuntes jazzísticos, “Iron Man”, pieza con un sensacional riff en la que el hombre de hierro clama venganza contra esta humanidad violenta que sólo reacciona ante la amenaza del miedo y la propia vorágine de la vehemencia, o “Electric Funeral”, tema en el que subrayan su mensaje apocalíptico con una instrumentación que pondera con sus foscas texturas y aspecto amenazador la diatriba en contra del armamento atómico.





En “Hand Of Doom” abordan el tema de las drogas. Aunque la postura es claramente contraria con la muerte siempre al acecho, advierten su consumo como evasión de un contexto alienante y peligroso. De nuevo el tratamiento es ceñudo y ahora con mayores fundamentos blues-rock.”Rat Salad” es un corto y sencillo instrumental, de potente sonoridad y brillo para las seis cuerdas de Tony Iommi y, en especial, las baquetas de Bill Ward, que prologan la última pieza del álbum, un soberbio tema con jocosa lírica, exuberancia instrumental y temática de nuevo sobre el abuso en el consumo de drogas, punto y final para uno de los LPs cumbre de esta influyente formación británica.



Fuentes: 
http://www.alohacriticon.com/musica/grupos-y-solistas/black-sabbath/
http://www.alohacriticon.com/musica/criticas-discos/black-sabbath-paranoid/
https://en.wikipedia.org/wiki/Black_Sabbath
1001 Discos que hay que escuchar antes de morir, libro coordinado por Robert Dimery
ISBN: 978-84-253-4330-8


TALKING HEADS - Talking Heads: 77 1977
Talking Heads fue una de las formaciones más representativas de la new wave, con elementos de estilos como el punk rock, rock progresivo y el funk predominante en el ambiente británico de los años ochenta, el cual influyó (y sigue influyendo) en la música popular. Esta banda recibe la influencia cultural del Pop Art y el minimal, que se expresa en sus letras impregnadas de experiencia alienada y claves musicales experimentales y mínimas.

Encabezada por el músico David Byrne, la banda alcanzó los primeros lugares de las listas de ventas en gran parte de Europa y Estados Unidos. Puede resumirse su estilo y elegancia que destacó a esta agrupación en el filme "Stop Making Sense", que fue realizado en el teatro Pantages de Hollywood y dirigido por Jonathan Demme. Esta representación es aclamada como uno de los ejemplos más representativos de su género.

Formada en 1974 en la ciudad de Nueva York, la banda se llamó inicialmente The Artistics, y está formada por tres miembros, David Byrne (voz principal y guitarra), Chris Frantz (batería y percusión), y Tina Weymouth (bajo y coros). Los tres fueron alumnos de la Escuela de Diseño de Rhode Island. En una entrevista, Weymouth especificó cómo el grupo eligió el nombre Talking Heads: "Un amigo encontró el nombre en la guía de televisión, que explica el término usado por los estudios de televisión para describir el busto de una persona hablando acerca de 'todo contenido, nada de acción' ".

Se mudaron a Nueva York y fueron teloneros de The Ramones en el legendario club CBGB. En 1976, se unió Jerry Harrison (guitarra, teclados y voz), exmiembro de la banda de Jonathan Richman, The Modern Lovers. El grupo tuvo rápidamente una gran aceptación y firmó para Sire Records en 1977. El grupo lanzó su primer single, "Love - Building On Fire" en febrero de ese año.





Su primer álbum, "Talking Heads: 77" fue lanzado a continuación y no contenía el primer single. Empieza con “Uh-Oh, Love Comes To Town” una canción que mezcla un ritmo funk con la inusual voz de David Byrne y arreglos de xilófonos que nos dan a entender desde un inicio que el grupo desea abordar la nave de la experimentación musical; sin embargo, si se puede calificar de alguna forma a este disco, sería un clásico ejemplo de “Art-Punk” o “Art-New Wave”, y definimos el prefijo “art” como un deseo por extender los límites del rock en base a composiciones que incorporen elementos de otros géneros, como en este caso el funk, algo de jazz y un primer asomo de lo que en nuestros días los angloparlantes llaman “World Music” para referirse a música tradicional o étnica.

Otro aspecto que ubica a los Talking Heads dentro del espectro de banda de rock “artística” son sus letras, las mismas, que por ejemplo en la conocida canción “Psycho Killer” incorporan versos en francés, o que por ejemplo en el caso de “I Zimbra” incorporan algunas líneas del poeta Dadaísta alemán Hugo Ball. Cabe destacar que este fue el único álbum lanzado antes del comienzo de la relación de la banda con Brian Eno.



Fuentes: 
https://es.wikipedia.org/wiki/Talking_Heads
https://es.wikipedia.org/wiki/Talking_Heads:_77
https://viniloybits.wordpress.com/2013/07/19/talking-heads/


BOB DYLAN - Blood on the tracks 1975
Blood on the Tracks es el decimoquinto álbum de estudio del músico estadounidense Bob Dylan, que marcó el regreso de Dylan a Columbia después de su breve paso por Asylum Records. Posiblemente sea su obra cumbre, ya que está caracterizado por albergar canciones con letras que giran en torno a la angustia, la ira y la soledad, influidas por su reciente separación de su esposa, Sara; aunque el músico negó que las canciones fuesen autobiográficas, Jakob, vocalista y líder de la estupenda banda rock "The Wallflowers", e hijo de la pareja, declaró que "las canciones son mis padres hablando."

El álbum, que siguió al resurgimiento de la carrera musical de Dylan tras el lanzamiento de "Planet Waves", fue recibido con entusiasmo por la crítica musical, que lo calificó como uno de sus mejores trabajos. Al respecto, la revista Rolling Stone situó Blood on the Tracks en el puesto dieciséis de la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, mientras que Pitchfork Media lo seleccionó como el quinto mejor álbum de la década de 1970. A nivel comercial, el álbum alcanzó el primer puesto en la lista estadounidense Billboard 200 y el cuatro en la lista de discos más vendidos del Reino Unido. Es también uno de los álbumes con mayores ventas del catálogo musical de Dylan y ha sido certificado como doble disco de platino por la RIAA.

Se sabe que entró en los estudios que Columbia tenía en Nueva York el 16 de septiembre, con Phil Ramone como ingeniero de sonido, y que los músicos que le acompañaron fueron: Tony Brown (bajo), Paul Griffin (órgano y teclados), Charles Brown III, Eric Weissberg y Barry Kornfeld (guitarras), Buddy Cage (steel guitar) y Richard Crooks (batería). A lo largo de esos entre 3 y 9 días (varía según las fuentes consultadas) grabaron un total de 12 canciones, alguna de ellas en distintas versiones, y rápidamente se iniciaron los trabajos de postproducción. Cuando Dylan escuchó un primer corte del acetato original (prueba que se hace antes de empezar a fabricar los vinilos para ver como va a sonar el disco) se dio cuenta de que las sesiones de Nueva York no le acababan de satisfacer y que ese no era el sonido que deseaba para su disco, así que echó hacia atrás su publicación dejando a su discográfica compuesta y sin LP para el mercado navideño.

Fue precisamente en navidad, cuando regresó a Minnesota a visitar a la familia, el momento en el su hermano David Zimmerman,  tras escuchar el disco, le animó a que volviese a grabar alguno de esos temas con músicos locales. Los días 27 y 30 de diciembre se encerró en los estudios Sound 80 de Minneapolis para grabar de nuevo las seis canciones que no le gustaban de las sesiones anteriores (“Tangled up in blue”, “You’re a big girl now”, “Idiot wind”, “Lily, Rosemary and the jack of hearts”, “If you see her, say hello” y “Meet me in the morning”, aunque al final esta última no se incluyó y se mantuvo la grabada en Nueva York) y de inmediato se dio cuenta de que eso si era lo que andaba buscando. Tal vez en este hecho (temas de dos sesiones distintas y con músicos diferentes) se encuentre la grandeza del sonido del disco ya que su mezcla de blues y folk hace que en ningún momento un estilo u otro llegue a tomar el peso suficiente, surgiendo de ese binomio una sucesión de momentos mágicos que logran romper la monotonía que a veces tienen sus composiciones.





A toda prisa Columbia se puso manos a la obra y apenas 18 días después de terminar la grabación (el 17 de enero de 1975) se empezaban a vender las primeras copias. El disco logró el numero uno de ventas y con el tiempo ha sido reconocida como una de sus grandes obras (por ejemplo en la lista que elaboró la revista Rolling Stone sobre los 500 mejores discos de la historia ocupa el puesto 16, sólo superado por Highway 61 revisited en el 4 y Blonde on blonde en el 9). 

Una anécdota curiosa que refleja las dudas que acorralaban a Dylan en esos tiempos es que, tras haber escrito esas canciones a mediados de año y dado lo personal de su contenido, decidió consultar a una serie amigos para que le dieran su sincera opinión. El primero al que acudió fue a Neil Young en una visita a su casa en California y a este le siguieron unos cuantos más, y no deja de sorprender que por primera vez tuviese dudas sobre sus canciones. Lo normal es que su situación personal le estuviese provocando una gran inseguridad y que ante ella necesitase que otros le dijeran lo que él ya pensaba.

En definitiva, Blood on the tracks" es un álbum que surge desde las entrañas, sincero y emotivo como pocos. Duele escuchar como en las canciones “If You See Her, Say Hello” o “Idiot Wind”, Bob se abre al mundo y nos revela su vida, entonces bastante turbulenta en cuanto a su relación matrimonial, todo realzado con un sobrio tratamiento instrumental.



Fuentes:
http://www.alohacriticon.com/musica/criticas-discos/bob-dylan-blood-on-the-tracks/
http://revistatarantula.com/bob-dylan-sesiones-de-blood-on-the-tracks-nueva-york-septiembre-de-1974/
https://en.wikipedia.org/wiki/Blood_on_the_Tracks
https://en.wikipedia.org/wiki/Bob_Dylan#1970s


TEDDY PENDERGRASS - Teddy Pendergrass 1977
Hablar de Teddy Pendergrass es hablar de una de las voces más inconfundibles del soul, también uno de los precursores de la música disco; y a su vez, de una macedonia de éxitos, alegrías y desdichas que te harían pensar sobre la existencia de un dedo divino que juega con nuestro destino. Por otra parte, hablar de Teddy Pendergrass es hablar de una fuente de inspiración constante para multitud de beatmakers. Son innumerables las muestras de temas de este artista que han acabado siendo parte de álbums de hip-hop.

Desde muy pequeño, Pendergrass empiezó a demostrar sus habilidades musicales y comienzó a cantar en una iglesia con tan sólo dos años. Tras cumplir seis años, el joven Teddy se convierte en el nuevo miembro de All City Elementary School Choir. Se interesa por la batería y comienza tocando con diferentes formaciones de la ciudad hasta que se cruza con una oportunidad que no podría esquivar. The Cadillacs, un conocido grupo de Harlem que había conseguido destacar con el tema ‘Spedoo’, tiene libre el puesto de baterista y pronto, consigue hacerse con él. El grupo, terminaría fusionándose con The blue notes en 1970, creando Harold Melvin & The Blue Notes (de donde también se acabarían sampleando infinidad de muestras) donde pronto, nuestro protagonista abandonaría el lugar más retrasado de los escenarios para compartir el puesto de cantante con Harold tras abandonar el grupo una de las voces principales, John Atkins. El grupo consigue liderar las listas de éxitos norteamericanas con verdaderos hits como ‘The love i lost’ o ‘Wake up everybody’.

A pesar del gran éxito que obtuvieron, en el año 1976, Teddy Pendergrass decide abandonar el grupo y comenzar su carrera como solista debido a las diferencias creativas con Harold Melvin. Debuta con su álbum homónimo, editado por Philadelphia International Records que con sólo 8 temas, llegó a ser disco de platino. Este disco, se convierte años después, en fuente para diferentes beatmakers que buscan en los compases del álbum el sample perfecto. En 1995, unos jóvenes Mobb Deep editaban “The infamous…”, el segundo trabajo del dúo y que a la postre se convertía en uno de los trabajos más influyentes en el sonido de la Costa Este y que incluía el track, ‘Cradle to the grave’, fundamentado en un sample de “And if i had”, uno de los temas del disco debut de Teddy Pendergrass. Otra de las muestras más exitosas del disco homónimo de Teddy Pendergrass es la de “Easy easy got to take it easy”, uno de los ingredientes más importantes en el éxito del track ‘Not enough’ de Little brother. El productor, 9th Wonder, utiliza una pequeña muestra central del tema para componer un beat sencillo pero adictivo que viene como anillo al dedo tanto a Rapper Big Poh y Phonte como a Darien Brockintong, que sumaba su voz en esta pista.



Tras el éxito de su primer disco en solitario, la carrera del artista de Filadelfia continúa con la salida al mercado de “Life is a song worth singing”,“Teddy” y “TP” consiguiendo encadenar 4 discos de platino a los que acompañaría “It’s time for love”, disco de oro, en 1981. Temas como ‘Close the door’ (seguramente uno de los temas más sampleados del artista), ‘Come go with me’ o ‘Love TKO’ pelean por las cotas más altas en las listas de éxitos. El artista se convierte en la voz más sensual del panorama musical de los 70 gracias a la manera de interpretar sus éxitos, a su inconfundible voz, y a los conciertos exclusivamente para mujeres; sin embargo, en 1982 sufrió un grave accidente automovilístico en Filadelfia, como consecuencia del cual quedó paralizado de cintura para abajo. Tras el accidente, el artista fundó la fundación Teddy Pendergrass Alliance, dedicada a ayudar a las personas con lesiones de columna vertebral.

A lo largo de las décadas de 1980 y 1990 siguió lanzando diversos trabajos de estudio, hasta que finalmente, en el año 2006, Teddy anuncia su retiro del mundo de la música. Cuatro años después, fallecía a los 59 años de edad, tras luchar contra un cáncer de colon, en el Bryn Mawr Hospital de Filadelfia, la ciudad donde nació.


Fuentes:
Texto escrito en gran parte por Jesús Viruez, para 'Crypta Mgzne'


ANNE MURRAY - Love song 1974
En 1973, Anne Murray publicó su séptimo trabajo de estudio, titulado "Danny's Song", y a pesar de contar con seis discos en el mercado canadiense, Anne necesitaba un 'empujón' para lanzar su carrera a lo más alto. Así que se instaló en la ciudad de Los Angeles con la finalidad de que el afamado representante Shep Gordon, que por aquel entonces llevaba a artistas tan dispares como Alice Cooper o Groucho Marx, la representara. El propio Shep Gordon decía de ella: "Anne Murray es una cantante de folk que tiene una de las voces más puras que he oído encima de un escenario. Típicamente estadounidense, o mejor aún... canadiense." Así que a Shep se le ocurrió que diera un concierto en un conocido pub de la ciudad, llamado Troubadour. 

En aquella época, Alice Cooper tenía una pandilla de amigos, con la particularidad de ser inagotables bebedores, que se hacían llamar "Hollywood Vampyres", que protagonizaban maratonianas sesiones de alcohol en el famoso club Rainbow de Los Angeles. Sus integrantes eran el propio Alice Cooper, junto con los ex-Beatles John Lennon y Ringo Starr, el cantante de pop Harry Nilsson, Keith Moon (batería de The Who), y Mickey Dolenz (batería y cantante de The Monkees). Entonces Shep se desplazó al club Rainbow y les rogó que acudieran al concierto de Anne Murray en el Troubadour y se hicieran una foto con ella. Huelga decir que esa fue la época oscura de John Lennon y si alguien se fotografiaba con el mítico ex-Beatle se convertía automáticamente en una estrella; así que, finalmente, los 'Hollywood Vampyres' lo hicieron. 


La famosa fotografía de Anne Murray junto con los "Hollywood Vampyres", en el Pub Troubadour.
De Izq a Dch: John Lennon, Anne Murray, Harry Nilsson, Alice Cooper y Mickey Dolenz.



La propia Anne confiesa, que aquella fotografía, consiguió mucho más que cualquier otra cosa que hayan hecho por ella a lo largo de su dilatada carrera, ya que permitió que la prestigiosa revista 'Rolling Stone' le concediera una entrevista; también la convirtió en la chica del momento durante un par de semanas; y además conseguió que actuara en el célebre programa televisivo estadounidense "The Midnight Special", lanzando su carrera al estrellato.

En 1974, aprovechando el tirón mediático, lanzó su octavo disco de estudio, titulado "Love song", un maravilloso disco country-pop que atesora grandes temas; como el que da nombre al álbum, escrito por Kenny Loggins y que alcanzó el número 1 en las listas canadienses y el 5 en el Billboard magazine Hot Country Singles estadounidense; "Son of a Rotten Gambler" que fue número 3 en Canadá y 5 en Estados Unidos; el genial tema pop con pinceladas gospel "Just One Look"; además del delicioso cover de The Beatles, "You Won't See Me". Posiblemente éste sea su mejor álbum, ya que obtuvo un premio Grammy a la Mejor Interpretación Vocal Femenina. 

Cabe decir que Anne Murray fue la primera cantante solista femenina canadiense en alcanzar el número 1 en las listas de Estados Unidos, y también la primera en ganar un disco de oro; y a menudo es citada como la artista que allanó el camino para que otros cantantes canadienses adquirieran fama internacional, como KD Lang, Céline Dion y Shania Twain.



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