sábado, 31 de octubre de 2015

Crítica de "Marte (The Martian)", de Ridley Scott

NÁUFRAGO EN EL PLANETA ROJO

Ridley Scott siempre ha sido un director que le ha dado mucha importancia a la factura técnica visual y sonora en sus películas, creando toda una experiencia sensorial para el espectador; asimismo, también cabe decir que su trayectoria ha sido un tanto irregular, condicionada por sus tres primeros filmes, siendo estos "Los duelistas" (1977), "Alien, el octavo pasajero" (1979) y "Blade Runner" (1982), los cuales rayó la excelencia, y desde entonces, casi nunca la ha podido alcanzar, con la excepción de "Thelma y Louise" (1991) y "Gladiator" (2000); es más, en estos últimos años, ha estado bastante cuestionado debido a la baja calidad de sus filmes, como "El consejero" (2013), "Exodus: Dioses y reyes" (2014) y sobretodo la muy decepcionante "Prometheus" (2012), que evidenciaban una falta alarmante de creatividad y la pérdida de esa esencia que siempre le ha caracterizado, siendo filmes bastante descuidados y totalmente prescindibles. Con esta premisa tan desalentadora fui a visionar la última película de Scott, titulada "Marte (The Martian)"; aunque confieso, que tras ver el trailer, si que tenía conmigo algún resquicio de esperanza, que ésta podría ser la película que marcara el ansiado punto de inflexión en su reciente trayectoria, y recuperar algo de la entidad y talento que en teoría parecían perdidos.


El argumento, basado en novela de Andy Weir y con un guion escrito por Drew Goddard (responsable de dirigir la estimable película de culto "La cabaña del bosque"), gira en torno al astronauta Mark Watney, que durante una misión tripulada a Marte es dado por muerto tras una terrible tormenta, y posteriormente abandonado por la tripulación, que pone rumbo de vuelta a la Tierra; sin embargo, Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y completamente solo en el desolado planeta rojo. Con suministros escasos, deberá recurrir a su ingenio y a su instinto de supervivencia para encontrar la manera de comunicar a la Tierra que sigue vivo.


En primer lugar, destaca de sobremanera un elenco actoral repleto de grandes estrellas, encabezado por un Matt Damon descomunal, que se erige como protagonista absoluto, realizando una de las mejores interpretaciones de su larga trayectoria, en el que cabría señalar que carga con la película a la espalda en gran parte del metraje, y demuestra que es uno de los mejores actores del panorama cinematográfico actual. Nuestro náufrago se las debe de ingeniar usando su pericia y conocimientos científicos para poder sobrevivir en un ambiente hostil y solitario a millones de kilómetros de su hogar en la Tierra, sin quedarse de brazos cruzados, demostrando tener una valentía, y un afán de supervivencia, que no le hacen perder nunca la esperanza, a pesar de su grave situación; mientras que en la Tierra los responsables de la NASA, agentes del gobierno, científicos y demás, están de alguna manera maniatados y deben de ceñirse a las leyes preestablecidas y protocolos de seguridad, que en ocasiones son verdaderamente absurdos, y que la mayoría de las veces hacen peligrar la misión de rescate. En menor de medida, también podemos reivindicar a una cada vez más solicitada Jessica Chastain (en la que debo agregar que lleva estrenadas tres películas en un pequeño margen de tiempo); además del buen hacer de Chiwetel Ejiofor, Kristen Wiig, Jeff Daniels y Sean Bean (genial el guiño al 'Concilio de Elrond'), que le otorgan, aún más si cabe, categoría al filme.


La asombrosa factura técnica es otro de sus puntos a destacar, la cual Scott es capaz de mostrarnos un planeta rojo como nunca antes lo habíamos visto, siendo realmente impresionante e impactante, dado el increíble nivel de realismo; además, el diseño de las naves está muy logrado, y que a título personal me han recordado vagamente a las propias que realizó el maestro Stanley Kubrick para una de sus grandes obras: "2001 Odisea en el espacio". Su sentido del espectáculo y épica es verdaderamente brutal, siendo de todas todas... puro cine de evasión, en el que nuestro protagonista es equiparable al Tom Hanks de la genial película de Robert Zemeckis, "Naufrago"; no obstante, su tono jocoso, debido al optimismo que irradia el personaje de Damon, y que las dos líneas argumentales entre la Tierra y Marte se hayan repartido prácticamente a partes iguales, le restan ese desasosiego y soledad absoluta que sí mostraba la obra de Zemeckis, y que en un planeta extraterrestre podría haber dado mucho juego. Quizás sea este su único punto flaco y que le resta los puntos suficientes para que no alcance el nivel de obra maestra; pero con todo, huelga decir que es una película notable.


En consecuencia, "Marte (The Martian)" es el mejor largometraje de Ridley Scott en mucho mucho tiempo, que pese a sus dos horas y media de duración resulta muy entretenido, con una factura técnica y unas interpretaciones brillantes, que de forma irremediable la convierten en una de las mejores películas del año. Eso sí, espero que no constituya el canto del cisne de su director y recupere el talento innato que atesora, el mismo que propició que en las postrimerías de la década de los setenta y principios de los ochenta nos regalara auténticos clásicos del cine moderno.



Reseña en colaboración con el Portal Comarcal y Cines AXION CC Plaza Mayor de Xàtiva.

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