martes, 7 de junio de 2016

Crítica de "Corazón gigante", de Dagur Kári

BONDAD INFINITA...

Situado en el extremo noroeste de Europa, a escasos mil trescientos kilómetros de las costas británicas, no cabe duda que Islandia es un país peculiar. A pesar de ser un país pequeño, y no tener una industria cinematográfica prolífica, no por ello las escasas películas que nos llegan del país más norteño carezcan de calidad. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en "Rams (El valle de los carneros)", que el pasado año 2015 obtuvo la Espiga de Oro (a la Mejor película) en la Seminci del Festival de Valladolid, así como el premio a la mejor película (Un Certain Regard) en el prestigioso Festival de Cannes.


La película que nos concierne, titulada aquí en España "Corazón gigante" ("Fúsi" en su versión original, que es el nombre del protagonista, siendo digamos un título más que acertado), es otra muestra de que en Islandia también se realiza buen cine.


Su premisa se centra en precisamente en Fúsi, que a sus 43 años, es un hombre inadaptado, con sobrepeso, que nunca tuvo novia y cuyo único interés son las batallas de la Segunda Guerra Mundial, que reproduce en miniatura en el apartamento en el que vive con su madre. Un día recibe un cupón para acudir una escuela de baile, donde conoce a Sjöfn, una mujer solitaria, como él, y con profundas heridas psicológicas.



Lo que más destaca de esta pequeña gran película es la inmensa bondad que rezuma su protagonista, interpretado de forma magistral por Gunnar Jónsson, que construye un personaje entrañable, repleto de matices y tremendamente cándido y sensible. Fúsi podría ser el claro ejemplo de que las apariencias no son lo que parecen. Él es un gran hombre, más bien enorme... pero en todos los sentidos, ya que su enorme cuerpo contiene un alma aún más grande, más bien infinita. Sus compañeros se meten con él, y a pesar de ello, es incapaz de buscar cualquier tipo de venganza o afrenta... hasta incluso se presta a ayudar a alguno de aquellos, como de perdonar lo imperdonable al irresponsable padre de aquella niña que vive al lado de su casa. Podríamos afirmar en este sentido, que Fúsi es una especie de niño grande; sin embargo, a pesar de tener esa personalidad tan especial, vive (o mejor dicho, sobrevive) inmerso en la rutina más absoluta. Todo cambia cuando conoce a Sjöfn, una mujer de la que se enamora hasta las trancas y le cambia totalmente su existencia, permitiéndole salir de la monotonía permanente y teniendo una ilusión por la que vivir. Esa mujer (aunque sea algo inestable), le da ese pequeño empujón que le faltaba para madurar y dejar de lado a esa personalidad de niño inocente. Él ayuda a pecho descubierto a todo aquel que lo necesita, sin pedir nada a cambio... y su gran bondad nos enternece el corazón. En resumidas cuentas, su gran mensaje y valores morales, sumados a la gran delicadeza con la que su director Dagur Kári nos relata la historia, hacen de esta película una propuesta más que interesante, y a la par recomendable.

PUNTUACIÓN: ★★★½

2 comentarios:

  1. Interesante. Victoria Abril también rodó una interesante película en Islandia: 101 Reykiavik. E Islandia le impactó positivamente como país. https://youtu.be/0woSDRUSnho

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