jueves, 15 de septiembre de 2016

El Principito. Una película de Mark Osborne

El pasado viernes 9 de septiembre se estrenó en las carteleras españolas una de las historias más entrañables de todos los tiempos: la obra maestra de Antoine de Saint-Exupéry "El Principito"; la cual cabe decir que ha sido adaptada por primera vez a la gran pantalla, de la mano de Mark Osborne, el codirector de la película nominada al Oscar "Kung Fu Panda".

La amistad entre una Niña a la que su exigente madre está preparando para vivir en el mundo de los adultos y su vecino, un anciano Aviador, bondadoso y excéntrico que revela a su nueva amiga un mundo extraordinario donde todo es posible. Un mundo que él conoció hace mucho tiempo gracias al Principito. Ahí es donde empieza el viaje mágico y emocional de la Niña al universo del Principito que le lleva a reencontrarse con su infancia y acaba comprendiendo que lo más importante son las relaciones humanas, y que sólo se ve bien con el corazón porque lo esencial es invisible a los ojos.



"El Principito" de Antoine Saint-Exupéry se publicó por primera vez en 1943 y se han vendido más de 145 millones de ejemplares en todo el mundo, la cual está considerada como la obra más famosa de Saint Exupéry, el aristócrata, escritor, poeta y pionero de la aviación de nacionalidad francesa. El relato es el libro francés más leído y más traducido. Fue elegido mejor libro del siglo XX en Francia. Traducido a más de 250 lenguas y dialectos (así como al braille), y se ha convertido en uno de los libros más vendidos jamás publicados. 


Saint-Exupéry (29 junio 1900 – 31 julio 1944) se exilió a Norteamérica tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y antes de la contienda había sido un piloto comercial de éxito. Escribió tres de sus obras más conocidas, incluyendo "El Principito", cuando residía en Estados Unidos, a pesar de su salud precaria y de sufrir un gran estrés. Antes de "El Principito", unas memorias del autor recogían sus experiencias como piloto en el Desierto del Sahara. Fueron esas experiencias las que le sirvieron de inspiración para escribir e ilustrar "El Principito". Entre sus escritos relacionados con la aviación están "Correo del sur," "Vuelo nocturno" y "Viento, arena y estrellas". Desgraciadamente, Saint-Exupéry no pudo disfrutar del éxito de la publicación de su libro. Tras incorporarse a la guerra en 1943, desapareció en 1944 mientras realizaba un vuelo de reconocimiento sobre el Mediterráneo para las Fuerzas francesas de Liberación. En 2004 se descubrieron los restos de su avión junto con un brazalete propiedad del autor, en la costa de Marsella.


Para crear la película se apeló a un equipo internacional de profesionales de la animación de París y Montreal. El mundo de la Niña y su Madre tiene el estilo «muy adulto» propio de la animación generada por ordenador (CGI). Se utiliza de forma muy inteligente y sirve de marco a la fábula clásica del Principito, que cobra vida con una técnica de animación ‘stop-motion’ muy «infantil» que simboliza la mirada y la imaginación de la Niña.


El largo y gratificante proceso de adaptar la obra clásica de Saint-Exupéry y transformarla en una película de animación moderna comenzó hace más de ocho años, cuando los productores franceses Aton Soumache, Dimitri Rassam y Alexis Vonard consiguieron el visto bueno de Olivier d’Agay, presidente del Legado Saint-Exupéry, para desarrollar un largometraje basado en la obra: «Comprendimos la enorme responsabilidad que conlleva hacer justicia a esta novela intemporal, tan querida por gentes de todo el mundo», dice Soumache. «Todo el que lee el libro extrae su propia impresión personal sobre 'El Principito' y su mundo, así que es imposible hacer una adaptación sencilla. Recuerdo que mi padre me leyó el libro antes de que empezara a ir al colegio, y muchas personas sienten una poderosa conexión personal con esta obra. Así que para nosotros era muy importante encontrar un director que pudiera imaginar una nueva forma de abordar el libro».


El productor Dimitri Rassam señala: «Como el libro es tan popular y tan querido por todo tipo de público, estábamos obligados a encontrar un director que fuera muy respetuoso con la obra, pero que también pudiera ofrecer una visión entretenida a la vez que audaz. Era importante que el equipo creativo fuera respetuoso con los fundamentos del libro, pero sin sentirse atado».


Tanto Soumache como Rassam creen que les tocó la lotería cuando el director estadounidense Mark Osborne accedió a dirigir la película. «Al principio, Mark no quería saber nada porque era un trabajo demasiado importante, pero sabíamos que podía hacerlo muy bien», dice Soumache. «Ya había dirigido ‘Kung Fu Panda’ para DreamWorks que contaba con dos elementos fundamentales de la cultura china —Kung Fu y el panda— y la película fue muy bien recibida en China. Había encontrado la forma de tomarse el tema muy en serio. Cuando accedió a dirigir 'El Principito', le dio muchas vueltas. Seis meses después, regresó con una visión que nos dejó alucinados».


Osborne había creado una nueva historia en torno al material original, que permitía a todos revisitar 'El Principito' a través de los ojos de la Niña. «Tuvimos mucha suerte de contar con Mark. Es un director con mucho talento y una visión muy clara de lo que quiere hacer», —dice Soumache—. «Poder contar la historia del Príncipe utilizando la animación stop-motion añade otra capa maravillosa a la película. Vemos cómo las famosas ilustraciones de Saint-Exupéry cobran vida de manera real y tangible.»


«Al comienzo de la película, cuando la Niña descubre el libro del Aviador, vemos ese mundo del stop-motion a través de sus ojos, y es un momento muy emotivo», —señala Soumache—. «Sientes una conexión muy fuerte entre el mundo animado por ordenador de la Niña y el universo stop-motion del Principito. Es un maravilloso homenaje al libro». «En primer lugar, Mark quería hacer una gran película, pero también le tenía un inmenso cariño al libro y a su mensaje», —puntualiza Rassam, y añade—. «He visto la película muchas veces, y lloro cada vez. Como padre de una hija de tres años, me conmueve muy profundamente, lo mismo que les ocurrió a mis padres cuando me leyeron el libro cuando era pequeño. El Principito une a la familia alrededor de una gran historia. Creo que ese es el sentido de nuestra película».

Fuentes:
Pressbook e imágenes cortesía de ©Wanda Visión

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