martes, 6 de septiembre de 2016

Entrevista a Neeraj Ghaywan, director de "Masaan"

El próximo viernes 9 de septiembre se estrena en las carteleras españolas "Masaan", dirigida por Neeraj Ghaywan y que trae el drama sobre dos familias atrapadas en las restricciones hinduistas. Benarés, la ciudad santa a orillas del Ganges, no tiene compasión con aquellos que no respetan las tradiciones. Deepak, un estudiante de un barrio pobre, se enamora perdidamente de una chica de una casta superior. Devi, una universitaria cuyo comportamiento se sale de lo establecido, intenta superar la desaparición de su primer amante, mientras su padre, Pathak, es víctima de la corrupción policial y pierde el sentido de la moral. Y el niño Jhonta busca una familia. Cuatro personajes en busca de un futuro mejor, atrapados entre la época moderna y las tradiciones, y cuyos caminos están a punto de cruzarse.

Su director Neeraj Ghaywan nos desgrana los entresijos de su opera prima, a través de una entrevista proporcionada por Golem:



El director Neeraj Ghaywan, en una foto de archivo.

¿Cómo nació el proyecto?

Todo empezó cuando aún trabajaba en una empresa. Un amigo mío me habló de los ghats de incineración en Benarés, donde la tradición manda incinerar los cuerpos a la orilla del río Ganges. Me dijo que los hombres que queman los cuerpos carecen de sentimientos. La idea me sorprendió y le pregunté qué pasaría si un joven de un ghat se enamorase de una chica de una casta superior. No podría confesarle su amor. Un día, el cuerpo de la joven llega a su ghat para ser incinerado. ¿Cómo reaccionará? Hasta entonces, incinerar era un gesto maquinal, los cuerpos eran objetos, no le tocaban emocionalmente. Pero de pronto, tiene delante el cuerpo de la mujer que ama. Quise explorar los sentimientos de ese chico cuando debe incinerar a un ser amado. Me interesó la ironía de la situación.

¿Empezó inmediatamente a escribir el guión?

No exactamente. Tenga en cuenta que me costó mucho esfuerzo acabar los estudios superiores en una de las grandes facultades de Empresariales en India. Encontré un trabajo muy bien remunerado y mis padres estaban muy orgullosos. Como quería trabajar en cine, me contrató una productora, pero mi frustración aumentaba. Tenía la sensación de que malgastaba mi vida y no paraba de llorar... Pero no dejaba de pensar en la historia del chico del ghat. Conocí al director Anurag Kashyap, al que le gustaba lo que había escrito acerca de películas extranjeras. Le dije que no aguantaba más y me contestó que no se podía tener lo mejor de dos mundos, que debía escoger. En ese momento estaba preproduciendo su siguiente película y me ofreció ser su asistente. Me sentí muy honrado, pero pensaba que no estaría a la altura. Insistió: "Inténtalo, así lo sabrás".

Volví a la empresa y presenté la dimisión. Llamé a mis padres, les dije lo que acababa de hacer y que no me casaba. Casi les da algo. Estuvieron seis meses sin hablarme porque dejaba un muy buen puesto para ser un simple asistente.


¿Y qué ocurrió luego?

Mi vida cambió de golpe. En cuanto tomé la decisión, empecé a escribir guiones en general francamente malos. Fui asistente de Anurag Kashyap durante dos años y medio para la película Gangs of Wasseypur, y acabé ocupándome del making-of de la película. Fue mi educación cinematográfica. En ese periodo, nunca dejó de perseguirme la historia del chico del ghat, siempre estaba conmigo. Por fin me decidí y le pedí a Varun Grover, un amigo mío de Benarés, que escribiera el guión conmigo. Tardamos aproximadamente un año en redactar la primera versión, pero no quedé totalmente satisfecho. Al estar muy influido por Michael Haneke y los hermanos Dardenne tengo un enfoque documentalista y siento la necesidad perentoria de documentarme a fondo sobre el tema central de la historia. Así que fuimos a Benarés, donde hablamos y entrevistamos a muchas personas que habrían podido ser los personajes, y reescribimos el guión completamente porque nos parecía que habíamos dejado fuera muchas cosas. De hecho, ni siquiera en la India se sabe mucho de las personas que incineran los cuerpos. Por eso pensé que debíamos ser muy exactos. Y al documentarnos, la historia se transformó.

A través de los dos protagonistas, realiza una declaración de principios muy clara de la situación de los jóvenes en la India actual. ¿Cree que el futuro de la juventud india no está del todo claro?

Queríamos que la historia transcurriera en una ciudad pequeña - según los estándares indios - y queríamos que se viera bajo otro prisma. En la mayoría de películas indias acerca de ciudades pequeñas, se enseña la pobreza y paisajes maravillosos. Nos apetecía mostrar una ciudad tal como es actualmente, al borde del cambio, en la que hay jóvenes ingenieros usando Facebook que se sienten atrapados en una trama socioeconómica. Todos los protagonistas de la película quieren escapar. Devi, por ejemplo, quiere dejar un entorno opresor, pero lo que más me gusta del personaje es que nunca se disculpa por lo que ha hecho. Solo se siente mal por el chico. En cualquier sociedad conservadora como la nuestra, sigue estando prohibido tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Devi no se somete a esa regla, incluso la llamaría una feminista. No suelen verse mujeres sexualmente liberadas en el cine indio, pero no está en la historia por esa razón, sino porque me pareció un personaje genial. Mientras nos documentábamos, reunimos a veinte chicas y les preguntamos cuántas veces veían a sus novios y si se acostaban con ellos, y todas reconocieron que veían pornografía. Estábamos atónitos. Devi nació de esas chicas. Deepak también surge a partir de alguien que conocimos. Es un estudiante brillante, el único miembro de la familia que va a la universidad. En el fondo, no son tan rebeldes, ambos son humildes e íntegros. Devi siente que debe devolver el dinero a su padre. Y Deepak se enfrenta a un dilema: si vende el anillo, podrá ayudar a su familia, pero perderá el único recuerdo de la chica a la que amará eternamente. Los dos están atrapados.


Deja patente que las diferencias entre las clases sociales son enormes. ¿La historia de amor entre Deepak y Shaalu sigue siendo imposible hoy en día?

Durante el proceso de documentación, nos confirmaron que tocar a los muertos se considera envilecedor y que solo deben hacerlo los miembros de la última casta. Desde luego, hay una diferencia social entre Deepak y Shaalu, pero la verdadera diferencia tiene que ver con las castas a las que pertenecen. Shaalu es una chica progresista y le parece un prejuicio estúpido, pero es consciente de que sus padres no aceptarán a Deepak y está dispuesta a fugarse con él. Shaalu es una chica que pertenece a una clase culta, como lo demuestran sus conocimientos de poesía. Me apetecía citar poemas en hindi.

Discriminan a Devi por ser mujer, es obvio. ¿Quería dejar claro que se abusa de la mujer en India?

Sinceramente, estoy harto de que las películas indias se limiten a enseñar la pobreza o a gente exótica, o que giren en torno a un tema político, social o demográfico. ¿Por qué una película no puede limitarse a contar una historia? Si quisiera mostrar la realidad, haría un documental. Me interesan las relaciones. Ahora bien, no negaré que la película hace alusión a que una mujer educada está mal vista por la sociedad. Por ejemplo, su compañero de trabajo le pide directamente que se acueste con él, tratándola con el desprecio más absoluto. La sociedad india es patriarcal y en general no se permite a las mujeres que salgan solas. Los hombres son muy sexistas y se sienten incómodos en grupos con mujeres. Creen que las mujeres progresistas quieren dejarles en ridículo y que lo mejor es rebajarlas. El coguionista y yo defendemos la igualdad de género.

#foto3
También deja claro que algunos policías son corruptos.

Le preguntamos a un agente de policía acerca de esas manzanas podridas y reconoció que algunos policías se comportan como el comisario de la película. Basta con amenazar a alguien con deshonrarle para sacarle dinero. El comisario se presenta en la casa vestido de civil; legalmente, no tiene por qué ir allí.

¿El profesor encarna la tradición en una sociedad sumida en el cambio?

La verdad, si hubiese sido un auténtico oficiante, habría sido muy conservador y la solución habría sido casar a Devi para evitar el deshonor. Pero no queríamos a alguien tan convencional. Por eso es un antiguo profesor que ahora vive una vida apartada y tranquila. Es un hombre educado, progresista, que acaba por aceptar lo que hizo su hija, aunque le cuesta. Cuando se echa a llorar en su regazo, demuestra que entiende el dilema de Devi. En cierto sentido, intercambian papeles y Devi se convierte en madre.

La muerte parece planear por encima de todos los personajes. ¿Le parece un tema importante?

También estaba muy presente en uno de mis cortometrajes. Tradicionalmente, se demuestra tristeza y dolor ante la muerte de alguien, pero lo que nadie parece entender es que la muerte aporta sabiduría. Ocurre un poco lo mismo con la primera separación, es muy dura, terrible, pero la segunda vez no lo es tanto. Siempre se aprende algo del dolor. La película, tal como la veo, es una historia de iniciación en la que el dolor puede ser positivo y no implica necesariamente la desgracia más total. Además, Benarés es conocida como la ciudad de la muerte, y se dice que si alguien muere en Benarés, encuentra la salvación. Por eso era muy importante que la historia transcurriera en esa ciudad.


Ninguno de los dos protagonistas habla mucho. Dan la impresión de interiorizar muchas cosas.

Porque han sufrido un desgarro social. Devi está convencida en lo más profundo de su ser que su padre es el culpable de la muerte de su madre. Deepak pertenece a la clase más baja, todos sus amigos proceden de otra clase social. Tiene miedo de que acaben reprochándoselo. Se siente inseguro.

La película no tiene nada que ver con Bollywood. ¿Hay sitio en India para películas diferentes, de arte y ensayo?

No veo mucho cine de Bollywood. Está hecho para un público muy específico y no me atrae. Actualmente en India hay directores muy innovadores. El contenido cuenta cada vez más y los espectadores empiezan a disfrutar de películas con buenos guiones; se están cansando de las canciones y los números de baile. Creo que una película debe conmover al público y ser realista, pero el realismo no tiene por qué ser aburrido.


¿Por qué buscó productores franceses?

Primero busqué en India, pero no encontré a nadie. Es muy difícil que alguien quiera financiar una película como esta. Fui a Sundance porque es un escaparate internacional. Guneet Monga, la productora de Dabba (The Lunchbox), me recomendó que intentara buscar una coproducción. Hizo llegar el guión a Mélita Toscan du Plantier cuando estaba en India. A su regreso a Francia fundó la productora Macassar Productions con Marie-Jeanne Pascal. Leyeron el guión y les gustó. Llegaron a un acuerdo con Arte y Pathé, tuvimos mucha suerte.

Fuentes:
Entrevista obtenida del Pressbook.
Pressbook e imágenes cortesía de ©Golem Distribución S.L.
http://www.image.net/  By ©Getty Images

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