lunes, 31 de octubre de 2016

Entrevista a Ken Loach, director de "Yo, Daniel Blake"

El pasado viernes 28 de octubre llegó a las carteleras españolas la última película del gran cineasta británico Ken Loach, titulada "Yo, Daniel Blake", que acallaba los rumores de que su anterior película, la estupenda "Jimmy's Hall" iba a ser su última incursión detrás de las cámaras.

Su premisa se centra en Daniel Blake (Dave Johns), un carpintero de casi 60 años que por primera vez en su vida se ve obligado a acudir a los servicios sociales. Al caer enfermo por problemas cardíacos, solicita ayuda al Estado, para poder subsistir. Comenzará entonces toda una odisea, ya que Daniel se verá atrapado en un laberinto burocrático; y es que, a pesar de que el médico le ha prohibido trabajar, la Administración le obliga a encontrar un empleo o de lo contrario recibirá una sanción.

En su camino se cruzará con Katie (Hayley Squires), una madre soltera de dos niños, también con unas complicadas circunstancias personales. Juntos intentarán superar la difícil situación, enfrentándose a unas exigencias burocráticas que se convertirán en un infierno para ambos.

Su director, Ken Loach, nos desmenuza todas las claves de su interesante última película, en una entrevista proporcionada por Caramel Films:


El director británico Ken Loach, en el set del rodaje.

Había rumores de que JIMMY'S HALL iba a ser tu última película. ¿Era cierto? Y en caso afirmativo, ¿qué te convenció para hacer YO, DANIEL BLAKE?

Decir eso fue una imprudencia. Hay tantas historias que contar. Tantos personajes que describir... 

¿Qué hay en la raíz de la historia?

La historia universal de las personas que luchan por sobrevivir fue el punto de partida. Pero después, los personajes y la situación tienen que basarse en la experiencia vivida. Si nos fijamos bien, todos podemos ver la crueldad consciente que aplica el Estado cuando acude en ayuda de los que están desesperados y el uso de la burocracia, la intencionada ineficiencia de la burocracia, como arma política: "Esto es lo que sucede si no trabajas; si no encuentras trabajo sufrirás las consecuencias". La rabia que esconde esa afirmación es lo que motivó la película.


¿Cuando empezaste a documentarte?

Siempre había querido hacer algo en mi ciudad natal que es Nuneaton, en el centro de los Midlands. Así que Paul y yo fuimos a hablar con gente de allí. Yo colaboro con una ONG llamada Portal, que está dirigido por una amiga, Carol Gallagher. Ella nos presentó a una serie de personas que no había podido encontrar trabajo por diversas razones, siendo la más obvia que no hay suficientes puestos de trabajo. Algunos trabajaban para  agencias de trabajo temporal con salarios inseguros y no tenían dónde vivir. Uno de ellos era un muchacho muy simpático que nos llevó a su habitación en una casa compartida que le proporcionaba Doorway y la habitación era dickensiana. Había un colchón en el suelo, una nevera y poco más. Paul le pidió si sería muy grosero ver lo que había en la nevera. El dijo que no y abrió la puerta: no había nada, ni leche, ni galletas, nada. Le preguntamos cuándo había sido la última vez que se había quedado sin comida y nos dijo que la semana anterior estuvo cuatro días sin comer. Hambre pura y dura. Así que estaba desesperado. Tenía un amigo que trabajaba para una agencia. La agencia le había dicho a su amigo a las cinco de la mañana que fuera a un almacén a las seis en punto. No tenía transporte, pero logró llegar. Le dijeron que esperara y a las seis y cuarto le dijeron: "Hoy no hay trabajo para ti". Le enviaron a casa sin dinero. Esta humillación constante y la tremenda inseguridad es algo que puede verse en la película.

A partir del material que reuniste y de las personas a las que conociste, ¿cómo lo convertiste en una narración? 

Esa es probablemente la decisión más difícil porque se pueden contar tantísimas historias. Habíamos hecho muchas sobre jóvenes -FELICES DIECISÉIS fue una de ellas- y pensamos que a menudo, la difícil situación de las personas mayores pasa desapercibida. Hay una generación de personas que fueron trabajadores manuales cualificados y que ahora están llegando al final de su vida laboral. Tienen problemas de salud y no volverán a trabajar porque no son lo suficientemente avispados para saltar de un trabajo a otro. Están acostumbrados a una estructura laboral más tradicional así que están perdidos. No pueden enfrentarse a la tecnología y de todas formas tienen problemas de salud. Deben hacer frente a evaluaciones para recibir subsidios en las que se decide que eres apto para trabajar cuando en realidad no lo eres. Toda la estructura burocrática, una estructura impenetrable, destruye a la gente. Hemos escuchado muchas historias sobre esto. Paul escribió el personaje de Daniel Blake y el proyecto se puso en marcha.


Y tu argumento es que la estructura burocrática es impenetrable en sí misma...

Sí. Ahora las Oficinas de Empleo no están para ayudar a la gente, están para poner obstáculos a esas mismas personas. Hay un orientador laboral al que no se le permite decir a la gente los puestos de trabajo disponibles ya que antes tienen que ayudarles a encontrar trabajo. Hay previsiones sobre el número de personas que serán sancionadas. Si los entrevistadores no sancionan al número suficiente de personas, ellos mismos entran en los "'Planes de Mejora Personal". Orwelliano, ¿verdad? Todo esta información proviene de personas que han trabajado en el Ministerio de Trabajo y Pensiones, en las Oficinas de Empleo, que han formado parte de sindicatos... Los testimonios son innumerables. Con la aplicación de un régimen sancionador la gente no podrá vivir con el dinero que tienen y de ahí surgen los bancos de alimentos. Y parece que el gobierno está bastante satisfecho con la irrupción de estos bancos de alimentos. De hecho, hablan de poner orientadores laborales en los bancos de alimentos. Esto quiere decir que los bancos de alimentos están cayendo en manos del Estado como parte de su mecanismo para combatir la pobreza. ¿Qué clase de mundo hemos creado?

¿Crees que es una historia que habla de lo que ocurre en nuestro tiempo?

Creo que tiene implicaciones más amplias. Se remonta a la Ley de los Pobres, la idea de que hay pobres que merecen trabajar y otros no. Hay que obligar a la clase obrera a trabajar por temor a la pobreza. Hay que instigar a los ricos para que quieran obtener beneficios cada vez mayores. La clase política ha utilizado conscientemente el hambre y la pobreza para obligar a la gente a aceptar el salario más bajo y más inseguro fruto de la desesperación. Los pobres tienen que aceptar la culpa de su pobreza. Esto lo vemos en toda Europa y más allá.


¿Cómo fue el rodaje en los bancos de alimentos?

Fuimos a varios bancos de alimentos juntos y Paul fue a otros él solo. La historia de la película que discurre en el banco de alimentos se basa en un incidente que contaron a Paul. Los bancos de alimentos son horribles. Ves a gente desesperada. Estábamos en un banco de alimentos de Glasgow y un hombre se acercó a la puerta. Asomó la cabeza, echó un vistazo y después se fue. Una de las mujeres que trabajaba allí fue tras él, porque era evidente que necesitaba comer. Pero no pudo hacer frente a la humillación de entrar y pedir comida. Y creo que esto pasa a menudo.

¿Por qué decidiste ambientar la película en Newcastle?

Fuimos a varios lugares. Fuimos a Nuneaton, Nottingham, Stoke y Newcastle. Conocíamos muy bien el Noroeste porque habíamos trabajado en Liverpool y Manchester, así que pensamos que teníamos que intentarlo en otro sitio. No queríamos ir a Londres porque entraña enormes problemas y además es bueno salir de la capital. Newcastle tiene una gran riqueza cultural. Es como Liverpool, Glasgow, que son grandes ciudades de la costa. Tienen muchas posibilidades visuales y cinematográficas, una cultura muy expresiva y el acento es muy pronunciado. Hay un gran sentido de la resistencia; las generaciones de luchadores han dado lugar a una potente conciencia política.


Describe el personaje de Daniel. ¿Quién es y cuál es su situación?

Dan es un hombre que fue carpintero, un artesano experto. Ha trabajado en obras de la construcción, para pequeños constructores, ha sido carpintero a destajo y sigue trabajando la madera porque le gusta. Pero su mujer ha muerto, él ha tenido un ataque al corazón grave y casi se cae de un andamio; le han ordenado no trabajar y todavía está en rehabilitación, por lo que recibe un subsidio de desempleo. La película cuenta la historia de cómo trata de sobrevivir en esa situación una vez que le declaran 'apto para trabajar'. Es fuerte, tiene sentido del humor y está acostumbrado a no hablar de cosas personales.

¿Y quién es Katie?

Katie es una madre soltera con dos niños pequeños. Ha estado viviendo en un albergue de Londres pero las autoridades locales le han encontrado un piso en el norte del país cuyo alquiler se inscribe en su prestación por vivienda. Eso significa que las autoridades locales no tienen que pagarle la diferencia. El piso está bien aunque necesita algunos arreglos. Pero Katie se sale del sistema y los problemas surgen inmediatamente. No tiene familia cerca, ni ayuda, ni dinero. Katie es un realista. Sabe que su primera responsabilidad es sobrevivir, sea de la forma que sea.


Gran parte de la historia trata sobre una burocracia asfixiante. ¿Cómo lo dramatizaste?

Espero que lo que permita seguir la historia es que se trata de un concepto que resulta familiar a casi todo el mundo. Hay que hacer frente a una burocracia que es evidentemente estúpida, diseñada para que nos volvamos locos y que genera frustración y situaciones de comedia negra. Creo que si puedes contar eso con sinceridad, si logras que se comprenda el subtexto de lo que dice la gente a los dos lados de un escritorio o de un teléfono, surge lo que tiene de cómico, de cruel, y también lo que tiene de trágico. 'Los pobres son culpables de su pobreza': esto es lo que protege el poder de la clase dominante.

¿Haces películas con la esperanza de conseguir un cambio y, si es así, ¿qué significa en el caso de YO, DANIEL BLAKE?

Bueno, es el viejo adagio: "Agitar, Educar, Organizar". Puedes agitar con una película; no puedes educar mucho, pero sí puedes hacer preguntas; y no puedes organizar nada pero puedes agitar las conciencias. Y creo que agitar es un fin fantástico porque ser complaciente sobre cosas que son intolerables es inaceptable. Personajes atrapados en situaciones donde surge un conflicto implícito, esa es la esencia del drama. Y si puedes encontrar ese drama en cosas que no sólo son universales sino que tienen que ver con lo que está ocurriendo en el mundo, entonces mejor que mejor. Creo que la rabia puede ser muy constructiva si puede utilizarse; esa rabia que deja a los espectadores con algo sin resolver en sus mentes, algo que hacer, algo que plantea un desafío.


Este año es el 50 aniversario de CATHY COME HOME. ¿Qué similitudes hay entre esta película y aquella?

Son dos historias de personas cuyas vidas se ven seriamente perjudicadas por la situación económica. Es una idea a la que volvemos una y otra vez, pero es especialmente cruda en YO, DANIEL BLAKE. Está claro que el estilo de hacer cine es muy diferente. Por supuesto la manera de hacer cine es muy diferente. Rodamos CATHY con una cámara de mano. Montábamos una escena, la rodábamos y ya está. La película se rodó en tres semanas.

En esta película los personajes se analizan con mayor detalle. Vemos cómo Katie y a Dan llegan a situaciones extremas. Al final, su alegría natural y su resistencia no son suficientes. Está claro que el mundo que muestra esta película es mucho más cruel que el de Cathy. La economía de mercado nos ha llevado inexorablemente a este desastre. No podía ser de otra manera. Genera una clase trabajadora que es vulnerable y fácil de explotar. Los que luchan por sobrevivir se enfrentan a la pobreza. Es culpa del sistema o es culpa de la gente. No quieren cambiar el sistema, por lo tanto tienen que decir que es culpa de la gente.

Si echamos la vista atrás, no deberíamos sorprendernos de lo que ha pasado. La única pregunta es: ¿qué hacemos al respecto?

Fuentes:
Entrevista extraída del Pressbook
Pressbook e imágenes cortesía de Caramel Films

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