sábado, 31 de diciembre de 2016

Comanchería. Una película de David Mackenzie

La historia de Comanchería es, a primera vista, muy simple: dos hermanos con mala suerte roban bancos para saldar sus deudas, y serán tenazmente perseguidos por un legendario Texas Ranger a punto de retirarse. Pero por debajo de las dos claras líneas entrelazadas de la trama, se encuentran las corrientes que profundizan en la lealtad, la familia y los ciclos históricos, la masculinidad y la forma en que un nuevo mundo de codicia sin rostro está colisionando con el viejo oeste individualista. Todo esto pasó a primer plano en un guion lleno de humor y humanidad escrito por Taylor Sheridan, quien es conocido tanto por interpretar al ayudante del sheriff David Hale en la exitosa serie Sons of Anarchy, como por ser el autor de la aclamada por la crítica y nominada al Oscar, Sicario.


De entrada, podríamos decir que el origen de este thriller de atracos nos recuerda a El gran robo del tren de 1903, y desde entonces, parece que cada generación ha reproducido sus propias visiones del género, a menudo con mucha frialdad atmosférica. Como muchos de sus predecesores, Comanchería se construye como un enfrentamiento entre los representantes de la ley y los violadores de la ley en las desoladas zonas fronterizas del extremo suroeste de Estados Unidos. Pero ahí es donde terminan las comparaciones. Esta no es la típica película de “roba bancos”que veía tu padre, con los malos con sombrero negro y sheriffs respetables. Esto es un Western remezclado, moralmente complejo y mordaz,ambientado en un nuevo Oeste donde los bancos atracados son ahora los más degenerados y crueles villanos de la historia.

El director David Mackenzie en el set de rodaje.
La película es la novena obra del galardonado director británico David Mackenzie - cuyo trabajo incluye Convicto, Hallam Foe, Obsesión o Young Adam - y le ha llevado a nuevos lugares, geográfica y cinematográficamente. Se ha rodeado de un gran reparto para poder representar a estos tejanos, y aporta su propio estilo distintivo a los páramos americanos: visceral, muscular y emocionalmente crudos y, sin embargo, profundamente compasivos hacia los personajes que los afrontan, ya sea en un cruce o al final del camino. Haciéndose eco del paisaje inquietante de la historia, Mackenzie adopta tanto el alcance como la cruda intimidad para fusionar el lirismo de esta obra con humor y tensión a partes iguales, en esta carrera de fondo entre perseguidores y perseguidos.


Mackenzie dice: "Como realizador siempre me siento atraído por las historias que no son blanco o negro en términos de matices morales... así que uno de los elementos que me interesaban de esta película era esto que yo llamo 'la criminalidad redentora', donde la gente buena hace cosas malas por buenas razones. Creo que hay algo realmente interesante en ese equilibrio, y esto es definitivamente un área que me atrae como director de cine, y en particular en esta película."


Como un director que ha abordado diferentes tipos de historias, Mackenzie también se sintió atraído por la idea de combinar géneros clásicos americanos, pero que rara vez se combinan en una historia que desafía las expectativas. "La película es una preciosa mezcla de todo –ya sabes, no hay demasiadas comedias Western de robos de bancos que también sean Road movie", observa Mackenzie.


Mackenzie nos trae con Comanchería algo más que una actualización de la típica película de atracadores renegados. Es un canto a la hermandad y la lealtad familiar, una elegía por los sueños perdidos y la tierra robada, un retrato de los valores rupestres en el crepúsculo de su desvanecimiento y un sondeo de cómo las personas se quedan atrapadas en las expectativas de quien se supone que deberían haber sido. En una época de cambios rápidos, hasta en la América profunda, la película nos plantea profundas cuestiones sobre nuestras herencias y legados personales.


El oscuro ingenio de la película, los personajes desesperados y los temas contemporáneos quedan dibujados por un extraordinario cuarteto de actores que dan vida a dos parejas de hombres comprometidos el uno con el otro hasta el final. Chris Pine y Ben Foster retratan a dos hermanos como el yin-yang y que, a pesar de tomar muy diferentes caminos, vuelven a unirse para arreglar las cosas. Y Jeff Bridges y Gil Birmingham interpretan a dos Rangers de Texas, cuya carga de racismo se contradice con la profundidad de su conexión sin palabras.


Para la productora Carla Hacken, presidente de Sidney Kimmel Entertainment, la película se manifiesta a la vez atemporal y actual.Una idea tan antigua como robar a uno para pagarle a otro actualizada con ejecuciones bancarias. "Esta es una historia de ladrones de bancos, pero también es inusualmente relevante para nuestro tiempo por la cantidad de familias que pierden sus casas por los bancos." Ella describe. "Al mismo tiempo, los hermanos Tanner y Toby son una especie de Caín y Abel. Tiene todos los elementos viscerales de un thriller de atracos, pero con las emociones viscerales de una lucha entre miembros de una misma familia."


La productora Julie Yorn, que supervisa la producción en LBI Entertainment, dice que todos los elementos se juntaron para hacer  de Comanchería una rica mezcla de emoción e intriga. "Tienes la voz del guionista Taylor Sheridan, la magia como director de David Mackenzie y estas fantásticas actuaciones de Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster y Gil Birmingham -los cuales parecen trabajar juntos en equilibrio y se complementan entre sí," Yorn observa. "En el fondo, la película trata de hermanos que reclaman sus tierras y su patrimonio - que es un concepto profundamente americano."

Comanchería se estrenó en nuestras carteleras el pasado viernes 30 de diciembre.

Fuentes:
Pressbook e imágenes cortesía de ©Vértigo Films
http://www.vertigofilms.es/
http://www.filmaffinity.com/es/film934874.html
http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-206412/

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. A decir verdad, sí!!! Tiene muy buena pinta y es posible que esté en los próximos premios Oscar.

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