lunes, 1 de mayo de 2017

Análisis de la serie "Por trece razones" ¿Porqué se suicidó Hannah Baker? (SPOILERS)

El acoso escolar (o también conocido como "buying") ha existido siempre; sin embargo, en estos últimos tiempos, con la irrupción de las nuevas tecnologías, se ha incrementado el número de casos del maltrato físico y psicológico en los centros educativos. En la actualidad, hay una mayor sensibilidad social por el tema, por lo que el problema se conoce y se divulga mucho más.

Una buena manera de concienciar a todos, tanto a padres, madres, alumnos y docentes, es a través de los documentales, y sobre todo las series de televisión, siendo sin duda un medio muy potente para que el espinoso tema del acoso escolar cale a todos (y más en los jóvenes). Esto es algo que la popular plataforma de vídeo bajo demanda Netflix sabe muy bien, siendo capaz desde su irrupción de gestionar y crear muchos de los últimos fenómenos televisivos del panorama seriéfilo actual, en el que son especialistas en darle al público los contenidos que quieren ver. Cómo ejemplo, se pueden citar series tan exitosas como "House of cards" (Beau Willimon, 2013), "Orange is the new black" (Jenji Leslie Kohan, 2013), "Narcos" (Chris Brancato, Eric Newman y Carlo Bernard, 2015) o "Stranger things" (Matt Duffer y Ross Duffer, 2016) que se erigieron como las ficciones más destacadas en el año de su estreno. 

En este año 2017, tras el fenómeno que supuso "Stranger things" el pasado año, todo parece indicar que "Por trece razones" (13 Reasons Why) ocupará el espectro en el que la crítica y el público converjan ante uno de esos fenómenos de la temporada que no te puedes perder, generando simultáneamente, una multitud de artículos, críticas y opiniones de diversa índole (como ésta que estás leyendo) que ayudan a acrecentar aun más si cabe el fenómeno.


La pregunta que nos podríamos plantear es si la temática que propone la ficción, independiente de sus intenciones para remover conciencias, es un mero golpe de efecto consumado con todo tipo de mecanismos efectistas o si, por el contrario, es capaz de trazar una historia compleja que consiga estremecer nuestras entrañas. Una vez vista toda la temporada (en dos ocasiones además), me atrevería a afirmar, sin miedo a equivocarme, que estamos ante una de las series de televisión más importantes de esta década, debido al tema que trata, y por supuesto, por la forma en que lo trata. (1)
Hola, soy Hannah. Hannah Baker. Así es. No toques lo que sea que estés usando para escucharme. Soy yo, en vivo y en estéreo. No daré más pases ni haré bises y, está vez, no aceptaré peticiones. Coge algo para picar y ponte cómodo porque estoy a punto de contarte la historia de mi vida. La razón por lo que me vida se terminó. Y si estás escuchando esta cinta… eres uno de los motivos…
No se puede detener el presente, ni tampoco rebobinar el pasado. El único modo de llegar a conocer el secreto… es darle al PLAY. Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra, al llegar un día a casa, una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación (siete en total) que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. 
A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que son trece las razones por las cuales ha decidido quitarse la vida, trece caras de cassette y que, por ello, son trece las personas que deben escucharlas. Él es una de ellas. “Es un juego muy sencillo: primero las escuchas y luego las pasas” dice Hannah en la primera cara. ¿Qué razones son esas y qué tiene que ver él con ellas? 
A medida que el joven Clay las vaya escuchando, se irá obsesionando con las grabaciones y hasta recorrerá la ciudad con un mapa que ella misma le ha proporcionado. Pero he aquí un viaje distinto del esperado, un viaje donde el punto de llegada es precisamente el mismo que el de partida y en el que solo hacen falta unos nuevos ojos para verlo todo como por vez primera. Hannah irá desgranando poco a poco su vida en un intento de poner de manifiesto las consecuencias, grandes o pequeñas, de las cosas que hacemos y dejamos de hacer, y que cambian el mundo a veces sin darnos cuenta.
Selena Gómez con los actores Katherine Langford y Dylan Minnette, en el set de rodaje de la serie.
Este es el punto de partida de la serie, inspirada en la novela homónima de Jay Asher, y producida por la célebre cantante y ex-niña prodigio Disney Selena Gómez (junto a su madre Mandy Teefey).

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A PARTIR DE ESTE PUNTO, SI NO HAS TENIDO OCASIÓN DE VER LA SERIE, TE RECOMIENDO QUE DEJES DE LEER ESTE ARTÍCULO, PORQUE VA A HABER MUCHOS SPOILERS QUE VAN A REVELAR GRAN PARTE DE LOS ACONTECIMIENTOS QUE OCURREN A LO LARGO DE TODA LA TEMPORADA. 

AVISADO QUEDAS!!!

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De entrada, podemos destacar su increíble factura técnica, con un uso muy inteligente de la fotografía y los colores en pantalla para que el espectador pueda discernir entre los flashbacks (que cuentan los hechos que llevaron a Hannah Baker al suicidio) y los acontecimientos que se dan lugar en el presente. De igual modo, el hecho de que nuestro protagonista Clay Jensen tenga un pequeño accidente con la bicicleta, propicia que su herida en la frente sirva también como un ingenioso recurso para diferenciar el presente del pasado. 



En lo que se refiere a la historia cabe decir que es sencilla, que bien se podría entender como la carta de suicidio de Hannah Baker, que en vez de estar plasmada en un papel está grabada con su propia voz a través de unas cintas de cassette; sin embargo, a pesar de ser sencilla, está narrada a la perfección, en el que destaca lo bien construidos que están todos los personajes implicados. Esa novedosa forma de relatar los hechos propicia que cada episodio mantenga al espectador expectante de lo que acontece en pantalla, sosteniendo magníficamente la intriga por saber quiénes están involucrados en las cintas, y todos los actos que han realizado para que nuestra protagonista haya decidido su fatal desenlace.



Se pueden destacar, también, el elenco de actores al completo, tanto los jóvenes como el plantel de adultos. La debutante Katherine Langford y Dylan Minnette son, sin lugar a dudas, el gran descubrimiento de la serie. Ellos se encargan de dar vida a Hannah Baker y Clay Jansen. Katherine es una actriz australiana sin apenas referentes en televisión; por otro lado, Dylan lo hemos podido ver de forma episódica en series como "Perdidos" o "Scandal" (así como en la película "No respires" de Fede Álvarez). Ambos perfilan sus personajes de maravilla, atesorando una química y talento interpretativo impresionantes. El resto de actores jóvenes destacan bastante, como Christian Navarro, que da vida a Tony Padilla; Alisha Boe como Jessica Davis; Brandon Flynn como Justin Foley; Miles Heizer como Alex Standall; Ross Butler como Zach Dempsey; Devin Druid como Tyler Down; Ajiona Alexus como Sheri Holland; Steven Silver como el odioso Marcus Cole; y Michele Selene Ang y Justin Prentice como la repelente Courtney Crimsen y el vomitivo Bryce Walker, respectivamente.



En lo que se refiere a los adultos, destacan Derek Luke como el orientador del instituto Kevin Porter; Steven Weber como el director del instituto Gary Bolan; Amy Hargreaves y Josh Hamilton como Lainie y Matt Jensen, padres de Clay; así como Kate Walsh y Brian d'Arcy James que interpretan a Olivia y Andy Baker, padres de Hannah.



Aunque lo que realmente destaca y ha convertido a "Por trece razones" en una de las series más importantes de la década, es el tema que trata (tal y como os decía al principio del artículo). Ya que a pesar de ser una obra de ficción, tanto esta serie como el libro en que se basa, los hechos que relata se asemejan muchísimo a la realidad. Así que en este sentido, la serie es tremendamente realista; es decir, que no frivoliza ni banaliza los diferentes temas que trata, tales como el buying, los abusos sexuales y el suicidio. A medida que van avanzando los episodios, todos esos abusos y vejaciones sobre la protagonista van en aumento, pasando de una simple e inocente broma a delitos propiamente dichos; algo que refleja a la perfección el documental (también de Netflix y que de paso os recomiendo encarecidamente) "Audrie & Daisy" (Id., Bonni Cohen y Jon Shenk, 2016), centrado en el suicidio e intento de suicidio de Audrie y Daisy respectivamente, ocasionados por los abusos sexuales y el ciberbullying (2) que sufrieron, y del que cabe puntualizar que comparte numerosos puntos en común con la serie.



Como se ha dicho anteriormente, es una serie muy realista, ya que no escatima en mostrar sin tapujos las sendas violaciones que sufren tanto el personaje de Jessica como el de Hannah (es verdaderamente escalofriante ver en su violación  como a través de sus ojos pierde toda su humanidad); y sobre todo, el suicidio, la manera tan explícita, brutal y dolorosa de cortarse las venas, en un corte transversal que hiela la sangre... muy difícil de digerir... y es que un suicidio no es ninguna broma, es un tema muy serio y controvertido, algo que los responsables de las serie han querido dejar bien claro. Del mismo modo es estremecedor cuando los padres de Hannah descubren a su hija sin vida en la bañera; una escena que sin duda te deja el alma hecha añicos. 




Debido a su crudeza, la serie ha levantado muchísima polémica, la cual ha sufrido las críticas de varios usuarios, expertos en salud mental y organizaciones que trabajan en la prevención de suicidios por su manera de representarlo. La responsable de la asociación australiana Headspace, ha señalado que desde su organización, tildan de "nociva" la manera en que la serie ha tratado el suicidio y consideran que puede convencer a muchos adolescentes de que el suicidio es la solución a sus problemas. (3) 


Por otro lado, el director ejecutivo de Suicide Awareness Voices of Education, Dan Reidenberg, en declaraciones a The Huffington Post, asegura que la serie no debería haber mostrado el suicidio de Hannah: "He visto la serie y me horroricé por las formas gráficas y sensacionalistas en las que representaban la vida de Hannah". El suicidio es un problema creciente entre los adolescentes, según un estudio del Centro de Control de Prevención y Reidenberg ha tratado de explicar el motivo de las críticas a la ficción de Netflix: "Las personas vulnerables que están en este rango de edad pueden verse en Hannah. Los adolescentes con trastornos mentales pueden tener dificultades para ser tomados en serio. Podrían ser vistos como 'dramáticos', o su comportamiento sólo podría atribuirse a su etapa de la vida. Pero la salud mental es un problema real, y la forma en que el suicidio es retratado en 'Por trece razones' puede trivializar ese hecho. La escena de muerte de Hannah podría inspirar actos de imitación". (3)


Hay que mencionar, además, que Shannon Purser, la actriz que interpretaba a Barb en "Stranger Things", una de las series más exitosas de la pasada temporada, ha cargado contra la controvertida ficción de Netflix a través de la red social Twitter. Purser cree que las escenas más explícitas de la serie, pueden impulsar a personas depresivas o que sufren algún tipo de abuso a cometer suicido: "No recomendaría ver 'Por trece razones' si actualmente tienes pensamientos suicidas o de autolesión, o si fuiste víctima de un abuso sexual". (3)



Por otra parte, el guionista Nic Seff ha confesado sentirse "sorprendido" por las reacciones y ha querido aclarar sus intenciones, contestado a las críticas a través de Vanity Fair: "Cuando hablábamos sobre representar el suicidio de la protagonista, nos parecía que era la oportunidad perfecta para mostrar cómo es realmente un suicidio. Se trataba de enfrentar a los espectadores a la realidad de lo que sucede cuando te lanzas desde un edificio en llamas hacia algo que es mucho peor". Y considera que no han cometido ninguna irresponsabilidad sino todo lo contrario: "lo más irresponsable que podríamos haber hecho es no enseñar la muerte". (3)



A su vez, Seff asegura que la serie es un proyecto necesario y con un gran potencial: "ofrecer esperanza a los jóvenes, hacerles saber que no están solos, que alguien los recibe. En 'Por trece razones', la historia de una chica de escuela secundaria que se quita la vida, vi la oportunidad de explorar temas de ciberacoso, agresión sexual, depresión y lo que significa vivir en un país donde las mujeres son devaluadas en la medida en que un hombre que se jacta de abusar sexualmente de ellos todavía puede ser elegido presidente. Y, más allá de todo eso, reconocí el potencial de la serie para explorar valientemente y sin fisuras las realidades del suicidio de los adolescentes y los adultos jóvenes". (3) 



Al mismo tiempo, un representante de Netflix ha contestado a las críticas con unas declaraciones a The Washington Post en las que asegura que cuatro profesionales de la salud mental fueron consultados sobre el material de la serie y tanto el episodio como las escenas relacionadas con el suicidio contienen una advertencia. Asimismo, Netflix también produjo un episodio extra titulado "Por trece razones: Más allá de las razones" (13 Reasons Why: Beyond the Reasons), que incluye información sobre salud mental y maneras de obtener ayuda. (3)



"Por trece razones" es una serie con una trama muy elocuente a varios niveles; y que además, retrata todo el espectro de la problemática que genera. Por un lado, los personajes de Alex y Tyler nos muestran como algunos chicos también son víctimas, ya sea por la presión social o el conflicto que puede generar su propia identidad sexual. Con Bryce, se retratan los peligros de la cultura de la violación que hacen que se vea a la mujer como un mero objeto. En cuanto a Clay y su absoluto no entender nada de lo que está pasando, deja en evidencia que el mundo se ve con distintas perspectivas si eres chica o chico, porque el mundo es totalmente diferente para unos y otros. (4)




Conviene subrayar que cada episodio nos permite añadir capas para reconstruir quien era Hannah, revivir todas sus experiencias y entender por qué hizo lo que hizo. Pero lo más importante de todo, ella es quien tiene el poder de contar su propia historia. Es decir, las cintas de cassette no solo son las razones que la han llevado a quitarse la vida, sino que es su versión de los hechos, y uno de los grandes aciertos (que hace que se desmarque y supere a la novela en la que se basa) es que nos ofrece los puntos de vista de los trece implicados en esas mismas razones. En el que además, y es importante recalcar ésto, la serie en su conclusión se permite el lujo de dar su opinión sobre todos los problemas que denuncia, a través de una impresionante escena entre nuestro atormentado protagonista Clay Jensen y Kevin Porter (orientador del centro educativo y el protagonista del cassette nº13), en la cual Clay le dice a Kevin que "Todos deberíamos de hacerlo más fácil", dejando a entender que en la sociedad actual, ni los jóvenes, ni los docentes, ni siquiera los padres hacen por entenderse... conformando una sociedad que se mueve en un círculo vicioso del que nadie hace nada por salir. La serie, en este sentido, se convierte en un duro alegato contra el buying, los abusos sexuales y el suicidio adolescente, dejando bien claro que, tanto la sociedad como el sistema educativo, tiene graves problemas en todos los sentidos que deberían de corregirse... como por ejemplo, falta de comunicación o no dar importancia a los problemas (pintadas en los lavabos, fotos controvertidas, retos que se descontrolan...).


Llegados a este punto, me gustaría concluir comentando que, aunque la trama principal del suicidio y las razones de Hannah Baker se quedan bien cerradas, habría que puntualizar que hay diversas subtramas de algunos personajes secundarios que se han quedado en el aire, en vistas a una posible segunda temporada. A pesar de que hay indicios de que Netflix se esté planteando renovar la exitosa ficción, a título personal me gustaría comentar que estarían cometiendo un error. Me explico. La serie, tal y como está concebida, se centra en el personaje de Hannah y las razones de su fatal desenlace, como denuncia a la sociedad, el buying y el suicidio... ésto, tal y como está mostrado, es más que suficiente, porque la trama, como os comentaba antes, está resuelta. Los demás personajes secundarios con sus correspondientes subtramas no importan; y además, siempre he pensado que es bueno en muchas ocasiones en dejar cosas en el aire, dando la oportunidad al espectador a resolverlas con su imaginación. Sea como fuere, renueve o no, lo que queda bien claro es que "Por trece razones" es una serie instructiva, moralizante y verdaderamente imprescindible.

BIBLIOGRAFÍA:
(2) CIBERBULLYING: El Ciberbullying (también denominado ciberacoso, acoso virtual o acoso cibernético) es el uso de medios de comunicación digitales para acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa entre otros medios. Puede constituir un delito penal, implicando un daño recurrente y repetitivo infligido a través de los medios electrónicos. Según R. B. Standler, el acoso pretende causar angustia emocional, preocupación, y no tiene propósito legítimo para la elección de comunicaciones. Fuente: Wikipedia: Ciberacoso.
(3) ECARTELERA: Las voces en contra de 'Por trece razones': De expertos en prevención de suicidios a Shannon Purser de 'Stranger Things', por Irene Pozas.
(4) FUERA DE SERIES: Crítica: ‘Por trece razones’ — Siente lo que yo sentí, por Valentina Morillo
Imágenes obtenidas:
http://www.sensacine.com/series/serie-19941/
http://www.formulatv.com/noticias/66151/trece-razones-ver-por-trece-razones/
http://www.filmaffinity.com/es/film243906.html

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