viernes, 30 de junio de 2017

Crítica de "La casa de la esperanza", de Niki Caro

EL ZOO DE LA ESPERANZA

El Holocausto Nazi en la Segunda Guerra Mundial ha sido un tema bastante recurrente a lo largo de la historia del Celuloide. Desde inicios de la década de los cuarenta del Siglo XX, con la obra maestra de Charles Chaplin "El gran dictador" (The Great Dictator, 1940); pasando por obras centradas en el conflicto bélico tan memorables como "El diario de Ana Frank" (The Diary of Anne Frank, George Stevens, 1959) —ganadora de tres premios Oscar y un Globo de Oro—, "Kapo" (Id., Gillo Pontecorvo, 1960) —que fue nominada a los Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa, representando a Italia—, o "Jakob, el Mentiroso" (Jakob, der Lügner, Frank Beyer, 1975) —que fue nominada a los Oscar en la categoría de habla no inglesa, representando a Alemania del Este—; así como magistrales filmes relacionados con el tema, como la multipremiada cinta de Stanley Kramer "¿Vencedores o vencidos? (El juicio de Nuremberg)" (Judgment at Nuremberg, 1961), "El prestamista" (The Pawnbroker, Sidney Lumet, 1964), o "La decisión de Sophie" (Sophie's Choice, Alan J. Pakula, 1982) —gran película que permitió a Meryl Streep ganar su segundo premio Oscar—. 


Sin embargo, fue el rey midas de Hollywood Steven Spielberg quién redefinió el subgénero, dando un 'mazazo' importante con la que posiblemente sea su obra maestra (y por descontado, una de las películas más impresionantes de la historia del séptimo arte)... con "La lista de Schindler" (Schindler's List, 1993), consiguiendo numerosos premios, tales como siete estatuillas doradas (incluyendo mejor película, director y guión), 3 Globos de Oro, o 7 Premios BAFTA, entre otros tantos. Luego vendrían otros cineastas que, influenciados por el buen hacer de Spielberg, quisieron mostrar su visión del conflicto, siendo Roman Polanski el que más se acercó al nivel ofrecido por el Rey Midas, con la también magistral "El Pianista" (The Pianist, 2002), logrando ganar también numerosos premios, los cuales destacan los tres galardones de la academia al mejor director, actor para un Adrien Brody descomunal y al guión adaptado.



Llegados a este punto, es necesario puntualizar que desde la obra maestra de Polanski, no ha habido ninguna película que haya ofrecido alguna novedad sobre el manido tema del Holocausto, quizás exceptuando "El hijo de Saúl" (Saul Fia, 2015) de László Nemes, que su principal innovación respecto a las obras anteriormente citadas reside en su tesitura formal. En resumidas cuentas, la historia es la que es, y de sobra es (valga la redundancia) conocida por todos.



La película que nos concierne, titulada en nuestro país "La casa de la esperanza" ("The zookeeper's wife" en su título original en inglés, que vendría a referirse a la esposa del guardián del zoo), nos traslada a los días previos al inicio de la Segunda Guerra Mundial, concretamente a un zoo situado en la ciudad polaca de Varsovia regentado por Jan y Antonina Zabinski, que ayudaron a salvar a cientos de personas (y también a muchos de los animales del Zoo) de los nazis tras la invasión de Polonia en 1939.



La historia está basada en la estupenda novela "La casa de la buena estrella", escrita por la poeta y ensayista estadounidense Diane Ackerman, y está dirigida por la cineasta Niki Caro, que demuestra sus tablas y buen hacer tras las cámaras, y sobre todo, en la dirección de actores; de hecho, sus filmes previos ya destacaron por contener interpretaciones más que notables, como las estupendas "Whale Rider" (Id., 2002) y "En tierra de hombres" (North Country, 2005), las cuales sus protagonistas principales, Keisha Castle-Hughes y Charlize Theron respectivamente, fueron nominadas a los premios Oscar. En esta ocasión, la interpretación de Jessica Chastain destaca sobre el resto, encarnando a una mujer fuerte en tiempos de guerra, con una benevolencia y compasión a prueba de bombas. En segunda instancia, podríamos destacar el rol del actor alemán de origen español Daniel Brühl, que al igual que ya hiciera en la notable "Malditos Bastardos" (Inglourious Basterds, 2009) de Quentin Tarantino, vuelve a encarnar a un odioso oficial Nazi.



A pesar de contar con una más que correcta ambientación y factura técnica, el filme adolece de falta de contundencia, más aún si tenemos en cuenta todos los referentes cinematográficos sobre el tema, y huelga decir que no aporta prácticamente ninguna novedad al respecto, más allá de un cambio de escenario y poco más; no obstante, se trata de una historia basada en hechos reales... y como os decía al principio de la reseña, la historia es la que es y de sobra conocida por todos.



LO MEJOR: Jessica Chastain en un personaje que destila bondad y solidaridad por todos sus poros, y la bien cuidada ambientación.

LO PEOR: La falta de contundencia de una historia conocida por todos.

PUNTUACIÓN: ★★


1 comentario:

  1. Sobre la obra "Los hombres del triángulo rosa" se hizo una película que no sé si llegó a España. La mayoría de películas tratan sobre el holacausto judío y esta se centra sobre la persecución contra los homosexuales, por lo cual es, como mínimo, original. Faltarían películas sobre la persecución contra los gitanos o contra los testigos de Jehová. Pocos cuestionan el holocausto judío, pero es un tema que difícilmente puede aportar nada nuevo y cuando has visto muchas películas sobre el tema: Aburre.

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