sábado, 22 de julio de 2017

Clásicos Modernos: "Repulsión", de Roman Polanski

DEMENCIA ESQUIZOIDE

Después de debutar exitosamente con el drama psicológico “El cuchillo en el agua” (Nóz W. Wodzie, 1962) en su Polonia natal (siendo candidata al premio Oscar a la mejor película extranjera), Roman Polanski fue a Gran Bretaña para rodar su segundo largometraje, titulado “Repulsión”.

“Repulsión” es la primera parte de una trilogía no oficial conocida cómo "trilogía del apartamento", compuesta también por la genial “La semilla del diablo” (Rosemary's Baby, 1969) que está considerada como una de las mejores películas del director, y la injustamente infravalorada “El quimérico inquilino” (Le Locataire, 1976); las tres tienen como particularidad que el personaje central de la historia es un ser mentalmente inestable, y por consiguiente, debido a su condición, realiza un descenso a los infiernos.

La puesta en escena que el director polaco le imprime al filme es brillante, en el cual existe una serie de elementos, que a medida que la trama avanza, van potenciando la enrarecida atmósfera.


La cinta está protagonizada de forma sensacional por la actriz francesa Catherine Deneuve, que con sutiles matices y expresiones faciales, construye un personaje complejo que raya el autismo; posiblemente sea su mejor interpretación de toda su larga trayectoria, junto con “Belle de jour” (Luís Buñuel, 1966); un personaje que comparte varios puntos en común con nuestra atormentada protagonista.



Huelga decir que las influencias al estilo de Alfred Hitchcock, el maestro del suspense, son ostensibles, tomando como principal referencia los primeros planos del ojo, que bien evocan a los vistos en “Recuerda” (Spellbound, 1945), concretamente en la famosa escena del sueño creada por el artista del surrealismo Salvador Dalí, que a su vez se inspiraba en la famosa escena del ojo cortado, también surgida de la genial mente creativa del artista catalán, que se convirtió en imagen icónica y principal del célebre mediometraje “Un perro andaluz” [Un chien andalou , 1927] del maestro Luis Buñuel.



Hay que mencionar, que la manera en que la protagonista desciende a los infiernos es realmente sublime, plasmada gradualmente a través de diversos elementos, tanto del apartamento donde reside (las patatas y el conejo que poco a poco van pudriéndose), como los que están dentro de la psique de la protagonista (las paredes que se agrietan o las fantasías sexuales); todos ellos se ven exaltados por una genial y opresiva banda sonora a cargo de Chico Hamilton, que contiene reminiscencias del mejor Bernard Herrman. Se puede destacar también la excelente fotografía en blanco y negro de Gilbert Taylor, que realiza un inteligente uso de los claroscuros (aludiendo al expresionismo alemán); además de la impresionante dirección de Polanski, que cámara al hombro, nos muestra en multitud de planos subjetivos el sentir de la protagonista, haciéndonos partícipes de su mentalidad esquizoide.



Como dato curioso, es interesante reseñar que “Repulsión” fue la primera película en la que se oyó un orgasmo real; de ahí que al principio le fuese otorgada la clasificación X, siendo exhibida en cines de arte y ensayo.



En definitiva, es pertinente puntualizar que todos los elementos anteriormente citados hacen de “Repulsión” una obra maestra de culto, de las mejores realizadas por Polanski, y sin lugar a dudas, una de las muestras de terror psicológico más destacadas de la historia del cine, que influyó en grandes cineastas surrealistas como David Lynch.

PUNTUACIÓN: ★★★★

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