viernes, 29 de septiembre de 2017

Crítica de "It", de Andy Muschietti

CRUELES MONSTRUOS QUE HABITAN ENTRE NOSOTROS.

Hablar de "It" es hacerlo sobre una de las novelas más ambiciosas de Stephen King, debido principalmente a su extensión editorial de más de 1000 páginas y la particular manera con la que logró perfeccionar las claves del género de terror, abordando los miedos más profundos e insondables de la psique humana por lo cotidiano; es decir, miedo a aquellos crueles monstruos que habitan entre nosotros con una apariencia inofensiva y común. Es justamente esa urdimbre de terror sobrenatural y ordinario uno de los grandes aciertos de un escritor entrañable como pocos, que posee una dilatada producción en el que alterna buenas y efectivas historias de género con otras tantas algo descuidadas e irregulares.

Por otro lado, adaptar una novela tan extensa es una ardua tarea. Conocida por todos es la miniserie televisiva con la que Tommy Lee Wallace aterrorizó a toda la generación de los noventa, que a pesar de contar con la inolvidable y terrorífica encarnación de Tim Curry bajo la piel del payaso Pennywise, vista hoy en día ha envejecido bastante mal, tanto por su desfasada y pobretona factura técnica como por ese tono amable que difiere bastante con la perversión reinante en la novela. Así que, con estos argumentos, se podría afirmar que era necesaria una adaptación cinematográfica que, en líneas generales, estuviera a la altura de las circunstancias; y esta nueva versión a cargo del director argentino Andy Muschietti lo consigue en gran medida.



Siete años de preparación ha tenido este ambicioso proyecto, en el cual han pasado diversos guionistas y directores que han ido aportando su granito de arena a lo que finalmente hemos podido disfrutar en las grandes pantallas. Se dice que allá por el 2009, unos por aquel entonces jóvenes e inexpertos hermanos Matt y Ross Duffer se enteraron de que Warner Bros planeaba llevar a la pantalla grande "It", así que llamaron al estudio y pidieron una reunión, ofreciéndose para dirigirla. A pesar de que argumentaron que era su libro favorito y que eran responsables de dos cortometrajes de terror ("We All Fall Down" y "Eater") fueron insuficientes para impresionar a los ejecutivos que tenían que tomar las decisiones. Es curioso que mientras la Warner colocaba al frente del proyecto a Cary Joji Fukunaga (responsable de la impresionante primera temporada de la serie "True Detective"), ya que según la productora estadounidense cumplía con la condición de ser alguien 'establecido'; los Hermanos Duffer se fueron a la plataforma online Netflix, elaborando un guión sobre unos chavales enfrentados a un terror sobrenatural, una especie de homenaje a Stephen King (y a 'It' en particular), y así nació la estupenda serie "Stranger Things", una ficción televisiva que puso de moda la nostalgia por los ochenta... el resto, como bien sabéis, ya es historia. (1)


El cineasta argentino Andy Muschietti.  Foto: ©Chris Delmas / Bestimage. 
Con respecto a Fukunaga, estuvo ligado durante unas semanas al proyecto. En ese corto periodo de tiempo, presentó un guión a la misma altura de depravación que derrocha la novela original; no obstante, una serie de desavenencias con la productora acabó colocando tras las cámaras al argentino Andy Muschietti. Mientras Fukunaga quería una versión de 'terror elevado', la Warner se postulaba por una de 'terror más convencional'. El Estudio salió del paso admitiendo que había habido problemas con la dotación de presupuesto, pero Fukunaga, en una entrevista con Variety, cargó las tintas diciendo: "No puedes adaptar algo de Stephen King y hacerlo inofensivo. Estaba tratando de hacer un filme de horror poco convencional. No encajaba en el algoritmo de lo que ellos sabían que podían invertir y generar dinero basado en (sin ofender) el estándar de las audiencias del género. Nuestro presupuesto estaba perfectamente bien. En la primera película, lo que quería hacer era un filme de terror elevado con personajes reales. Ellos no querían personajes, ellos tenían en mente realizar una versión de "Los Goonies" contra monstruos, una historia con arquetipos y sustos." (2)

Aunque siempre tendremos la espinita clavada de ver cómo habría sido el proyecto bajo las órdenes de Fukunaga, pienso que la elección de Andy Muschietti es más que acertada. 



Centrándonos en el director argentino, antes de su elección cosechó críticas mixtas con su opera prima "Mamá", cinta de terror producida por Guillermo del Toro en 2013, protagonizada por Jessica Chastain (vista últimamente en "La casa de la esperanza") y el actor danés Nikolaj Coster-Waldau (conocido por interpretar a Jaime Lanister alias el Matareyes en la serie "Juego de tronos"), y que se basaba en su cortometraje homónimo de 2008. Con ambos pies en las grandes ligas de la industria, Warner le ofreció el proyecto de llevar a la gran pantalla la popular novela de Stephen King. Muschietti confiesa, en una entrevista para la web Emol (3), que para él fue muy especial encargarse del proyecto, porque 'It' tiene un lugar muy especial en su corazón, debido a que leyó la novela de joven y hace muchos años que la lleva en su interior. También comenta que su primer contacto fue con el guión de Fukunaga... así que cuando surgió aquella oportunidad, lo primero que pensó fue en recurrir a su experiencia personal cuando leyó el libro con 14 años, y luego trasladarlo a la película que le hubiera gustado ver en aquella época como adulto. Entonces se introdujo en el proceso de recuperar ese espíritu. Bajo esta premisa, y teniendo en cuenta que a cada uno le pega un libro de manera distinta y personal, era más que obvio que esta nueva adaptación iba a sufrir considerables cambios con respecto a la novela y la miniserie de los noventa.



La premisa de "It" nos sumerge en la pequeña comunidad ficticia de Derry, en el estado de Maine (Estados Unidos). Bajo la ciudad, a un nivel inconsciente para todos los pobladores, un monstruo despiadado de apetito insaciable atormenta a la comunidad desde tiempos remotos. Este monstruo es un ser de otro mundo, capaz de leer las mentes y provocar los miedos, los cuales constituyen su alimento (preferiblemente los de los niños, cuyos miedos son muy sencillos de elaborar). Su disfraz más común es el de un payaso, llamado Pennywise, el payaso bailarín, con el que atrae a sus jóvenes víctimas, a las cuales aterrará hasta la muerte. Una vez saciado su apetito, duerme durante casi tres decenios, hasta que vuelve a despertar para alimentarse y hartarse, cumpliendo así un ciclo sin fin...



El cambio más significativo es el distinto periodo temporal y la estructura narrativa del mismo. Cabe recordar que en el vasto texto de King se relataban dos líneas argumentales entrelazadas, una protagonizada por los niños del 'Club de los perdedores' y la otra situada 27 años después. Muschietti, junto con el grupo de guionistas del filme (4), han otorgado todo el protagonismo a los chavales, dejando para la segunda parte la trama protagonizada por los adultos (que tras el éxito de ésta, a fecha del día que está publicada esta reseña, se encuentra en fase de producción). Este cambio estructural elimina los numerosos flashbacks que ofrecía el primer episodio de la miniserie, dándole dinamismo y ritmo a la historia. Con respecto al cambio temporal, han sustituido los años cincuenta por los fabulosos ochenta, siendo un acierto total, ya que actualiza de sobremanera la historia y permite que el espectador actual tenga más facilidad de empatizar con los personajes; sobre todo con un deslenguado Richie Tozier (interpretado por Finn Wolfhard, que curiosamente protagoniza "Stranger Things") que se encarga con sus frases sarcásticas de dar un respiro al espectador en momentos puntuales (aunque hay un par que son algo excesivas y cargantes), y al igual que con una Beberly March (encarnada por una genial Sophia Lillis) más acorde con los tiempos actuales, erigiéndose como la principal protagonista de la función.



Con el cambio temporal viene también una sustitución de los monstruos que aterrorizan a los niños en cuestión, pasando del hombre lobo, la momia y el monstruo de "La mujer del lago"... a los padres quemados de Mike y la escalofriante mujer pintada de Stan (que recuerda muchísimo al famoso 'Grito' de Edvard Munch) —y de la que cabe apostillar que aterrorizó al mismísimo Stephen King (5) —. De igual modo, la muerte inicial de Georgie a manos de un Pennywise en las alcantarillas, así como la escena del baño de Bev han sido considerablemente mejoradas; es decir, no escatiman en mostrar litros de sangre (en el caso de la escena del baño) o el desmembramiento del brazo (solamente citado pero nunca mostrado en la miniserie).



Aunque la principal virtud de esta nueva adaptación no es la inquietante (y 'saltarina' a partes iguales) encarnación de Bill Skarsgård como el payaso Pennywise; ni los acertados nuevos monstruos antes citados, junto con el rescate del leproso (que no estaba en la miniserie y del que cabe mencionar que está interpretado por el estupendo actor español Javier Botet) (6); ni el cambio temporal a los gloriosos y nostálgicos años ochenta (tan de moda gracias a series como "Stranger Things", curiosamente también)... sino más bien se debe a aquello que tan bien se le da a Stephen King, aquello que citaba al principio de la reseña, aquel discurso sobre la cultura del miedo a lo cotidiano. Ya que los verdaderos monstruos son aquellos que habitan entre nosotros, aquellos con la piel de cordero que te dan la 'palmadita' en la espalda y fingen preocuparse por tu estado. Me estoy refiriendo a aquella madre que para proteger a su hijo lo droga diariamente administrándole placebos; también a ese padre lascivo y posesivo que abusa mental, física y sexualmente de su hija amparándose en su verdadero amor de niña; aquel que con su educación severa y subyugante lleva a su hijo a la psicopatía total; o el individuo que confunde el 'hacerse un hombre' con la violencia que conlleva apretar el gatillo del perno animal... Son monstruos instaurados en una comunidad en la inopia más absoluta, que con sus actos permiten que se desvanezca la fraternidad y destruyan cualquier atisbo de futuro. Ahí es donde radica la verdadera virtud del filme.



He de confesar que la he visto dos veces. La primera vez me dejó bastante frío. Estaba casi convencido de que había visto un filme completamente infantil, que aunque había subido el grado de gore y escatología, se acercaba a aquellos arquetipos y sustos baratos a los que se refería Fukunaga; sin embargo, en la segunda vez vi otra lectura, la que corresponde a las líneas que estás leyendo, y el auténtico miedo esencial del filme se me metió en el interior, aquel que se encuentra oculto en cada fotograma en movimiento, como esas diapositivas que ven los integrantes del 'Club' y que tras dispararse solas, muestran finalmente el horror en su estado más puro.



LO MEJOR: Que se haya mantenido intacto el espíritu de la novela; es decir, el miedo a lo cotidiano; también la encarnación de Bill Skarsgård como Pennywise y la mujer del cuadro; además de los personajes de Beberly March y Richie Tozier, interpretados por unos fantásticos Sophia Lillis y Finn Wolfhard.

LO PEOR: La excesiva duración del metraje, habiendo escenas que se podrían haber suprimido porque no aportan prácticamente nada a la historia (como aquella en la cual los chavales limpian el baño).

PUNTUACIÓN: ½


BIBLIOGRAFÍA:

(1) VANITY FAIR: Warner dijo 'no' y creó 'Stranger Things', por Manu Piñón.

(2) CINE PREMIERE: Cary Fukunaga explica su salida de It, por Luis Miguel Cruz.

(3) EMOL: Director de "It" y el trasfondo del libro de Stephen King: "Tiene que ver con los miedos de crecer", por Javier Olivares Meneses, Emol.

(4) Los guionistas que han dado forma a la historia de esta primera parte de "It" son: Chase Palmer, Gary Dauberman y Cary Joji Fukunaga (a pesar de haberse desvinculado del proyecto por las desavenencias con la productora Warner Bros., figura como guionista y también lo hace como productor ejecutivo). Fuente: FILMAFFINITY: It (2017) de Andrés Muschietti.

(5) SENSACINE: 'It': Stephen King confiesa que una escena de la película le aterrorizó, por Sara Heredia.

(6) AULLIDOS: Se filtra una imagen de Javier Botet como el Leproso en "IT".

Cartel e imágenes obtenidas de la web Sensacine.
Propiedad de © Warner Bros Pictures España.
https://www.warnerbros.es/
Imagen de Stephen King obtenida de la web © Cinescape
http://www.americatv.com.pe/cinescape/cine/conoce-poco-mas-sobre-stephen-king-noticia-75048

© El copyright de las imágenes pertenece a sus respectivos autores y/o productoras/distribuidoras.
Sin ánimo de lucro. Las imágenes publicadas solamente tienen la finalidad de complementar este artículo. 


Si os ha gustado esta crítica, os invito a que escuchéis el especial monográfico dedicado a Stephen King que realizamos en el podcast "El Perfil de Hitchcock", en el cual hablamos en profundidad de "It", así como de películas tan interesantes como "El gato infernal", "Cuenta conmigo", "Cadena perpetua" y "Verano de corrupción".



2 comentarios:

  1. Una gran película.
    Seguramente en Europa los adolescentes se hubieran bañado desnudos. Es curioso que se muestren asesinatos, violencia, escenas de auténtica casquería y no se pueda ver a grupo de chavales bañándose desnudos. Escena que se podría haber rodado sin enseñar nada.
    Como curiosidad: ¿Era Stephen King el actor que hacía de farmacéutico?

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  2. Otra cosa que se me había olvidado: En la película dan a entender que la circuncisión, entre los hebreos, se realiza durante la adolescencia. Entre los hebreos se realiza al octavo día después del nacimiento. Y entre los musulmanes antes de casarse, normalmente entre la infancia y la adolescencia, en torno a los 9 años, dando a entender que el niño se ha convertido en hombre.

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