domingo, 22 de abril de 2018

Crítica de "Ready Player One", de Steven Spielberg.

EL REY MIDAS DE HOLLYWOOD HA VUELTO

La nostalgia por los años ochenta lleva infiltrándose en la cultura popular estadounidense desde principios de siglo XXI; del mismo modo que aquella fascinación por la década de 1950 que se extendió a través de los setenta ("American Graffiti" de George Lucas o "Grease" de Randal Kleiser podrían servir como ejemplo), como también la obsesión con la década de 1960 que tuvo lugar en los ochenta ("Dirty Dancing" de Emile Ardolino o la estupenda serie "Aquellos maravillosos años" de Neal Marlens y Carol Black ejemplifican este hecho), y aquella presencia de la década de 1970 que discurrió en los noventa (como bien ilustran "Boogie Nights" de Paul Thomas Anderson o "Cero en conducta" de Adam Rifkin). Se podría decir que el resurgimiento de la cultura ochentera hizo bisagra con la madurez y éxito de la MTV durante su resaca noventera, que vino con la explosión del mundo de la música y los célebres videoclips. Después de pasar un corto periodo de tiempo en el que hubo una cierta latencia, en estos últimos años la nostalgia por la década del neón se ha afianzado definitivamente; sobre todo tras el estreno de algunas películas y series de televisión que han marcado un punto de inflexión, tales como "Super 8" de J.J. Abrams (1), la nueva trilogía de "Star Wars" (en el que Abrams también está ejerciendo labores de producción), el reciente reboot de "It" de Andy Muschietti (adaptación de la célebre novela de Stephen King, uno de los grandes iconos de los 80), y en especial el éxito arrollador que ha tenido una serie como "Stranger Things" (The Duffer Brothers, 2016). (2) Así que no es de extrañar que, en plena efervescencia nostálgica, se lleve a cabo la adaptación cinematográfica de una novela como "Ready Player One", escrita por Ernest Cline y que llegó acompañada del epíteto de 'novela para geeks' desde su estreno.  (3)


El cineasta estadounidense Steven Spielberg, el rey midas de Hollywood.
Trasladar una novela de este calibre no es tarea fácil, debido a la cantidad de guiños y referencias constantes a la cultura popular tanto de los setenta y sobre todo de los ochenta, por el mero hecho de conseguir todas las licencias para que aparezcan en pantalla; a todo ello, hay que sumarle la complejidad de recrear el fantástico y barroco universo del mundo del videojuego Oasis, de ahí que no había un cineasta mejor que Steven Spielberg para hacerse cargo de esta ardua tarea. Hay que tener presente que Spielberg está considerado como el rey Midas de Hollywood, y fue uno de los máximos artífices en asentar las bases del movimiento blockbuster que impera en nuestros días; además de ser responsable de la mayoría de las producciones cinematográficas de finales de los 70, y toda la década de 1980 y 1990, qué tanto homenajea la novela de Cline. Habría que decir también que el cineasta estadounidense posee la habilidad innata de adaptar de forma efectiva cualquier tipo de novela. Se podría citar como un claro ejemplo de ello su clásico "Tiburón", en el que convirtió una sencilla novela, sobre un escualo que aterrorizaba al centro turístico de Amity Island, en un auténtico clásico moderno del mundo del celuloide, superando ampliamente a su fuente original. (4)



"Ready Player One" nos plantea una historia que discurre en un mundo distópico, en el que Wade Watts (alias Parzival) se erige como el principal protagonista. Un adolescente al que le gusta evadirse del cada vez más sombrío mundo real a través de una popular utopía virtual a escala global llamada Oasis. Un día, su excéntrico y multimillonario creador Halliday (alias Anorak) muere, pero antes ofrece su fortuna y el destino de su empresa al ganador de una elaborada búsqueda del tesoro, a través de los rincones más inhóspitos de su creación. Esto será el punto de partida para que Wade, junto a un grupo de pintorescos amigos (Art3mis, Aech, Sho y Daito), se enfrenten a jugadores, poderosos enemigos corporativos (como Sorrento) y otros competidores despiadados, dispuestos a hacer lo que sea, tanto dentro del videojuego cómo del mundo real, para hacerse con el codiciado premio.


«Si la novela de Cline estaba repleta de referencias constantes a la cultura popular de los años 70 y 80, Steven Spielberg en el film lo multiplica por 1000. "Ready Player One" está cuidada hasta el mínimo detalle, hasta el punto de que de tantas referencias que hay en pantalla llega a abrumar en algunos momentos, dando la sensación de que te faltan ojos para conseguir verlas todas.»


Los guiños y homenajes a los 70, 80 y 90 no solo han salido en la película, sino que también han formado parte de la promoción de la misma, ya que se ha publicado una estupenda colección de carteles que replican algunos de sus emblemáticos films.
Si la novela de Cline estaba repleta de referencias constantes a la cultura popular de los años 70 y 80, Steven Spielberg en el film lo multiplica por 1000. "Ready Player One" está cuidada hasta el mínimo detalle, hasta el punto de que de tantas referencias que hay en pantalla llega a abrumar en algunos momentos, dando la sensación de que te faltan ojos para conseguir verlas todas, que para poder encontrarlas hay que visionar la película varias veces (o directamente ir parando la imagen a cada minuto). Para que os hagáis una idea de ello (y sin destripar demasiado), los guiños está por todas partes, como un póster medio borroso en el fondo del plano (como por ejemplo "El señor de las bestias" de Don Coscarelli o "Tiburón" de Steven Spielberg), el logotipo de la serie "El gran héroe americano" (The Greatest American Hero, Stephen J. Cannell, 1981) en el casco de Parzival, o el famoso 'DeLorean' de la mítica trilogía de "Regreso al futuro" (Back to the Future, Robert Zemeckis) con las luces del 'Coche Fantástico' en su parte delantera; a su vez, las referencias no solo son visuales, sino que hay ciertas frases de películas (como aquella durante la escena del taller en el que Parzival comenta que "se podría llegar hasta Arrakis con ese vehículo", refiriéndose al planeta de la saga literaria —y cinematográfica "Dune"), todas las canciones de la banda sonora (de grupos como A-Ha, Twisted Sister, Def Leppard, Rush, Duran Duran, etc...) y sintonías de films o videojuegos (como Star Wars o Pac Man). (5)



Por lo que se refiere a su despliegue visual decir que es apabullante, en el que Spielberg le insufla a la cinta una imaginación desbordante, de la misma forma que acción a raudales y unos efectos especiales que superan ampliamente a todo este tipo de propuestas. Solamente con la carrera de coches del inicio demuestra todo su potencial, metiéndonos de lleno en un videojuego acojonante, que llega a su punto culminante en el centro del nudo narrativo, con un impresionante homenaje a un auténtico clásico del cine de terror de los 80 que el rey Midas se saca de la manga (es decir, que no se encuentra en la novela), y en el que aglutina a la perfección el mundo real con la realidad virtual (a mí se me pusieron los pelos de punta, teniendo en cuenta que es uno de mis films fetiche de terror).


«"Ready Player One" es un tremendo recital audiovisual de imaginación desbordante, realizado por un maestro que nos embriaga todos los sentidos. Solamente con la carrera de coches del inicio demuestra todo su potencial, metiéndonos de lleno en un videojuego acojonante, que llega a su punto culminante en el centro del nudo narrativo, con un impresionante homenaje a un auténtico clásico del cine de terror de los 80, en el que Spielberg aglutina a la perfección el mundo real con la realidad virtual.»




Quizás la cinta baja un poco el pistón en su tercer acto (tras el subidón que supone el homenaje a este clásico del séptimo arte), con una épica y multitudinaria batalla que hemos visto cientos de veces en películas de superhéroes (aunque esto es un mal menor); sin embargo, donde hay que exigirle más a Spielberg es que debería haber desarrollado mejor el arco narrativo de los personajes en aquel mundo real devastado y posapocalíptico. El cineasta se centra demasiado en explicar el mundo de Oasis y las pruebas que tienen que ir superando para conseguir el codiciado huevo de pascua escondido. Hubiera sido mucho más interesante haber dado más empaque a los personajes, ya que éstos están bastante estereotipados, siendo claramente lo que representan: los típicos avatares de un videojuego. Baste, como muestra de ello, la subtrama romántica entre Parzival y Art3mis, la cual se desarrolla enteramente en el utópico mundo virtual; no obstante, en un principio nunca se han visto en la vida real (algo que se alude inicialmente, pero que al final queda en 'agua de borrajas'), dado que el cineasta no desarrolla los prolegómenos de la relación sentimental entre los dos adolescentes, tras haberse conocido en el mundo real; y por consiguiente, la relación está bastante forzada y 'cogida por pinzas', debido a que los dos son auténticos desconocidos. Sería algo similar a las manidas relaciones sentimentales entre un príncipe y una princesa en la mayoría de los clásicos cuentos de hadas (este tópico argumento se le da una interesante vuelta de tuerca en algunas recientes obras maestras de la animación, como "Shrek" o "Frozen" entre otras tantas).



De vuelta a la reseña que nos ocupa (tras este pequeño inciso) y en síntesis, el regreso de Steven Spielberg al cine de ciencia ficción (6) es más que gratificante, pese a ciertas irregularidades en su tercer acto. "Ready Player One" es hasta la fecha la mejor película en representar un videojuego en la gran pantalla; y a pesar de que queda aún bastante para que empiece la carrera de premios, podría ser una seria candidata a arrasar en las categorías técnicas de la próxima edición de los premios Oscar, porque siendo sinceros, se trata de un tremendo recital realizado por un maestro que nos embriaga todos los sentidos.



LO MEJOR: Su despliegue audiovisual; sobre todo en la apabullante carrera de autos al inicio del filme y el impresionante homenaje a todo un clásico del cine de terror de los 80; también, el tono aventurero que destila la cinta, muy cercano a las maravillosas películas ochenteras a las que rinde tributo (como "Los Goonies"), permitiendo que sus más de dos horas pasen en un suspiro.

LO PEOR: Su tercer acto, en el cual se echa en falta un desarrollo de los personajes en el mundo real, ya que al manifestarse solo en la utopía virtual les falta empaque y personalidad; y por consiguiente, la insulsa subtrama romántica poco descrita y metida con calzador.

PUNTUACIÓN: 




BIBLIOGRAFÍA:

(1) Hay una curiosa anécdota sobre J.J. Abrams y Steven Spielberg. Resulta que cuando Abrams realizó "Super 8" (su tercer largometraje tras las cámaras), no tuvo ningún tipo de reparo en autodefinirse como rendido admirador del rey midas de Hollywood, y el maestro de "ET" y "Encuentros en la tercera fase" dijo al respecto: éste es J.J. Abrams, mi predilecto. Sin duda, y tras ver su trayectoria tanto en cine como en las series de televisión, decir que Abrams es uno de los grandes renovadores del audiovisual de nuestros días. Fuente: LABUTACA: “Super 8”: Abrams, el predilecto. (Escrito por Miguel A. Delgado).

(2) La serie de Stranger Things de los Hermanos Duffer es una oda a la cultura popular estadounidense de la década de 1980. Los homenajes a las aventuras infantiles típicas en los 80, como "Los Goonies" y "Cuenta conmigo" son más que evidentes; así como a las clásicas novelas de misterio y terror de Stephen King y otros films como "La Cosa" de John Carpenter, "Alien" de Ridley Scott o "El resplandor" de Stanley Kubrick, entre otros tantos. Fuente: FOTOGRAMAS: 10 referencias de 'Stranger Things' al cine de los 80. (Escrito por María Laura Gutiérrez).

(3) LA SEXTA: TRIBUS OCULTAS: El año en que vivimos ochenteramente. (Escrito por Jorge Loser) y LECTURALIA: Ready Player One, de Ernest Cline. (Escrito por Alfredo Álamo).

(4) 29 Miradas sobre Spielberg, coordinado por Pau Gómez (El Búho de Minerva Ediciones, 2014 - ISBN: 9788494017155).

(5) HOBBY CONSOLAS: Ready Player One - Sus mejores referencias a juegos y películas. (Escrito por Daniel Quesada).

(6) Steven Spielberg regresa a la ciencia ficción trece años después de "La guerra de los mundos" (War of the Worlds, 2005), tras estar inmerso en otro tipo de proyectos más dramáticos o de corte puramente aventurero; no obstante, en 2008 el rey midas realizó la cuarta entrega de la saga Indiana Jones, "y el reino de la calavera de cristal" (aquella que muchos fans dicen que no existe), en la cual había ciertas pinceladas fantásticas con los extraterrestres de cráneo alargado y brillante que hace alusión el título, aunque su argumento se encuadra totalmente en el género de aventuras. Fuente: IMDB: Steven Spielberg.

Fuentes:
Carteles e imágenes obtenidos de la web Sensacine.
http://www.sensacine.com/

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Sin ánimo de lucro. Las imágenes publicadas solamente tienen la finalidad de complementar este artículo.


El director Steven Spielberg conversando con los actores Olivia Cooke y Tye Sheridan, en el set de rodaje.
Si te ha gustado esta crítica, te invito a que nos escuches en el programa 4x30 de nuestro podcast "El Perfil de Hitchcock", en el que encontrarás la crítica de esta película, al igual que las interesantes reseñas de "Transformator" (Mind Killer) de Michael Krueger y el clásico del cine egipcio "Al-Mummia" (La Momia) de Shadi Abd al-Salam... NO TE LO PUEDES PERDER!!!


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