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sábado, 4 de enero de 2020

Clásicos Modernos: "Tiburón", de Steven Spielberg.


AL ESTRELLATO A BASE DE DENTELLADAS

Tras haber deslumbrado a propios y extraños con su primer largometraje (concebido como un telefilme y posteriormente estrenado en cines), la considerada hoy película de culto "El Diablo sobre ruedas" (Duel, 1971), y haber filmado la estimable road movie con Goldie Hawn y William Atherton, titulada "Loca Evasión" (The Sugarland Express, 1974); Steven Spielberg se consagró definitivamente con su tercera película detrás de las cámaras, titulada "Tiburón" (Jaws, 1975), que marcaría un punto de inflexión en la historia del séptimo arte, ya que, sin ser consciente de ello, inauguraría la Era Blockbuster, que aún en la actualidad sigue vigente, y también empezaría a labrarse el seudónimo por el que todo el mundo le conoce hoy en día: El Rey Midas de Hollywood.



Se podría afirmar que "Tiburón" fue su primer gran éxito en taquilla, debido a la habilidad innata que tiene Spielberg de adaptar de forma efectiva cualquier tipo de novela; de hecho, ésta, escrita por Peter Benchley, es en esencia una novela bastante sencilla sobre un tiburón que aterroriza al centro turístico de Amity Island. Más que habilidad, que también, se diría que Steven es un cineasta muy inteligente, porque sabe sacar partido a todos los recursos de los que dispone. Hay que tener en cuenta que, por aquella época, no era un director muy conocido; de hecho, todavía estaba dando sus primeros pasos en el mundo del cine; aunque se hubiera granjeado una reputación más que estimable en el medio televisivo. Cabe recordar que solo tenía una película propiamente dicha (Loca Evasión), ya que "El Diablo sobre ruedas" es una película realizada para la pequeña pantalla.



Un buen ejemplo de su inteligencia a la hora de abordar la dirección de una obra, está en como tuvo que reaccionar a los contratiempos y quebraderos de cabeza que ocasionó trabajar con los tres tiburones mecánicos; construidos expresamente para el filme. Cada uno de ellos pesaba una tonelada y media; y además, se estropeaban constantemente. Sin ir más lejos, la primera vez que el más grande de los falsos tiburones fue introducido en el agua, se soltó de los cables que lo sujetaban y se fue al fondo del mar, donde permaneció hasta dos semanas después. Pues, Spielberg no se lo pensó dos veces y, visto el panorama, decidió no limitar el rodaje a escualos falsos, enviando una segunda unidad al país de los canguros, Australia, para que rodara a tiburones auténticos. Esto es solo una muestra de un rodaje que resultó especialmente complicado. De los 52 días previstos en un principio se pasaron a 155, provocando que el presupuesto se disparara bastante, pasando de los tres millones y medio de dólares a ocho; aunque cabe mencionar que Spielberg aprendió bien la lección, y desde entonces, nunca jamás ha vuelto a pasarse del presupuesto previsto.


Collage con diversas fotografías del rodaje.
Pese a que filmar una película de la dificultad técnica de Tiburón, con los medios de 1974, resultó una auténtica pesadilla para el equipo; Steven Spielberg procuró insuflar entusiasmo entre sus colaboradores aunque, interiormente, era consciente de que existía la posibilidad de que la película no pudiera materializarse: «Estaba muerto de miedo, pero no porque me reemplazasen, aunque había gente que intentaba que me echasen, sino por fallar a todo el mundo. Tenía 26 años y aunque para entonces ya me sentía como un veterano, nadie más pensaba eso de mí. Parecía que tenía 17 años, tenía acné y eso no ayudaba a inspirar confianza a un equipo experimentado. Fue una pesadilla; adentrarse en el mar era como trabajar en el interior de un terremoto».



Eso se tradujo en una ralentización constante del plan de rodaje por las sucesivas reparaciones que debían realizarse. Spielberg rodó todo lo que pudo y filmó la mayoría de las escenas, incluyendo las que aparecía el tiburón parcialmente, durante el verano de 1974. En la secuencia inicial, deseaba impactar y aterrorizar al espectador buscando una propuesta original que incluía no mostrar en ningún momento al gigantesco escualo. Así fue como concibió una escena memorable que se convirtió en la más monstruosa que se había visto hasta el momento. Y todo eso valiéndose de diferentes ángulos de cámara subacuáticos; otra muestra más del gran talento e inteligencia de Spielberg. A todo ello se sumó la interpretación de la sufrida Susan Blacklinie, y un mecanismo que agarraba a la nadadora y la zarandeaba simulando el efecto de estar atrapada entre sus fauces. Pasaron cuatro meses sin poder rodar con el tiburón mecánico completo. No fue hasta septiembre cuando finalmente se escuchó: «The shark is working... the shark is working....»



El equipo se lanzó al océano para rodar gran parte del duelo en alta mar entre los tres protagonistas, a bordo del Orca, y el gran tiburón blanco. La escena en que vemos, por primera vez, la magnitud de la bestia a la que se enfrentan parte de una premisa teóricamente intrascendente. Quint ordena a Brody lanzar carnaza para atraer al tiburón. El policía se queja por tener que ocuparse de la desagradable tarea y empieza a tirar la mercancía sin mirar al agua. En ese momento, hace su entrada el escualo emergiendo y mostrando su poderosa mandíbula, para luego desaparecer súbitamente. Spielberg concibió esta escena para generar más pánico en el espectador, que se encontraba aparentemente relajado ante un momento en el que no esperaba un impacto tan fuerte. Cuando Brody vuelve a la cabina, aterrorizado, le dice a Quint: «You're gonna need a bigger boat» —que traducido al castellano vendría a decir que "necesitarás un barco más grande"—. Una frase que resume, en sí misma, todo lo ocurrido y lo que está por venir. Una frase que quizá no se le habría ocurrido a ningún guionista. En este caso, la película se aprovechó de la creatividad del propio Roy Scheider que improvisó esa respuesta sin saber que quizá había dado con una de las sentencias más recordadas de la película.



Cuando se tuvo que afrontar cómo sería el final del filme, Spielberg y Benchley tuvieron una conversación bastante tensa. El director quería un final apoteósico y le parecía que la conclusión prevista en el guion no tenía la contundencia necesaria. Spielberg defendía la idea siguiente: «he tenido al público pegado a la pantalla durante dos horas. Los voy a tener en mis manos y aceptarán cualquier cosa que les ofrezca aunque sea poco plausible. La audiencia se está preparando para ver algo aún más fuerte al final y, si no lo obtienen, el filme no triunfará». Benchley expuso su criterio como estudioso de los tiburones y afirmó que ningún escualo se traga una bombona y después estalla por los aires. Obviamente, su lejanía respecto al lenguaje cinematográfico y a las necesidades de la audiencia, no le hacían el mejor asesor posible para una película de estas características.

Robert Shaw, Roy Scheider y Richard Dreyfuss, el trío protagonista del filme.

"Tiburón" atesora una historia bien construida. Después de leer la novela homónima que Peter Benchley había publicado el año anterior, el cineasta de Cincinnati pidió a los productores Richard D. Zanuck y David Brown su apoyo para llevarla a la gran pantalla. La Universal no tardó en comprar los derechos de la novela por unos 150.000 dólares, permitiendo además a Benchley participar en la redacción del guion. Mucho más costosa fue la elección de los protagonistas: para el papel de Quint, la primera opción del director fue Lee Marvin, pero este declinó la oferta, como también harían posteriormente Sterling Hayden y Jon Voight. Tampoco se pudo contratar a Charlton Heston para hacer de Brody ni a Jeff Bridges para que interpretara a Hooper. Ni mucho menos se cumplió el deseo de Peter Benchley de contar con un trío de lujo formado por Paul Newman, Robert Redford y Steve McQueen; sin embargo, los papeles recayeron finalmente en tres notables actores, no demasiado conocidos, que cumplieron a la perfección con su cometido: Roy Scheider, Robert Shaw y un joven Richard Dreyfuss. En primer lugar Spielberg elige a Roy Scheider para el papel del sheriff Brody ya que siempre había querido trabajar con él tras ver "The French Connection: Contra el imperio de la droga" (1971, William Friedkin), por el cual logró una nominación a los Oscar como mejor actor de reparto. Por otra parte, para interpretar a Quint los productores propusieron a Robert Shaw, que acabó dándole al personaje un aura absolutamente icónica. Shaw era conocido especialmente por encarnar al entrañable villano de la genial comedia "El Golpe" (The Sting, 1973, George Roy Hill), gran triunfadora en la ceremonia de los Oscar en 1973, obteniendo 7 estatuillas doradas, entre las cuales se incluyen la de mejor película, director y guion. Por último, para el rol del biólogo marino Matt Hooper, George Lucas le aconseja contratar a Richard Dreyfuss, con quien había trabajado en su filme "American Graffiti" (1973); considerada hoy en día de culto.


Steven Spielberg conversando con John Williams.
Pero si hay un elemento que destaca por encima de todo es su mítica banda sonora, a cargo del maestro John Williams, que con unas pocas notas fue capaz de poner los pelos como escarpias a los espectadores. Cuenta el compositor que, una vez contratado, y después de ver la película, se dirigió a Spielberg con la humildad que le caracteriza y le dijo: «Dios mío... Steven, necesitas un compositor mucho mejor que yo». El realizador le respondió: «Sí, lo sé... Pero están todos muertos». El resto es historia y la creación de una de las partituras más conocidas de la historia del celuloide. "Tiburón" logró tres premios Oscar por su apartado técnico: Montaje, Sonido y la inolvidable música de Williams; asimismo, también estuvo nominada como mejor película, pero finalmente recayó en el clásico dirigido por Milos Forman "Alguien voló sobre el nido del cuco"; y cabe decir que fue la primera película de la historia en superar los 100 millones de dólares de recaudación (total mundial: 470 millones).



El filme tuvo numerosas secuelas. "Tiburón 2" (Jaws 2, 1978), realizada un par de años después, acabó siendo dirigida por Jeannot Szwarc y los actores Scheider, Gary, Hamilton y Jeffrey Kramer repitieron en sus personajes. Esta primera secuela, a pesar de ser inferior a la cinta de Spielberg, es considerada generalmente como la mejor de todas. Luego llegaría "El gran tiburón(Jaws 3) que se estrenó en 1983 bajo dirección de Joe Alves, quien había trabajado como director de arte y diseñador de producción, respectivamente, en las dos anteriores. Esta segunda secuela fue protagonizada por Dennis Quaid y Louis Gossett, Jr., y se estrenó en pantalla grande en 3D, aunque este formato no se transfirió en sus ediciones domésticas. Más tarde saldría "Tiburón, la venganza" (Jaws: The Revenge), que se rodó en 1987 y fue protagonizada por Michael Caine y Lorraine Gary, ya en el papel de la viuda de Brody. Dirigida por Joseph Sargent, esta película es considerada una de las peores de todos los tiempos. Estas tres secuelas recaudaron sumas de dinero bastante satisfactorias; pese a ello, la crítica y los espectadores no estuvieron, en general, satisfechos con su calidad. Es pertinente mencionar también que hasta tuvo una explotation italiana, dirigida por Enzo G. Castellari, titulada "El último tiburón (Tiburón 3)" (1981, L'ultimo squalo) que poco o nada tiene que ver con esta.



Tras su tremendo éxito, Spielberg rodó geniales películas: algunas sobre extraterrestres, otras de corte infantil (que fueron las que le consagraron definitivamente como el Rey Midas), así como las estupendas aventuras protagonizadas por el intrépido Indiana Jones (con su sombrero y látigo en mano); no obstante, con "Tiburón" el cineasta hizo historia al inaugurar una forma de hacer y entender el cine, asentada definitivamente un par de años después por George Lucas y su "Guerra de las galaxias", que aún sigue vigente más de cuarenta años después. Desde luego, todo un logro.

PUNTUACIÓN: 


  
WEBGRAFÍA Y FUENTES:

29 MIRADAS SOBRE SPIELBERG. (Coordinado por Pau Gómez). (El Buho de Minerva Ediciones, 2014) Pág. 37

EL CINE DE HOLLYWOOD: Spielberg on Spielberg: Tiburón (Jaws, 1975).

LECTURALIA: Peter Benchley.

WIKIPEDIA: Steven Spielberg.

WIKIPEDIA: Tiburón (película).


FILMAFFINITY: Tiburón.

FILMAFFINITY: El golpe.

FILMAFFINITY: 48 Edición de los Oscar (1976) - Películas de 1975.

VIVIR DEL CINE: (Jaws 1975) planos y secuencias magistrales que deberías asimilar de Steven Spielberg.

ASOMBROSO: Detrás de las escenas de Jaws (Tiburón).

FUNNY OR DIE: Film History: A Real Shark Fell in Love With The Mechanical Shark While Filming Jaws.

EFE EME: Las grandes BSO: "Tiburón" (1975), de John Williams. 



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